domingo, 8 de enero de 2017

Y YO, SÓLO RÍO


Cuando las palabras duelen
y penetrante sobre la piel
las miradas arden.

 Yo… sólo río.

Cuando el puño se aprieta
porque la furia se desboca,
es cuando el corazón se endurece
y entonces el orgullo explota

Y entonces… entonces

yo… yo sólo río.

Me pongo la máscara
y con descarada sonrisa
suelto la carcajada
que con mi mirada grita
“No, no me ganaste,
a mi nadie me lastima”

Ante las mentiras descubiertas
Ante los gritos ignorados
Ante las llamadas rechazadas
con gritos destrozados

Yo sólo río.

Y en el silencio río…
de las verdades deshechas

Y en la soledad río…
De las palabras de desprecio
De las lágrimas cubiertas.

Yo río

Porque a mi…
A mi entre lágrimas del alma
Y entre noches de despecho
Te lanzo la risa a la cara
Y después lloro en silencio.

A mi nadie me gana…
Porque yo sufro secretos
Porque el orgullo me mata
Si se quiebran mi silencios

Por eso yo río
De tus alas de comedía,
puñaladas pretenciosas.

Y tus hábiles mentiras,
De naturaleza odiosa
mentiras descaradas
De sonrisa disfrazadas.

Porque a mi nadie me gana
A mi nadie me lastima.

Ese placer es sólo mío
Privilegios del orgullo
arraigado en la cabeza,
Privilegios del silencio
Y de la lengua, la destreza.

A reír de “mentiras”
Pa’ no llorar las verdades
y guardar los secretos
de húmedos pesares.

Me pongo la máscara
y con descarada sonrisa
suelto la carcajada
que con mi mirada grita
“No, no me ganaste,
a mi nadie me lastima”

y quizás mi corazón muera
quizás mi alma se desgarre
y ante nadie se quiebre
el silencio insoportable,

Pero ante almas de deprecio
A ninguna he de ceder
Es así como yo vivo

Y así yo río… yo sólo río.

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