viernes, 16 de diciembre de 2016

EXPLOSIÓN


La confusión de Hyde crecía cada día mas, era tanta que ocupaba todos sus pensamientos, a tal grado que la tristeza que había estado sintiendo durante días se veía opacada por completo en sus intentos de comprender la actitud de Kaz. Desde el día que su amigo había compartido ese momento a solas con el masajeando su espalda… había cambiado. Al día siguiente apenas si hablo para saludar y se mantuvo apartado de él todo el tiempo, si intentaba acercarse Kaz retrocedía de inmediato con cualquier pretexto y se aseguraba siempre de que no se quedaran solos bajo ninguna circunstancia.

Todo aquello le tenía hecho un lio, no entendía porque su amigo había pasado de ofrecerle un masaje, de tocarlo sin reparos a prácticamente ignorarlo por completo. Lo peor era que solo necesitaba dos segundos en silencio para que el tacto de las manos del guitarrista sobre su cuerpo volviera a su mente, recordaba cada detalle, el sonido de su respiración, la cálida aura que les había envuelto aquel día, su aroma… sus manos… Sus manos… Esas manos… Su cuerpo recordaba demasiado bien aquel tacto, lo anhelaba, lo deseaba… Quizás no recordaba su noche juntos, no recordaba sentirlo dentro de su cuerpo, pero si recordaba ese día, recordaba bien sus manos deslizándose en su espalda, presionando sus músculos, dándole alivio y mas… mucho mas, porque sus esperanzas se habían vuelto a aparecer para torturarlo luego de que el otro se acercara preocupado por el e intentando ayudarle. Mientras estaba sentado mirando fijamente a la nada en el mismo sillón donde todo había ocurrido no podía evitar recordar, su amigo actuaba extraño ese día también pero aun así se había acercado… en cambio ahora…

Miro frustrado hacia donde Kaz estaba entretenido tocando un poco intentando sacar una nueva melodía y anotando algunos arreglos, lo único que habían intercambiado ese día había sido un “buenos días”. Y no solo ese día… iba al menos una semana en que no sabia que pensar ni que hacer, se iba a volver loco. Por momentos atrapaba a Kaz mirándole con… ¿deseo? Y por momentos su amigo parecía repudiar su tacto. Bufó poniéndose de pie para caminar hacia el y sentarse a su lado

- ¿quieres ayuda?

Kaz de inmediato se irguió sorprendido, había estado tan concentrado que no vio cuando Hyde se había acercado. Negó alejándose discretamente de el en el asiento – estoy bien… ya casi termino – murmuro dejando la guitarra a un lado para fingir estirarse y levantarse – iré por un bocadillo – anunció y como siempre de inmediato se aparto de Hyde para desaparecer de la sala.

El cantante gruño por lo bajo y se recostó en el sillón con ganas de llorar, ahora no solo había perdido a un amigo, si no que encima parecía que le daba asco estar cerca de él… ¿por qué tenia que haberse enamorado? 

Odiaba el amor…

Lo odiaba… 

O eso era lo que se decía hasta que pensaba en Kaz y sus duros sentimientos se derretían.

Cerró los ojos intentando calmar su frustración y su mente voló de inmediato.

Kaz le tocaba, masajeaba su cuerpo con dedicación y el intentaba que los fuertes latidos de su corazón no se hicieran evidentes, los roces de su piel desnuda con esos dedos le hacían querer girarse y abrazarse a su amigo en un beso, pero se mantenía en su sitio disfrutando de sus fantasías. Cuando sintió que el masaje había terminado y que Kaz jugueteaba con los dedos en su piel… aquello había sido… su cuerpo había reaccionado de inmediato, el calor se incrementaba y sus pantalones se sentían mas ajustados, aun así se quedo quieto, si Kaz deseaba tocarlo no seria el quien lo asustara haciendo alguna tontería. En aquel instante incluso había pensado que su amigo le besaría, había estado tan cerca, su mirada se notaba preocupada y deseosa de ayudarle, había sido una tortura, una verdadera tortura no lanzarse sobre el en un abrazo y tomar sus labios, pero no cambiaria esos toques por nada, aquellos minutos eran uno de sus recuerdos mas importantes ahora.

Concentrado en sus dulces recuerdos no se dio cuenta que se estaba quedando dormido, y como es natural cuando el cerebro intenta apagarse y mantenerse encendido a la vez las imágenes en su mente comenzaron a distorsionarse. De pronto el sillón ya no era el del estudio si no el de aquella fiesta… y el no estaba boca abajo, estaba de cara al techo con Kaz sobre el y entre sus piernas besándose y tocándose de forma apasionada, con dos duras erecciones rozándose dentro de sus pantalones y deseando liberación. Un segundo después el ambiente cambiaba, estaban bailando con algunas chicas… Luego de vuelta a los besos, esta vez contra la pared, luego conversaban alegremente con otras personas, en segundos estaba en la pista bailando y riendo solo para estar de pronto nuevamente en el sillón comenzando a desnudarse. Los giros del sueño le estaban mareando un poco… no entendía nada, pero Kaz estaba ahí con el… Eso lo tenia claro, su amigo, su anhelo mas grande estaba ahí con el, de momentos lo vivía en carne propia y de momentos como un espectador, pero eso era lo que había pasado, estaba seguro… los toques le quemaban, los besos ardían, cada roce le dejaba una marca invisible en la piel, juntos o no… esa noche había dejado de pertenecerse a si mismo para pasar a ser de Kaz, aunque el otro no lo aceptara, aunque se negara lo que quisiera… era su dueño. El corazón de Hyde estaba en sus manos le gustara a ambos o a ninguno, era algo que no podían cambiar.

El sillón desapareció y creyó entonces caer al vacío, pero cuando creyó que iba a ponerse a gritar y que despertaría como sucede cuando uno sueña una caída… cayó en una mullida cama jadeando completamente desnudo y atrapado entre otro cuerpo y el colchón, escucho los sonidos característicos del sexo y en poco tiempo mas, se vio a si mismo intentado escapar asustado al darse cuenta de lo que venia y en el momento en que su propio grito de dolor le inundó los sentidos…

Hyde abrió los ojos.

Respiró con dificultad unos segundos antes de sentarse sosteniéndose la cabeza, lo recordaba… aquella noche… casi quería llorar, por unos segundos incluso había sentido el dolor de la rudeza de Kaz contra su cuerpo. Las imágenes volvían a su mente con una claridad impresionante, Kaz le había tomado sin pedírselo, victimas del alcohol… El había tratado de huir pero en cambio había terminado gimiendo con fuerza largamente mientras su amigo hacia sus cuerpos chocar sin piedad, le quedaba claro que ebrio y lo que fuera, Kaz al menos había disfrutado de tenerle, el gesto de placer que se dibujaba en su mente con nitidez en esos momentos se lo confirmaba, Ju Ken tenia razón, el cuerpo de Kaz no le había rechazado, al contrario, a pesar de sus intentos de huida le había mantenido donde lo tenía y le había hecho gritar hasta no poder mas. Tomó una gran bocanada de aire y suspiro pensativo, ahora comprendía porque le había dolido tanto por días, aquello no había sido delicado ni dulce, habían follado como animales en celo sin pensar en lo que hacían. Por primera vez en su vida había estado con un hombre, había sido el pasivo… Y aun así no le molestaba, el amaba a Kaz, entendía que si deseaba estar con el… no seria su amigo quien cedería en la cama, al menos no al inicio, de alguna forma el rol de ser quien le recibiera lo aceptaba como algo natural, si Kaz le diera la oportunidad… ser el “de abajo” sería el ultimo reproche que tendría, sin duda, además ¿no estaría demasiado feliz como para tener algo que reclamar?. Mientras fuera Kaz, Hyde permitiría que le hiciera lo que deseara hacerle… Sacudió la cabeza, estaba demasiado enamorado, demasiado… 

No tenia mas que pensar en cuanto estaba dispuesto a hacer por él… En todo lo que estaba dispuesto a soportar.

Pero Kaz seguía sin hablarle, sin acercarse… Suspiro con el ceño fruncido y miró a su alrededor, sus amigos seguían tranquilamente con sus cosas, el guitarrista no había regresado, supo entonces que había dormido realmente unos cuantos minutos nada más. Quería entender que pasaba con su amigo, necesitaba saber lo que sucedía en la cabeza de Kaz.

Entonces tomó la decisión, si ni siquiera al día siguiente de aquel incidente Kaz le había tratado con frialdad ¿por qué ahora si? No podía dejar las cosas así, al menos iba a obtener una explicación y la obtendría ese mismo día.

Se levantó y camino decidido hacia el pasillo, si Kaz quería estar solo indudablemente estaba en el techo, así que sin pensarlo dos veces tomo camino hacia allá.

Salió a la terraza y ahí le observó, mirando al paisaje apoyado en un barandal, dejando que viento le despeinara y respirando el aire fresco que había a esa hora. Se quedo ido mirándole varios minutos, meditando cuanto le gustaba, no podía pensar en nada que no le gustara de él, si pensaba en su rostro, su cabello, su cuerpo… los accesorios, los tatuajes… Todo lo que veía le gustaba, así de simple.

Luego de perder el tiempo un rato admirándole se acerco a pasos suaves y apoyo en un pilar, tomó aire y se preparó para confrontarlo.

- sabia que estarías aquí – dijo en un susurro y le vio apretar las manos de inmediato, era obvio que su presencia le causaba estrés… pero quería, necesitaba comprender porque.

- ¿pasa algo? – la voz de Kaz era neutra y ni siquiera se había tomado la molestia de girarse 

- si, si pasa… 

- bajare en un s…

- no es necesario, lo que pasa es entre tu y yo – dijo el cantante con seriedad y de inmediato pudo notar como el cuerpo de Kaz se tensaba – lo sabia, algo pasa, ¿por qué me estas evitando? Creía que estaríamos al menos actuando como siempre, entiendo que te incomodo pero… pero de pronto empezaste a actuar diferente, me tienes muy confundido Kaz… ¿ya no vamos a actuar como amigos al menos?

- eso hacemos

- mentira, ¡¡ni siquiera me hablas!! Y encima de todo actúas como si te diera asco – se acerco lentamente hasta quedar detrás de él y poner una mano en su espalda, Kaz de inmediato se giro para retirarla y sus miradas se enfrentaron – eso es… odias que te toque – susurro Hyde sorprendido de lo que pasaba, sus ojos comenzaron a llenarse de lagrimas, realmente estar enamorado apestaba… no había parado de llorar ni un maldito día – Kaz…

- no digas tonterías, claro que no… - replico de inmediato pero un par de ojos enfurecidos y dolidos se clavaron en los suyos provocándole una punzada en el pecho.

- ¿no? Cada vez que me siento a tu lado te vas, si me acerco a saludarte encuentras un pretexto y te alejas, solo… ¡Mira como reaccionaste ahora mismo! ¿Te doy asco? ¿es porque sabes que te quiero que… que me repudias ahora? ¿Es porque soy un hombre? ¡es eso! Claro que es eso… odias que no sea una chica la que te ame así… odias que sea yo… p-pero yo, Kaz, nadie te q-quiere como yo lo h-hago… hm… nadie… ¿por qué no puedes ver lo mucho que yo…?

Kaz solo lograba sentirse mas y mas culpable, negaba escuchándole y luchando contra su propia mente, no le gustaba su amigo, no le gustaba, pero entonces ¿por qué quería hacerle callar con un fuerte beso? ¿por qué su cuerpo deseaba empujarlo y hacerle gritar como en aquella fiesta? Jadeo al darse cuenta del rumbo de sus pensamientos, simplemente ahora no había forma en que viera a Hyde sin desear irse sobre el, cada día al verlo pasar solo podía pensar en lo fácil que seria empujarlo al sofá luego de correr a todos y tomarle hasta que no pudiera mas… Se odiaba por desearlo, se odiaba porque sabia que si lo intentaba Hyde se lo permitiría. Pero el no quería aprovecharse del amor que su amigo le tenía para usar su cuerpo.

- ya basta… no tiene nada que ver con eso, simplemente intento que tus sentimientos se vayan como me prometiste desde el primer día…

- ¿q-que estas…?

- lo que oíste, prometiste superarlo, simplemente intento ayudarte – declaro mirándole con seriedad y juraría que pudo ver en sus ojos, en cámara lenta como ese hermoso e inocente corazón iba partiéndose y cayendo a pedazos, siempre le sorprendía cuanto era que Hyde le amaba y cuanto daño podían hacerle sus palabras.

- ayudarme… ¿Cómo te atreves? ¡Prometiste que… que actuaríamos igual que siempre! Incluso el otro día estábamos bien, t-tu… ¡Tan solo estas jugando conmigo! – le acuso completamente deshecho – me dices esto… no puedo creerlo, tu no eres Kaz, el jamás…

- ¿jamás que? ¡maldita sea Hyde! ¡solo mira como te deje después de esa maldita fiesta! Si a ti no te importa, a mi si, me odio como el infierno por haberte lastimado ¿si? Y como tu obviamente no planeas hacer nada por ti, lo haré yo, no voy a seguirte lastimando, prefiero que me odies ¿me oyes? No seguiré alimentando tus sentimientos porque la culpa me esta comiendo vivo…- le miro serio y negó – no quiero que me ames… quiero a mi amigo de vuelta, a mi amigo y nada mas – sentenció y sin mas se marcho de ahí sin mirar atrás. Pero eso no le impidió escuchar el sollozo a sus espaldas.

El cantante sin vergüenza alguna se dejo ir en llanto ahí mismo, no entendía porque Kaz actuaba así con el ahora, lo habría entendido después de la fiesta, después de que se confesara pero… no después de que había sido el mismo Kaz quien días después se portara tan dulce con el, ¿por qué de pronto? 

Sollozo con fuerza durante largo rato sin importarle si alguien mas le veía y no volvió a aparecer hasta que estuvo relativamente tranquilo, al menos lo suficiente para no llorar frente al resto que aun así se dieron cuenta en cuanto le vieron entrar con ojos hinchados, pero nadie dijo nada, sobretodo porque habían visto a Kaz entrar también tirando cosas molesto. No había que ser adivinos.

Ju Ken negaba mirando a Kaz… ¿acaso era tan difícil darse cuenta de lo mucho que conectaba con Hyde? ¿de que no existía persona alguna que fuera a amarle y entenderle mejor que el cantante? Era algo tan obvio para todos… para todos menos para el mismo guitarrista que simplemente no aceptaba tener sentimientos por otro hombre.

Bajo la mirada de Kaz el cantante avanzo hasta el sillón y se recostó en el en silencio, se puso las gafas de sol y no se movió mas que para respirar mientras intentaba dormir, dormir solo para no ponerse a llorar ahí mismo frente a todos y no era eso lo que temía mas, no que le vieran llorar, lo que mas temía era no resistir y tirarse frente a Kaz a rogarle, y no porque le quedara algo de dignidad que defender, simplemente porque quería ahorrarles a todos el mal momento y sobre todo ahorrarle a Kaz mas culpa… y la molestia de volver a rechazarlo y dejarle claro que no iba a tener lo que quería de él.

El guitarrista sentía que se lo comía la culpa lentamente, pero era mejor así, era mejor hacer llorar a Hyde un día mas, alejarlo de él hasta que pudiera controlarse, era mejor eso que terminar haciendo una tontería y aprovechándose del cuerpo que deseaba como un loco, si, era mejor… Odiaba ver a Hyde llorar, pero mas odiaría usarlo de esa forma tan baja para satisfacerse a si mismo únicamente, ¿qué podía decirle? “te deseo, pero nada mas, así que vamos a follar cuando se me antoje y luego… déjame en paz” No, claro que no le haría algo así a su amigo, aunque sabia bien que Hyde estaba ya sufriendo mucho por su causa… lo sabia.

Solo necesitaba mirar en sus ojos para darse cuenta que acababa de romperle el alma en pedazos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario