domingo, 31 de julio de 2016

TORNADO DE METÁFORAS


La brisa marina volaba el cabello de Hyde alrededor de su rostro convirtiéndolo en una mas que erótica visión a ojos de Sakura que disfrutaba la vista que tenía frente a el mas que sonriente. Su novio se encontraba a horcajadas sobre el, ambos sobre una toalla en la arena y bajo una gigantesca sombrilla que les protegía del sol mientras Hyde se movía lentamente sobre su novio jadeando y disfrutando del invasor entre sus piernas.

- Humm Ya-chan…

- Ahh muévete mas rápido – pidió el batero divertido dándole una nalgada haciéndolo reír y obedecer, porque amaba complacer a su novio.

Prácticamente Sakura se le había ido encima en cuanto se habían quedado solos, el personal de limpieza les había dejado todo servido, la cena lista para calentarse y volverían para hacerles el desayuno a la mañana siguiente y recoger lo que se ensuciara durante el día. No habían pasado dos minutos de que se habían marchado cuando Sakura le había arrastrado hasta la arena y comenzado a besarlo y a desnudarlo. Intentó huir al principio, aunque estaban en una playa privada alguien bien podría verles pero terminó cediendo como siempre a los deseos del mas alto. Y ahí estaba ahora, apoyado en sus hombros moviéndose para el y jadeando mientras el otro paseaba sus manos por todo su cuerpo, le apretaba el trasero y le llenaba de besos el cuello. Tenían aun toda la tarde y Sakura no planeaba darle un solo segundo de descanso al rubio.

- V-voy ah… uhmmg… ¡No, espera! – la voz del cantante resonó entre ellos cuando el pelinegro le empujó para hacerlo caer de espaldas y quedar sobre el besándolo de forma apasionada y moviéndose con fuerza

- Hm… te dije que mas rápido… ah sabes que no tengo paciencia…

- Idiota – rió Hyde abrazándole con las piernas y suspirando, estaban a nada del orgasmo, por ello era que Sakura no había podido resistirse a acelerar y había decidido tomar el control. No pasó demasiado para que Hyde llegara en un grito entre sus cuerpos y Sakura le llenara con fuerza quedándose abrazado a el largo rato. Un muy, muy largo rato.

- Ya-chan, necesito que salgas… - susurró Hyde apenado después de mucho tiempo comenzando a sentirse cohibido de seguir en aquella posición.

- ¿Y si no quiero salir?¿que harás? – molestó Sakura sin soltarlo

- Por favor bebe, me dolerá después si no te quitas – se quejó con un puchero sacándole al otro una risa y logrando que saliera de su cuerpo lentamente y se tirara a su lado en la toalla sonriente.

Sakura se acomodó de lado y miró a Hyde fijamente, amaba molestarlo pero también adoraba verlo con esa expresión de tanta paz en el rostro – te amo… pequeño rubio cabeza dura, digo… futuro castaño cabeza dura – rió y Hyde se giró a mirarle divertido 

- Eres un maldito tramposo Ya-chan – murmuro Hyde con una pequeña sonrisa.

- Lo se, pero no encontré otra forma de convencerte, me gusta tu color natural… ¿Y si en lugar de castaño lo tiñes de negro?

- Quizás después – suspiro el cantante cerrando los ojos agotado, había sido una mañana muy agitada, necesitaba unos segundos de calma y justo en ese momento después de ese delicioso orgasmo, desnudo sobre la arena y con la brisa del mar acariciándole la piel se sentía de lo mas relajado.

Sakura sonrió observándole unos minutos, le daban ganas de volver a tenerle pero tampoco quería que el cuerpo de su novio quedara resentido por tanto sexo, además estaba con esa expresión de ángel que tanto amaba contemplar – terminaré cargándote a la cama ¿verdad?

- Hum… quizás, dormimos mucho, no se porque tengo tanto sueño – murmuro Hyde abriendo los ojos y sonriéndole a su novio dulcemente.

- Yo si, duermes mucho siempre que estás deprimido, te afectó tanto lo que te dije que me arrepiento de decirte la verdad.

- No, me alegra haberme enterado, si hubiera seguido así ibas a cansarte en algún momento, ya estuvimos separados una vez, no podría volver a soportarlo.

- Ni yo, pero no sucederá, no tengo ninguna intención de dejarle camino a nadie, tu eres mío, lo has sido todos estos años y lo vas a seguir siendo, quizás me habría cansado, pero no te dejaría, lo mas probable es que te hubiera dado una buena lección – le guiñó – dejarte… ¡Já! Sueña Takarai, eso no sucederá ni aunque me ruegues que terminemos, estas mas metido conmigo que cualquiera en un matrimonio – aseguro divertido.

Hyde le escuchaba en silencio, sonriendo y sorprendiéndose cada vez mas de lo que escuchaba, así era Sakura, no lo parecía y pocas veces lo dejaba salir de esa forma, pero si había alguien posesivo en el mundo era su novio y él era el mayor objeto de su posesividad extrema. Cuando se había arriesgado a hacer alguna travesura como besar a alguien en el escenario, su cuerpo había sentido las consecuencias de aquello pues su novio nunca perdía tiempo para dejarle claro quien era al único que podía besar.

- Claro… siempre olvido al tornado Sakurazawa y que estoy justo en medio de su caos girando a mi alrededor, atrapado sin salida – murmuró con una sonrisa.

- ¿Tornado?

- Si, todo en el centro de un tornado esta en calma, el caos viene si te cercas a las orillas buscando salida, justo así eres Ya-chan, desde que me atrapaste todo es calma mientras nada nos aleje.

- Oh, esa es una interesante forma de verlo, el amor es como un tornado… Me gusta – dijo mirándole divertido, la mente de Hyde era la razón principal por la que era incapaz de dejarlo ir, podía vivir sin lo que fuera excepto esa extraordinaria cabeza que poseía el mas bajo.

- No, el amor no es así, no todo… es el tuyo, tu forma de amarme, se que si llegara el día en el que quisiera irme e intentara acercarme a una orilla del tornado en que me atrapaste, entonces sentiría como es la destrucción y el caos, mientras me mantenga en el centro, todo esta bien, es amor perfecto y aburrido… 

- Lo haces sonar como si tuvieras síndrome de Estocolmo – negó el mas alto un poco confundido, ¿todo aquello significaba que Hyde era feliz? ¿O que le tenía miedo o algo? – creo que ya no me gusta tu teoría.

Hyde rió y se sentó acercándose a el para abrazarlo, no había querido hacerle enojar – no seas tonto… solo es una metáfora, cuando hablo de conocer la destrucción y el caos no me refiero a que tu puedas herirme o causes un desastre ni nada, me refiero al dolor que sentiría al alejarme, me gusta estar en ese centro, todo es calma… y nada puede lastimarme porque todo lo que gira me protege de lo que pueda haber afuera, tu amor me protege, así es como yo veo nuestra relación – susurro sintiendo a Sakura abrazarle también y besar su mejilla – pero ahora que lo pienso… eso sería si yo deseara irme de ti y tu aun me quisieras, si ya no me amaras en ese momento… el tornado ya no existiría y todo lo que llevaba consigo estaría cayendo alrededor mío, poniéndome en peligro.

- Y si fueras tu quien ya no me amara ¿qué? – cuestiono Sakura mirándole interesado.

Hyde asintió y lo pensó un momento – bueno, si yo fuera quien ya no te amara tendría que atravesar una de las paredes del tornado, yo solo… siendo golpeado por todo el exterior que esta ahí girando y saldría a un mundo que ya no es el que conozco porque el tornado se ha llevado todo.

- Así suena a que sufrirías mas dejándome… que quedándote a mi lado aún sin amor, ¿acaso no es peor estar con alguien que no quieres?

- Puede ser, supongo que no soy capaz de verlo de otra forma, yo no podría vivir sin ti, no puedo imaginar como sería no quererte – rió – soy demasiado feliz contigo – se encogió de hombros.

- En ese caso, vuelve a gustarme la idea, nunca dejaré de girar para que nunca puedas escaparte de mi 

El cantante sonrió asintiendo y se pegó a sus labios cerrando los ojos y metiendo los dedos en el oscuro cabello de Sakura sintiendo sus fuertes brazos pegarlo a su cuerpo de nueva cuenta. Nunca habría suficiente sexo para dos personas que deseaban tanto fundirse en el otro para no tener que separarse jamás.

Hyde comenzaba a comprender porque Sakura había sido tan paciente todo el tiempo, estaba seguro de su amor, su novio tenía claro que pasara lo que pasara se amaban y que aun si peleaban no iban a perderse. Su corazón se sentía mas tranquilo luego de ese pequeño descubrimiento y pudo entregarse libremente a la arena, a su novio, al mar y a sus cuerpos sudados que no dejaron de moverse y soltar sonidos de placer por horas enteras.

Siempre que estaban solos y tan felices se dedicaban a sentirse, como dos adolescentes que conocían el amor físico por primera vez, incluso peores porque ellos no podían parar y no había consecuencia mas que el cansancio en sus cuerpos al final del día y una gran satisfacción.

Cuando la noche comenzó a caer caminaron desnudos de vuelta al interior de la casa y directo a la cocina, morían de hambre, el sexo siempre había tenido el curioso efecto de llenarlos de energía y a la vez de absorberla toda. 

- Hm estoy agotado – se quejó el cantante mirando a su novio sacar lo que les habían dejado hecho y ponerlo a calentar – de verdad Ya-chan, a veces no se como puedo caminar después de pasar tantas horas contigo.

- No es algo importante – le guiño – si no puedes, sabes que te cargaré, además te encanta tentar al destino con eso.

- Como si fueras a dejarme ir si digo algo como “No, estoy cansado… debemos parar ahora”

- Cierto, no te dejaría, pero si te cargaría a la cama, así podrías quedarte dormido después y descansar todo lo que necesitaras ya que estabas tan cansado que no querías que te tocara.

- Idiota – rió Hyde negando y recibió el plato que le tendía su novio, después le vio sentarse frente a el y comenzaron a comer tranquilamente. 

Sakura lucía sereno y relajado, una expresión que desde el caos años atrás con las drogas, se había vuelto la preferida de Hyde, era una expresión que veía pocas veces antes de que todo explotara en aquella época.

- Sakura… prométeme una cosa.

- Lo que quieras.

- Sigue girando a mi alrededor… para siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario