viernes, 22 de julio de 2016

BRISA DE SECRETOS


Tal y como Sakura le había dicho, por la tarde el personal de limpieza apareció, entraron en silencio y se movieron por el lugar casi sin hacer ruido. Ellos seguían en la cama desnudos, entre mimos, besos y caricias. Pasaron un par de horas antes de que alguien del personal tocara la puerta muy educadamente para preguntar si deseaban que se les preparara algo de comer aprovechando que estaban haciéndose cargo de la cocina.

Hyde se apenó un poco, sabía que estaban ahí pero… la puerta de la habitación tenia una pequeña reja en la parte de en medio, como las puertas antiguas en los castillos y… estaba abierta. Podía ver a la persona ahí parada afuera viendo hacia un lado de forma profesional, procurando no invadir su privacidad. De inmediato se levantó y tomo un short para ponérselo y abrir. Sakura hizo lo mismo y se metió al baño para refrescarse un poco.

- Joven Takarai ¿qué le gustaría comer? – preguntó nuevamente aquella mujer de forma muy educada sin hacer ni el menor intento de asomarse al interior. Hyde parpadeó un poco sorprendido, ¿su novio había incluso advertido al personal de cómo comportarse? Aquella señora no parecía nada sorprendida de estar atendiendo a dos hombres que era mas que obvio que habían pasado la noche juntos.

- Eh… b-buenas tardes… pues…- pensó unos segundos – en realidad lo que sea está bien para mi – murmuró 

- Comprendo, y ¿el joven Sakurazawa? 

- ¡Ya-chan! – llamó a su novio de inmediato, no tenía caso ser discreto, era obvio que la señora sabía todo ¿qué mas daba?

- ¿Qué? – se escucho la voz desde el baño

- ¿Qué quieres comer?

- ¡Ahh! ¡Curry, bebe! – respondió tranquilamente al contrario de Hyde que de inmediato se puso rojo por como lo había llamado su pareja a pesar de no estar solos. Aún así aquella mujer se comportó como si nada.

- Entendido, ¿Le subo una taza de café? ¿o prefiere bajar a beberla? El clima esta perfecto para que coman al aire libre, si me permite la sugerencia.

- S-si… bajaremos en un momento

- Correcto, con su permiso – la mujer se retiró y Hyde corrió al baño

- Ya-chan ¿por qué no me dijiste de esto?

- ¿De que?

- ¡De esas personas! ¿por qué saben nuestros nombres? – cuestionó un poco preocupado, muy poca gente sabia sobre la relación que ambos mantenían y que unos desconocidos supieran todo e incluso les vieran en situaciones intimas no le encantaba precisamente.

Pero Sakura no parecía preocupado en lo absoluto, al contrario, se veía de lo mas relajado, incluso iba a juguetear para hacer enojar a su novio pero al verlo preocupado suspiro dejando a un lado el cepillo con el que se desenredaba el cabello – son de la misma compañía que se encargan de limpiar en casa Hyde y el estudio también, tu nunca te fijas en nada – rió – pero nos han visto juntos desde hace años, lo que es mas, son ellos los que lavan la ropa de nuestra cama… - le vio ponerse rojo y sonrió maliciosamente – los que recogen la ropa que dejamos tirada en el suelo – Hyde se puso aún mas rojo – los que la lavan…

- Pero a veces recogen la ropa cuando aun estoy dormido y…- se calló al ver la sonrisa de Sakura hacerse mas grande al estar aguantando la risa – ¡nos han visto desnudos! Dios… a los dos, desnudos, en la cama… 

- Pues si – se encogió de hombros – tu mismo pediste que aunque estuvieras dormido entraran a limpiar y Tetsuya les explicó hace años lo nuestro, creí que lo sabias, ¿cómo puedes ser tan distraído? Llevan años sirviéndote la comida Haido.

- Si pero… 

- Ya deja el drama, no pasa nada, son buenas personas, he platicado muchas veces con ellos en casa cuando me levanto y ya están ahí, siempre hacen todo con cuidado para no despertarte, pero saben bien como te gustan las cosas.

- ¿Por eso los hiciste venir?

- Quería que estuvieras a gusto aquí, además tenían que conocer la cabaña – murmuro Sakura cruzándose de brazos mirando a su novio incrédulo, de verdad había que ser distraído a niveles extremos para no recordar ni a los que prácticamente le atendían a diario. Estaba bien que eran callados y profesionales pero… Era el colmo.

- ¿Y porque tenían que verla?

- Pues porque la compré para nosotros, dios… en serio Hyde, ¿cuántas cabañas conoces decoradas así? Llevan un mes redecorando todo para que quedara como está en estos momentos, ya te dije que no vas a sumergirte en el trabajo todo el tiempo, vendremos aquí de vez en cuando a disfrutar juntos así que ellos tenían que venir también para conocer todo y encargarse del lugar cada que les avise que vendremos.

Aquello era todo demasiada información, su novio había… momento, ¿la cabaña era de ellos? Bajo la cabeza de la atenta mirada de su novio que esperaba pacientemente a que terminara de procesar todo, pudo ver que sonreía, cuando levanto la vista para verle emocionado por aquel gesto, era tan expresivo que había sido muy obvio cuando su cabeza había dado en aquel punto.

- Ya-chan… tu… cuando…

- Ven aquí pequeño tonto – tiró de el para abrazarlo con fuerza y besarlo – a veces eres tan… ¿sabes que incluso estabas sentado junto a mi cuando compré este lugar? Estaba al teléfono y tu ni enterado

- ¿De verdad? Perdóname… - susurro apenado, definitivamente tenía que ponerle mas atención a su novio, le dolía que Sakura hubiera estado tan seguro de que estaba siendo ignorado que incluso hizo la compra frente a sus narices. Lo peor era que efectivamente había tenido razón porque no tenia ni idea de que esa compra había sido hecha.

- No importa… vamos a comer

- Si importa, ¿cuantas cosas como esta has hecho frente a mi?

Sakura le miró mordiéndose el labio, su respuesta no iba a gustarle para nada a Hyde – pues… tu fiesta de cumpleaños pasada, la cena sorpresa por nuestro aniversario, te compré ese collar – señaló lo que Hyde llevaba al cuello - cuando fuimos a esa joyería juntos el otro día, pero ibas en tu teléfono y no te diste cuenta, creí que si pero la cara que pusiste cuando te lo di me dijo todo – confesó un poco incomodo.

Hyde se quedó helado, de verdad ¿Cuánto tiempo había estado ignorando a su novio? No podía ser, ¿cuanto tiempo había Sakura sentido que no le prestaba atención como para atreverse a planear una fiesta sorpresa en su propia cara con la seguridad de que no lo notaria?

- Hyde de verdad no pasa…

- No me digas que no pasa nada – pidió poniendo una mano al frente – no puedes tenerme paciencia eterna, ¿por qué nunca me dices nada? ¿Acaso estas esperando explotar un día cuando ya me odies para decirme las cosas?

- Entiendo que estas ocupado

- ¡Pero tu eres mi novio! ¡tu tienes todo el derecho de exigir mi atención! ¡por dios Sakura! ¿es que no te importa?

- Claro que me importa pero yo también cometí errores graves antes, ¿con que cara te voy a reclamar a ti?

- Pero, eso ya no importa, esto si, esto es ahora, es nuestra relación, me duele que estés tan seguro de que te estoy ignorando por completo, ¿Cuánto tiempo llevo tratándote así?

- No lo sé Hyde… pero por eso te traje aquí, allá el trabajo te absorbe pero aquí eres mío, me conformo con saber que cuando vengamos tu atención no estará dividida 

- Esa no es una solución, solo es… un placebo temporal – negó y se abrazó a el con fuerza – perdóname Sakura, soy tan imbécil… has estado tanto tiempo sintiéndote así e intentando comprenderme y ser paciente conmigo, soy un gran tonto.

- Amor, cálmate por favor, no es tan grave, tienes mucho de que encargarte

- No, no me justifiques, ¡enójate conmigo maldita sea! Si actúas así me haces sentir que no te importa lo suficiente lo nuestro como para preocuparte – replicó impacientándose 

Sakura rodó los ojos y le separó de el – me importa, me preocupa, tanto que compré este lugar, pero no me gusta pelear contigo, no quería discutir, iba a decírtelo estos días de forma tranquila… además ya tuve mi pequeña venganza – sonrió intentando aligerar el ambiente.

- ¿Qué quieres decir?

- Sabia que ibas a quejarte de ir a una fiesta, sabía que ibas amar este lugar… Así que planee esa pequeña apuesta – le guiñó – y vas a cumplir ¿cierto?

- ¿El cabello? Lo haré, lo teñiré cuando volvamos, pero aún así, no es suficiente.

- Hyde, basta, ya te diste cuenta, ya abriste los ojos, bien, entonces podemos trabajar en corregir eso, no vamos a discutir acerca de porque no estamos peleando por eso, por dios… solo cierra la boca – pidió y le mordió el labio inferior – ahora vamos a comer, muero de hambre.

- Pero…

Sakura tiró de el hacia la puerta – dije que basta – le cortó mientras lo arrastraba por la cabaña hacia la mesa donde de inmediato les sirvieron café y algunas cosas para picar

- Joven ¿Quiere vino también? – apareció una alegre chica frente a Hyde, ahora que lo pensaba bien… si, quizás la había visto en el estudio – ah, también ¿comerá su postre primero como siempre? Su novio siempre dice que no le consintamos en eso pero le pregunto de todas formas – sonrió con entusiasmo. 

Hyde suspiró mirando a Sakura unos segundos - Comeré normal esta vez y si, quiero vino también – murmuró, cada vez se daba mas cuenta de lo idiota que había estado siendo ignorando a todo mundo por estar pendiente solo del trabajo.

Sakura sonrió jugando con su taza de café, su novio se veía arrepentido, ya había abierto los ojos, lo que era perfecto, esperaba que pudieran llegar a un acuerdo en esos días y que al volver Hyde fuera otro. Justo de acuerdo a su plan.

No hay comentarios:

Publicar un comentario