- Humm… d-detente… ya no… ah resisto – la sensual voz de Hyde se dejó escuchar en la habitación y el que se encontraba con el rostro entre sus piernas haciéndole sufrir con el dulce placer se detuvo mirándole con una sonrisa divertida y caliente.
- ¿ya no? Pero si apenas estamos empezando…- respondió colocándose suavemente sobre su cuerpo para atrapar sus labios en un profundo beso mientras sus dedos viajaban por un costado del cuerpo ajeno, pasaban por su cadera y llegaban al tímido rincón entre sus nalgas. Se separó de él al llegar a su objetivo y sus ojos se encontraron con los excitados ojos del cantante que soltó un pequeño suspiro de resignación. Soltó una pequeña risa, le divertía que a pesar de todas las veces que lo habían hecho ya el cantante aun luchaba contra si mismo – hummm… ¿aun duele? – pregunto empujando dos dedos dentro de su cuerpo observando sus reacciones.
- ah… no… no es eso… hughmm…
- lo se - besó su pecho suavemente sin dejar de mover allí los dedos sacándole jadeos – pero yo no creo que seas… menos hombre por esto – murmuro sin despegar los labios de su bonita piel blanca y cremosa
- eso ah solo lo d-dices porque eres tu quien hmm me hace esto ah – el cuerpo del cantante se retorcía de placer sobre la cama, era una imagen simplemente hermosa, se moría por enterrarse con fuerza en el y hacerle gritar mas que los días pasados… los días pasados en que de igual forma que en ese momento…
Miraba el techo sudando y maldiciendo a la luz que entraba en la habitación por una pequeña rendija en la ventana, se quejó en voz alta de haber despertado y a la vez de haber soñado aquello, nuevamente Hyde… nuevamente volvía a sus pensamientos, desde el día en que su amigo había vuelto a aparecer en el estudio como un zombi y había comenzado a ignorarlo también no había dejado de soñarle.
Le soñaba desnudo, en muchas formas diferentes, siempre temblando entre sus brazos, gimiendo… en sueños volvía a sentir la hermosa suavidad de esa piel, su calidez, lo increíble que era poseerlo, hacerlo gemir, adueñarse de su cuerpo y hacerle saber quien era su dueño… Si, cada noche le tomaba en un nuevo escenario, cada noche le veía sonrojarse por verse expuesto por completo a el, cada noche le escuchaba quejarse levemente de dolor cuando entraba en su cuerpo… cada noche… cada noche su romance se terminaba al amanecer…
Como su mente había aceptado que su gusto y deseo por Hyde no quería decir que le gustaran los hombres sufría las consecuencias en sueños, si, deseaba demasiado a su amigo, cada que llegaba a trabajar y le veía concentrado en todo con tal de no mirarle, solo deseaba hacer salir a todos y arrojar al cantante al sofá, arrancarle la ropa y hacerle gritar que era suyo. Se moría por ver ese rostro lleno de placer y sentirle…
Pero había perdido su oportunidad.
- es lo mejor – repitió como cada mañana, aceptaba que le gustaba su amigo, pero aun no podía decir que le amaba… eso no lo sabia, y esa ignorancia funcionaba como un suave bálsamo que aliviaba la presión en su pecho cuando pensaba en Hyde, porque al no estar seguro de sus sentimientos, era mejor estar lejos, así no podría herirle con su confusión.
Todos los días era eso lo que hacía controlarse. Saber que sus deseos egoístas no alcanzarían a su amigo de nuevo y ambos se ahorrarían el dolor. Pero a pesar de todo había algo que le molestaba, una pequeña cosita que se enterraba en su cerebro como una comezón incontrolable y se hacía mas molesta cada vez que cierto sonido llegaba a sus oídos.
Gruñó de solo pensar en ello y se levantó perezosamente para comenzar a alistarse, se ducho, vistió y usando una gorra salió camino al estudio. Todo iba bien hasta que tan solo algunos minutos después de saludar a todos y sentarse a revisar pendientes ese fastidioso sonido que se estaba haciendo insoportable comenzó a aparecer. Cada dos o tres minutos ahí estaba. No sabia que odiaba mas, la melodía que Hyde había elegido para los mensajes de quien fuera con quien hablaba o verlo pegado todo el tiempo a la pantalla respondiendo los malditos mensajes. Algunas veces en descuidos de Hyde había captado algunas palabras.
“Esta noche” “cena” “espero verte”… cosas por el estilo que le volvían loco, le quedaba claro que su amigo estaba divirtiéndose con alguien casi todos los días, no sabia si en plan de amigos, de amantes… si era una chica, un chico… lo que si sabia era que se moría de curiosidad y… ¿celos? Si… porque Hyde no le dirigía la palabra nunca y procuraba jamás posar los ojos en el, en cambio sonreía, soltaba risitas y enviaba fotos cada que ese maldito tono sonaba, todo el día…
Muchas veces había resistido el impulso de quitarle el bendito aparato y lanzarlo contra la pared antes de tirar de su brazo y encerrarse con el en el baño…
Después de dos horas en que Hyde no paraba se armo de valor y tomó aire - ¿puedes dejar eso ya? – pidió con tono suave mirándole fijamente, le complació ver que las mejillas del otro se teñían levemente y sus ojos se agrandaban por la sorpresa, aun le afectaba… se daba cuenta.
- ¿por qué te molesta?
- porque hay trabajo… y ese tono ya me tiene cansado, suena cada minuto, al menos ponlo en silencio…
El cantante suspiro mirando la pantalla, había creído que no estaba logrando nada pero Kaz finalmente había caído, ahora que ponía atención a las repetidas llegadas de mensaje a su teléfono podía lograr que viera que había alguien mas y que podía dejar de huir de el, que podían volver a ser amigos…
- si lo pongo en silencio… puede que no me de cuenta de los mensajes, son importantes
- ¿qué tiene de importante enviar una foto tuya con el peluche del sillón? – el guitarrista levanto la ceja, el tono frío con el que Hyde le había respondido no le había gustado nada, era como una bofetada en el rostro, el cantante nunca le había hablado en ese tono, extrañaba a su cariñoso Hyde de vuelta
El cantante se encogió de hombros – tu no quieres que hable contigo, déjame hablar con quien yo quiera entonces – murmuro respondiendo otro mensaje rápidamente para ponerse de pie y alejarse a hacer una llamada.
Sus intentos desesperados de que todos le pensaran en una relación con otro estaban funcionando bien, el único problema era que de verdad había alguien al otro lado. No eran nada oficial pero había besos y toques… Hyde había aceptado una verdadera locura en su deseo de recuperar a Kaz como antes, aunque fuera como un amigo.
El trato era simple, a cambio de fingir una relación con el, debía dejarse tocar sin reproches, regresar besos y dependiendo de cómo fueran las cosas… hasta mas… Se estremeció pensando en ello, no quería acostarse con otro hombre, no a menos que fuera Kaz y estaba seguro que aun entonces le sería algo difícil. Pero las chicas se le antojaban mas problemáticas para esas cosas y aquel chico le había estado persiguiendo por mucho tiempo… usarlo no le había parecido tan descabellado en su momento, cuando tenia el corazón rugiendo de dolor fresco y recién sembrado. Ahora el dolor era su fiel compañía, se había acostumbrado a el, a vivir con el. Y ahora aunque sabia que no estaba bien haber aceptado semejante cosa… seguía, y seguiría ya que la atención de Kaz estaba en eso, le enseñaría que ya no había peligro en que fueran amigos como antes.
- necesito que vengas – dijo en cuanto le respondieron y suspiro escuchando la voz del otro lado.
- creía que no querías visitas en tu trabajo, me lo dijiste hasta el cansancio… Hace tiempo ¿recuerdas?
- no empieces, solo ven aquí
- convénceme – el tono risueño del otro lado de la línea hizo al cantante rodar los ojos y soltar un gran suspiro rendido
- ¿qué quieres?
- Humm… la mejor pregunta que me has hecho ¿sabes?
- ¿vas a decírmelo? – preguntó el cantante con impaciencia escuchando de inmediato una pequeña risa del otro lado – voy a colgar…
- ya, ya… quiero llegar al estudio y que sin reproches me dejes hacerte lo que yo quiera, eso quiero
Hyde bufo - ¿en el estudio? Ni de broma… solo necesito que te vean – murmuró – después en mi casa puedes…
- No, si no es en el estudio no iré… Quieres que me vean, ¿por qué no que vean un poco mas? Hay muchas salas vacías, tu solo tienes que quedarte quieto y dejarme hacer a mi… o iré a decir la verdad, decide.
- bien – su voz exasperada se hizo notar de inmediato – en el estudio… maldita sea, date prisa…
- me gusta que estés ansioso por verme… - lo siguiente que escucho fue como cortaban la llamada, miro la pantalla con enojo, todo lo que hacía por Kaz… Pero lo valía, quería al menos su amistad de vuelta, ¿qué mas daba llegar incluso a un acostón? Guardó el teléfono y volvió al trabajo ignorando la mirada de Kaz y concentrándose en sus papeles, aunque era una misión difícil, la expectativa de lo que estaba por hacer le tenía los nervios de punta. Estaba siendo un idiota, lo sabía bien, pero la desesperación era mas grande, sus anhelos… Y de todas formas ¿qué importaba ya?
Tan solo media hora mas tarde, tocaron a la puerta y un bonito muchacho de piel pálida y cabello oscuro entro sonriente y caminó hacia el cantante que se puso de pie para saludarlo, lo que no se esperaba era que de inmediato el tipo le tomara de la nuca y la cintura y le besara sin mas, de forma descarada y apretando su agarre al sentir a Hyde removerse un poco.
- hmm… basta – jadeo cuando le dejaron respirar y miró incomodo a todos que observaban sorprendidos la escena, sobre todo porque por mas que intentaba apartarse un poco de forma discreta el chico le mantenía abrazado a el y sonreía encantadoramente con un descaro impresionante.
Iba a presentarlo como su… ¿novio? O algo así cuando sintió unos dedos pasearse traviesamente en la orilla de su pantalón por debajo de la playera, se sonrojo furiosamente deteniendo su mano de inmediato – no…
- ¿seguro? Pero cariño… por teléfono dijiste que…
Hyde sintió la mirada de Kaz entonces, sus ojos parecían furiosos mientras miraba la mano inquieta que intentaba tocar de mas sin importar nada, sus ojos se encontraron y no pudo ocultar una pequeña mirada de dolor al verle… Estaba haciendo eso por el… solo por él.
El guitarrista levanto la ceja mirándolos con seriedad y sonrió irónicamente – tantos mensajes… ahora entiendo – murmuró notando como la mirada de Hyde suplicaba ayuda a pesar de que el cantante no dijo nada y con un poco de forcejeo terminó dejándose arrastrar por el otro hacia el pasillo.
Kaz bufó molesto y frustrado, aquello era un giro inesperado, ¿de donde había salido ese? ¿y porque sin mas llegaba a meterle mano a Hyde? No podía creerlo, tanto drama y de pronto Hyde estaba con alguien…
- soy yo o Hyde… ¿parecía querer estar en cualquier otro lado?
- no, yo también lo pienso, realmente no se veía feliz de ver a… quien sea ese – negó Ju Ken y miró a Kaz unos segundos - ¿lo conoces?
- claro que no, nunca lo había visto… - dijo pensativo, a pesar de que podían parecer una parejita y de que a simple vista Hyde podría lucir simplemente avergonzado de que les vieran, el sabia que no era así, conocía esos ojos mejor que nadie, Hyde no deseaba estar con ese chico… había visto sus sentimientos temblar en esa mirada conforme era tocado por otro, algo iba mal… estaba seguro de ello – iré por una bebida – anunció poniéndose de pie y saliendo sin mas, sabia que Ju Ken había captado lo suficiente para no dejar que nadie fuera tras el. Cuando ese lio terminara le debería una grande al bajista por tanta ayuda.
-o-
- hmm espera… ¡espera! – jadeo el cantante intentando apartar un poco al otro de su cuello, el muchacho le tenia arrinconado contra una pared del baño y besaba su cuello como un demente mientras sus manos le recorrían la piel por debajo de la playera haciéndole temblar – ah… te lo ruego… aquí no – insistió al sentir sus dedos apretando sus pezones.
- shhh… solo quédate quieto… - fue la respuesta del otro antes de desabrocharle el pantalón y meter descaradamente la mano allí para acariciar todo lo que podía, estaba muerto de deseo por el cantante y ahora que tenia la oportunidad de llegar a mucho mas con el de lo que jamás soñó… estaba aprovechándose.
Las manos de Hyde se clavaron en los hombros de quien le hacia querer salir corriendo a brazos de Kaz y le apartaban un poco cada vez que podían, las pequeñas mordiditas en su piel y sus caricias… no eran como los toques de Kaz, sus manos no se sentían bien, no le gustaba ser tocado por otro.
- es suficiente… basta ya…
- no, te dije que si querías que viniera hasta aquí solo para que todos vieran que estabas con alguien mas… tenias que dejarme hacer… tu aceptaste – clavo sus ojos oscuros en los castaños del cantante y le sonrió con malicia – si no te callas un rato… iré allí y le diré a todos que esto es solo una farsa.
La furia destello en los ojos de Hyde – maldigo el momento en que te pedí esto… - siseó en voz baja – solo buscas aprovecharte de mi
- ¿yo? Tu fuiste quien decidió usarme para recuperarlo a el… y yo estoy cumpliendo… ahora cumple tu
Por toda respuesta Hyde bajo las manos y suspiro mirando a otro lado, si así iba a ser… bien, no era como que tuviera a quien rendirle cuentas sobre sus tonterías. El chico sonrió captando el mensaje, se saldría con la suya, así que de forma mas tranquila le saco todo de la cintura para arriba y tomándole de la nuca inició un profundo y demandante beso que el cantante solo respondió a medias. Iba a bajarle los jeans cuando la puerta se abrió y un furioso Kaz apareció con gesto de matarlos a ambos.
- quítale las manos de encima – dijo en un tono bajo que sonaba peligroso al ir lleno de ira contenida – ya no hay trato, escuche todo, ahora lárgate – dijo mientras caminaba directo a ellos y tomaba del cuello de la playera al chico para alejarlo de Hyde que no se había movido de donde estaba, veía con los ojos muy abiertos lo que pasaba y temblaba por completo sin entender nada ¿por qué estaba Kaz ahí? ¿qué estaba pasando? Se paralizó mas cuando su amigo clavo los ojos en los suyos, su mirada le helaba la sangre, muy pocas veces había visto así al guitarrista… Tragó mientras el chico maldecía intentando soltarse.
- Si no te vas, llamare a seguridad – la voz de Kaz era de temer, Hyde de inmediato busco recoger su playera pero cuando estaba por ponérsela, la voz de Kaz le detuvo – no te atrevas a moverte Hyde…
- Kazu…
El guitarrista le ignoró y empujó fuera del baño al muchacho que ofendido y gritando tonterías desapareció por el pasillo hacia la salida, había perdido sus armas contra Hyde… si se quedaba sólo seria para terminar encerrado por causar disturbios.
En cuanto le vio desaparecer Kaz se giró y clavó la mirada en su amigo que le miraba asustado, cerró la puerta y lentamente haciendo a Hyde pasar saliva le puso el seguro.
- oye… yo…
- cállate, ¿este era el gran plan? ¿demostrarme que podías irte con otro y ya? – sus pasos se dirigieron hacia el y con fuerza apoyo la palma de la mano en la pared al lado de la cabeza del cantante que pegó un brinco cuando el golpe sonó en su oído - ¿acaso eres idiota?
- Kazu, escucha, no es así…
- Si lo es, ¿qué buscabas? ¿sexo vacío? – cuestionó mientras su mirada recorría al otro y el deseo contra el que había estado luchando volvía, eso mas la imagen que se clavó en su mente al entrar al maldito baño y encontrar al tipo ese tocando de mas a Hyde… Ya no podía mas, le arrebató de las manos la playera al cantante y tomó delicadamente su mentón – bien… eso puedo arreglarlo ahora mismo – susurró antes de besarlo. De inmediato pudo sentir al otro tensarse por completo de la impresión, momento que aprovecho para deslizar una mano desde su pecho hasta dentro de los pantalones y la ropa interior sacándole un jadeo ahogado contra sus labios. Las manos de Hyde comenzaron a hacer presión en su pecho para separarle un poco y poder mirarlo, pero lo único que consiguió fue que Kaz atrapara una con su mano libre y bajara los besos a su cuello mientras su cuerpo presionaba contra el para mantenerlo quieto.
- ah… ¿q-que haces? Hughmm por favor… para… Kaz…
- hm… no… si ibas a hacerlo con ese idiota… prefiero hacerlo yo – respondió el guitarrista antes de girarle bruscamente y apoyar su cuerpo para evitar que se moviera. Se acercó a su oído para susurrar ahí confiando en el efecto que sabía que eso tendría sobre Hyde – dime fuerte y claro que me detenga… - pidió con un claro tono de reto.
Hyde temblaba por completo, jadeaba de nervios, de miedo… Kaz estaba haciéndole aquello, no podía creerlo… estaba asustado pero también sentía el deseo recorrerle, su cuerpo deseaba mas de esos toques aunque fueran rudos, a diferencia de las manos anteriores que le habían tocado, las de Kaz le erizaban cada poro de la piel, de una forma que le parecía increíble.
Sus mejillas se tiñeron por completo al escucharle y se maldijo por dentro, Kaz sabia que no era capaz de negarse…
- no… no puedo – susurro en voz baja, rendido… ¿negarse a Kaz? Nunca, por el había estado por dejar que un idiota le hiciera… ni sabía que, no tenia voluntad para eso, no si se trataba de a quien amaba como un idiota. Apoyo la frente en la pared mordiéndose el labio al sentir de inmediato como una mano del otro paseaba por su cadera bajándole lo que le quedaba de ropa – Kaz… porque….
- estoy tan furioso Hyde, tanta tortura intentando no tocarte para que dejes que otro lo haga… - susurro deslizando los dedos suavemente hasta su miembro y llegando a la punta comenzó a acariciar allí con una lentitud enloquecedora – si hubiera sabido que estabas planeando semejante tontería no me habría detenido de ir a tu casa – dijo con voz seria sintiéndole retorcerse nerviosamente. Apoyo mas su peso contra el, aspiro su aroma, necesitaba hacerlo, necesitaba sentirlo… no se detendría, tantos sueños, tanto deseo… Iba a hacerlo suyo nuevamente, ahí mismo, no le importaba mas. Hyde era suyo, su estúpido ataque de celos minutos atrás se lo confirmaba, nadie mas le pondría las manos encima, no si el estaba ahí para impedirlo.
Hyde estaba en una nube, jadeaba suavemente sin moverse, temía que cualquier cosa hiciera a Kaz alejarse o enojarse mas, su cuerpo irradiaba furia, lo sentía… pero el miedo se había convertido en nervios, sus palabras le confundían, le había dicho que no quería su amor, que… que aquello jamás volvería a suceder, sin embargo ahí estaban, el guitarrista manteniéndole quieto y torturándole con caricias mientras le masturbaba lentamente, diciéndole cosas que le daban esperanzas, que hacían latir su corazón como una horda de caballos salvajes corriendo desbocados.
Kaz no pudo evitar sonreír al notar como el cuerpo del cantante se rendía por completo ante sus toques, era mejor que en todos esos sueños, sentir esa piel… su suavidad y textura, poder besar su nuca, su cuello mientras su mano libre viajaba lentamente por su cuerpo, apretando, acariciando, aprendiéndose cada pequeña curva que encontraba a su paso. Suspiro sobre su cuello haciéndole estremecer y mientras dejaba una pequeña marca debajo de su oreja comenzó a abrirse la ropa también.
El sonido de las ropas ajenas cayendo al suelo hicieron al cantante temblar, aquello de verdad estaba pasando, estaba atrapado por Kaz y nuevamente serían uno. Quería girarse y ver la expresión de su rostro pero no deseaba tentar a la suerte, se mantuvo donde estaba dejándole marcar su piel cuanto deseara con esos labios que le volvían loco mientras sus labios soltaban sonidos de placer.
No paso demasiado para sentir la piel de su pecho apoyarse en su espalda y sus manos volver a tocarle, la erección que sentía contra su trasero le tenía los nervios de punta, podía sentirla caliente y dura contra su cuerpo generándole ansiedad ante la expectativa de sentirla dentro nuevamente.
- Kaz…
- ¿hm?
- yo…- quería gritarle que le amara, suplicarle pero lo único que pudo decir tras una caricia que le sacudió los sentidos fue… - t-ten cuidado…
El guitarrista sonrió al escucharle y mordió el lóbulo de su oreja – no prometo nada… hoy no…
Hyde sintió como un escalofrío le recorría por toda la columna, era la primera vez que iba a recibirle consciente de lo que pasaba y tenía claras dos cosas: la primera, iba a doler… no sabia cuanto, pero si que seria así… y la segunda, deseaba como un demente sentirlo.
Su cuerpo tembló por completo cuando dos dedos comenzaron desde su hombro trazando curvas por su piel, instalándose justo en su nuca antes de empezar a descender en línea recta, cada segundo iban mas al sur de su cuerpo causándole escalofríos, no tenia ninguna duda de a donde se dirigían y eso solo le ponía mas ansioso. Giró un poco el rostro y se mordió el labio intentando no ponerse a rogarle al otro que parara… Pero cuando les sintió llegar a su objetivo se removió de forma automática, un reflejo que Kaz controlo de inmediato apresando su cintura con el otro brazo y presionando mas con su cuerpo.
- sigue el consejo de tu amiguito de antes y solo quédate quieto… - susurró Kaz con tono celoso a su oído antes de pasar la lengua por detrás de su oreja
Hyde apretó un puño contra la pared, Kaz seguía molesto con el, no lo culpaba, el mismo estaba molesto consigo mismo – hmm… n-no iba… ahh… acostarme con el – reprocho sintiendo como esos largos dedos, fuertes, gracias a tanto ejercitarse con la guitarra y a la vez delicados iban cada vez mas adentro, ahora que estaba en pleno uso de su mente no podía evitar la incomodidad, era vergonzoso… era extraño, una sensación de estar lleno le invadía y saber que era Kaz quien le tenía en semejante estado… - dios… ya no los metas mas – se quejó levemente, agradecía infinitamente no tener que ver a Kaz a los ojos en esos instantes, era demasiado, no quería que viera su rostro rojo por lo que le estaba haciendo.
- tranquilo… - el guitarrista jugó un poco con el así, moviendo con cuidado los dedos en su interior y disfrutando los jadeos y gemidos bajos que Hyde intentaba ocultar tapándose la boca con una mano – hmm… ¿no me vas a dejar escucharte?
- K-Kaz… por favor… esto es… no me hagas gritar, hmm alguien puede pasar…
- eso no te importo con el mocoso de hace rato – siseó antes de soltarle para girarlo y atrapar una de sus sonrojadas mejillas, mirándolo directo a los ojos se acerco a sus labios – Hyde… no tienes idea… cuanto te deseo – susurró antes de besarlo y tomar sus caderas para pegarlo a su cuerpo.
Aquellas palabras… Hyde quería gritar de alegría, pero lo que hizo luego de recuperarse de la impresión fue rodear el cuello ajeno con ambos brazos y responder el beso con ansiedad de saborear todo lo que pudiera, si estaba soñando deseaba no despertar nunca, su amigo no le repudiaba como el creía… Le deseaba, Kaz le deseaba… Si no hubiera estado muy ocupado jadeando por el roce de sus miembros entre el jugueteo de sus bocas se habría tirado a llorar al suelo.
- hmmm Kaz… te amo… te amo… - dijo entre besos permitiéndose por primera vez sacar todo lo que sentía
- lo se… lo se bien – suspiro Kaz inclinándose un poco para tomarle de los muslos y cargarle, le sintió estremecerse de inmediato. Ya no podía esperar mas, necesitaba tenerlo, por fin…
La erección del guitarrista choco contra la entrada del mas bajo que no puedo evitar esconder la cara en el cuello ajeno.
- s-solo hazlo… la expectativa me esta matando – se quejó listo para lo que venia. La presión no se hizo esperar, y mientras sus uñas se clavaban en los hombros de Kaz soltó un gemido de dolor y placer que de inmediato busco callar mordiéndose la mano, aquello le parecía eterno, sentía como su cuerpo se abría mas y mas cada segundo que pasaba y como su amigo se clavaba con profundidad en su interior, dolía, y no poco, pero no quería quejarse – mierda… d-demasiado profundo… - soltó en un jadeo cuando el otro terminó de enterrarse en el con un movimiento rápido que dejaba ver su ansiedad. Estaban completamente pegados, quietos y respirando con dificultad.
- hm no te escondas… - la voz de Kaz sonaba excitada y deseosa cuando tiro de su cabello con suavidad para poder ver su rostro, Hyde le miro sonrojado y con ojos vidriosos que gracias al momento de placer se veían enormes, sus mejillas rosadas y labios jadeantes le pusieron mas duro aun… Y el cantante lo sintió de inmediato.
- ahh… dios… Kaz – su espalda se pego a la pared y sus ojos se encontraron unos segundos antes de que como un animal hambriento el guitarrista se lanzara sobre esos tentadores labios. Hyde gimió contra ellos ya que su amigo no espero un solo segundo para comenzar a moverse contra su cuerpo, todo el deseo que se había acumulado por tanto tiempo al fin estaba saliendo, cada sueño, cada mirada que le había dirigido al cantante deseando irsele encima, todo eso iba junto imprimiendo fuerza en sus movimientos y haciendo al cantante delirar.
Sólo tenía cerebro para dos cosas, gemir y tratar de no gritar, el resto de él estaba en manos de Kaz, que hiciera lo que quisiera con su cuerpo, su corazón ya lo tenía, desde mucho tiempo atrás. Pero sus intentos resultaron inútiles cuando la punta del miembro que le torturaba alcanzo un punto en su interior que le hizo retorcerse entero y lanzar la cabeza hacia atrás al no poder arquear la espalda. Con los ojos abiertos hacia el techo le parecía maravilloso como podía ver estrellas con ese pequeño toque.
- d-demonios… no ¡ahhh!
El guitarrista al haber notado el cambio no había perdido el tiempo, empujo mas contra su cuerpo hasta quedarse ahí, sin moverse presionando constantemente la zona que tenía a Hyde negando intentando controlarse.
- hm no… Kazu ¡Kaz!
- ah… júrame… jura que no vas… a volver a hacer… una pendejada como la de hoy…
- p-por favor… dios… no puedo c-con eso ahhh…
- Júralo – susurró presionando mas haciéndole balbucear y retorcerse intentando escaparse, cosa que claro, no le fue permitida.
- lo juro… ¡lo juro!¡lo juro!¡por favor! – respondió Hyde de inmediato suspirando de alivio cuando Kaz se alejo un poco y le introdujo la lengua en la boca para comenzar otro beso mientras volvía a moverse en su interior. Hyde enterró los dedos en su cabello mientras regresaba el beso y a partir de ese momento todo se descontroló, el placer inundó sus cuerpos y el cantante apretó las piernas alrededor de la cintura del otro y rodeo su cuello con los brazos para besarle sin parar, soltando pequeños quejidos de vez en cuando si Kaz se movía con demasiada fuerza, pero nunca le decía nada, no quería romper el momento, estaban juntos, estaba en sus brazos y siendo suyo… Podía tocarlo, besarlo, amarlo… no podía creer su suerte, después de tanto, Kaz lo deseaba… y mucho, su ansiedad por enterrarse en el lo mas profundo posible se lo decía, le dejaba saber cuanto quería poseerlo por completo, que no pensara mas que en el, y estaba encantado.
Pero no podía ser eterno, su cuerpo comenzaba a calentarse, en su vientre la presión se arremolinaba y sus gemidos aumentaban de volumen, eran tantos y tan seguidos que le era imposible seguir los besos, no si quería respirar.
- Kaz… hmm v-voy… a…
El guitarrista al escucharle balbucear apenas entre gemidos acelero, el también deseaba tocar el cielo en su cuerpo, sus manos se anclaron a sus caderas y los minutos que siguieron solo se pudo escuchar el choque de sus cuerpos entre sonidos húmedos que el sudor les obsequiaba, gemidos, gritos, balbuceos y muy pronto…
- a-ahhghmmm…. – el sensual gemido que salió de los labios de Hyde al llegar al orgasmo y sentir como éste se alargaba mientras Kaz seguía embistiéndole hasta que el mismo estallo en su interior – uhh… - fue todo lo que escapó de sus labios al sentir aquella humedad y se quedó quieto buscando aire mientras el guitarrista se recuperaba también.
Kaz salió lentamente del cuerpo del vocal y con cuidado lo bajo dejándole de pie, pero de inmediato Hyde se dejó caer al suelo con los ojos cerrados y el cabello hecho un desastre, el piso frío le ayudaba a reaccionar poco a poco, Kaz le acompañó en el suelo y se miraron a los ojos sin decir palabra, ambos desnudos, cansados y… felices. Kaz sentía una paz que no había sentido en mucho tiempo y Hyde sentía que se le saldría el corazón por la boca, aun no se creía lo que había pasado, pero el dolor y cansancio de su cuerpo se lo recordaban, le decían que era verdad. Cerró los ojos y suspiro.
- Kazu…
- dime – respondió en voz baja el guitarrista admirando su cuerpo desnudo sin pena alguna y comenzando a pasar los dedos por su estomago lentamente. Poder tocarlo sin restricciones, era hermoso… se sentía libre, sonrió y antes de que Hyde abriera la boca de nuevo se inclino a presionar sus labios contra los suyos – saliendo de aquí… iremos a mi casa, tengo mucho que hablar contigo – le dijo con voz suave, se sentía increíble hablando así con el, tan cerca… Hyde era tan hermoso, se había entregado a el sin reproches… Su mente por fin estaba clara, sentía que todo se había arreglado solo, faltaba hablar de algunas cosas, claro… pero mientras tanto podía sentir claramente en el ambiente que todo el dolor había desaparecido.
- hum – una pequeña sonrisa se asomo en los labios de Hyde que se mantenía con los ojos cerrados – como tu digas – respondió levantando un parpado mientras una lenta sonrisa se extendía por su cara y sus manos tomaban las mejillas de Kaz para atraerlo de nuevo - ¿puedo besarte yo también cuando quiera? – fue lo único que preguntó, de todo lo que quería saber… Ya preguntaría mas en casa de Kaz, por el momento se sentía bien, se sentía querido, deseado… tranquilo, sobre todo tranquilo, su miedo de perder a su amigo se había ido, podía esperar un poco para saberlo todo, de momento sólo le importaba que él estaba ahí, que le sonreía y algo le decía que no iba a volver a alejarse. Su corazón se sentía por explotar de emoción pero estaba demasiado agotado para expresarlo en voz alta. Dejó que sus ojos dijeran todo, por el momento… Eso estaba bien.
Kaz rió tomando sus manos y dándole un pequeño beso, asintió – si… pero no en el baño, ponte la ropa, volvamos ya – pidió ayudándole a sentarse, soltando una pequeña risa al verle hacer una mueca.
- hn… no te burles – reprochó bufando bajito
- bueno, eso te recordará a no hacer tonterías – Kaz se encogió de hombros y comenzó a vestirse – si vuelvo a ver a ese tipo cerca de ti… te lo advierto, estarás en el peor problema en que te hayas metido en tu vida Hyde – se giró a verle con seriedad y sonrió complacido al verle asentir con un leve sonrojo y mirar a otro lado avergonzado de su estupidez. Le ayudó a levantarse y vestirse ignorando los grandes ojos que no dejaban de mirarle intrigado y dudoso; le arrastró de vuelta a la sala antes de que preguntara algo mas. No era en ese lugar donde aquel idiota había estado tocando al cantante donde quería que aclararan las cosas.
Cuando entraron a la sala el silencio inundó el lugar, nadie decía nada, ni respecto al hecho de que iban de la mano, ni de las marcas en el cuello de Hyde, de la ropa desarreglada, de su cabello desastroso… menos del fuerte olor a sexo que les rodeaba. Pero todos miraban con la boca abierta mientras los amigos les ignoraban y pasaban directo por algo de beber antes de dejarse caer en un sillón, justo como antes, Kaz sentado apoyado en el respaldo y Hyde con la cabeza sobre sus piernas y el cuerpo tirado de cualquier forma sobre los cojines, sabia que todos miraban, ambos lo sabían… Pero Kaz sabia que todos estaban en silencio no tanto por la impresión si no… tratando de no ponerse a celebrar en ese mismo momento, no había que ser un genio para saber lo que había pasado entre ellos, algunos de ellos incluso les habían escuchado al ir por el pasillo y aunque Hyde no lo supiera aun, eso era motivo de felicidad para todos, mas porque al ver la expresión cambiada por completo del cantante al entrar supieron que su dolor había desaparecido.
El cantante permanecía con los ojos cerrados disfrutando de su sitio sobre Kaz nuevamente, no se enteraba de nada y no le importaba, disfrutaba demasiado lo que estaba sucediendo y lo que acababa de pasar para preocuparse por nada mas, por nadie mas que el guitarrista, que acariciaba su cabello con suavidad.
Luego de un par de minutos en que nadie movía un dedo Kaz les dirigió una mirada seria y de inmediato todos ocultaron sus sonrisas y volvieron al trabajo, nadie dijo nada esa tarde, solo bastaba ver el rostro de Hyde para darse cuenta que todo iba a estar bien… muy bien.
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