lunes, 5 de diciembre de 2016

ARREPENTIMIENTO


Tic… Tac… 

Tic… Tac…

Tic… Tac…

El hermoso reloj antiguo que Hyde tenía en la sala resonaba casi haciendo eco debido al silencio, ambos se miraban frente a frente, llevaban varios minutos así sin atreverse a abrir la boca, simplemente pensando en el otro y en que pasaría con ellos, con su amistad, con su relación, con la banda… con todo. Por mucha madurez que hubiera en una persona nada era igual después de tener intimidad de esa forma, menos aun dada la situación en que se habían dado las cosas y menos todavía con los antecedentes de tan solo un par de semanas atrás, y ellos lo sabían perfectamente, especialmente el cantante que no sabía como comenzar a hablar con su amigo. Aunque no recordaba nada estaba seguro que en su estado; dolido, enfiestado y alcoholizado; el había sido el que comenzó todo, ya lo había besado una vez estando perfectamente sobrio ¿no?. Lo peor de todo era que había tenido una noche con Kaz, con su querido Kaz… y no se sentía feliz ¿cómo estarlo? No era así como el habría elegido las cosas, menos habría elegido no recordar ni como se sentían sus besos, sus caricias… Aquello era una tortura. Una terrible tortura.

Su mente le torturaba de forma cruel al hacerle pensar en las manos del otro sobre su piel… Cuando había reaccionado esa mañana el shock de haberse acostado con un hombre había opacado todo lo demás que se arremolinaba en su corazón, pero ahora con la cabeza fría se daba cuenta que eso no le importaba, que era algo que estaba dispuesto a hacer por Kaz de todas formas, no, lo que realmente dolía y le tenia en una terrible agonía mental era que no recordaba nada, ni un maldito gemido del guitarrista, aquello probablemente jamás iba a volver a suceder y la única noche que había sido suya por completo estaba ahogada y olvidada en los fondos de cada vaso y cada copa que bebió esa noche.

Lentamente sus ojos recorrieron a su amigo antes de soltar un largo suspiro – escucha… realmente está bien, no me importa… es decir, bueno, si, si me importa, pero no por ser un chico, no por haber estado abajo… Se que eso te preocupa – observo como el rostro que tenía en frente asentía e intentaba no poner una mueca – estoy bien, Kaz, estoy bien de verdad, no me lastimaste y si te soy sincero sería lo ultimo que me importaría de haber sido así

- Hyde…

- Espera, déjame terminar, lo único que me está fastidiando realmente en este momento y por lo que me odio mucho es por no poder recordarlo, se que fue algo “accidental” – hizo comillas con los dedos – pero por una noche fuiste mío, fui tuyo… por completo, ese pensamiento me llena el pecho ¿sabes? – sonrió un poco – pero es horrible no poder recordar tu rostro en ese momento, no saber como fue, como se sintió estar unido a ti de esa forma, eso es lo que me mata, porque se que no habrá otra noche… ¿verdad? – le miró dudoso y casi con la esperanza en los ojos, pero ésta se apago al Kaz negar lentamente con los labios apretados y las manos entrelazadas.

- Lo siento… pero… no, estaba muy ebrio, tu lo estabas… toda la fiesta lo estaba, era una locura, sabes que nunca te habría arrastrado a algo así si hubiera estado en mis cinco sentidos, puedo recordar algunas cosas… placer – admitió avergonzado el guitarrista, odiaba lastimar a Hyde mas, odiaba no haberse controlado al beber y haberle dado falsas esperanzas, que pensara que podrían ser algo mas cuando sabia que era algo que le parecía imposible – pero Hyde, ya te dije que…

- No lo repitas – el cantante bajo la mirada, escuchar las negativas dolía mucho.

- No negaré que eres hermoso, se que muchos querrían tener mi suerte… y si fuera otro, si no te tuviera cariño alguno quizás incluso me aprovecharía, buscaría mas noches… Muchas mas, pero no puedo hacer eso, no puedo aprovecharme de tus sentimientos por mi para obtener sexo ¿comprendes?

- Entonces… recuerdas algo de nuestro… ¿encuentro? – observo a su amigo asentir lentamente algo incomodo – y ¿te molesta? No porque sea yo, si no porque no fue con una chica

- No, no me molesta eso

- ¿Lo que recuerdas te gusto?

- ¿qué?

- Se sincero, al menos dame el consuelo de saber que mi cuerpo te atrae de alguna forma – pidió sonrojándose ligeramente, saber que por lo menos ejercía un poco de atracción en Kaz ayudaba a no sentirse una basura – dime que al menos mi belleza te conmueve un poco

El guitarrista parpadeaba sorprendido, no podía creer lo que escuchaba, de verdad Hyde… ¿acaso le importaba mas saberse no del todo indiferente que haber estado con otro hombre? ¿y siendo pasivo? ¿de verdad sus sentimientos por el eran tan grandes? – E-Eso es lo que realmente… ¿te preocupa?¿que no me gustara?

- Así es… dios, ¿acaso nunca has estado enamorado?

- Si pero…

- ¿qué otra cosa te preocupaba entonces?

- Lo siento

- Respóndeme, por favor, ¿por lo menos fue una noche que recordarás con… cariño? ¿por placer? Como sea, mientras no sea por algo negativo.

- Nunca podría pensarlo como algo negativo, mi única preocupación es que tu sufras por eso, que sientas que abuse de la situación, haberte lastimado – se calló al ver la sonrisa dulce con que Hyde le miraba 

- Gracias

Kaz asintió suspirando y se puso de pie – necesito volver a mi casa, tengo mucho que hacer y tu debes necesitar estar solo también 

El cantante asintió mirándole fijamente, si… la verdad era que necesitaba el tiempo a solas para pensar, llorar, maldecir, meditar y desahogarse. Kaz nuevamente, de forma sutil y dulce, pero nuevamente le había rechazado y eso dolía mucho. Se despidieron prácticamente sin verse y el guitarrista se marcho rápidamente dejando al fin a Hyde con el tiempo para dejarse ir. Se sirvió una copa, se dejó caer al sofá y se dedico a torturarse en silencio, estar enamorado apestaba… y mucho, odiaba no poder besarlo y abrazarlo cuando quisiera, odiaba saber que le había visto en la intimidad como nunca antes y no tener grabado su rostro en la memoria, no saber como había sido a pesar de haber estado ahí. Sollozó negando ¿por qué tenia que haberse enamorado de el? Probablemente la única persona que era capaz de rechazarlo, el único que podía mirarlo a los ojos y decirle que no, nunca antes había conocido ese sentimiento, sentido la soledad del alma cuando sabes que tu alma gemela está ahí y esta se niega a estar a tu lado. Porque así era como sentía a Kaz, como su otra mitad, su perfecto polo opuesto y a la vez tan parecido a el.



Todo seria perfecto si el me amara también…



Su pecho dolía, sus ojos ardían, la cabeza le mataba y nada era por la resaca, no… todo era por el, por ese que se alejaba de el cada día un poco mas, por ese a quien no sabia como iba a mirar a los ojos nuevamente y sonreírle. Y Kaz recordaba todo… lo recordaba y ni así, no sabiendo todo lo que el podía ofrecerle al menos en la cama había aceptado estar a su lado. Se odiaba en ese momento, podía tener prácticamente a cualquier mujer que deseara, donde y como quisiera, cualquier chica en uno de sus conciertos se iría con el sin dudarlo, todas juntas si así lo deseara… y aun así, el tenia que haberse enamorado de un hombre, y de uno que estaba bien plantado sobre sus ideales y que no se tambalearía ni siquiera bajo sus encantos. Bufó y luego sonrió para si mismo negando.



…como si de verdad fuera capaz de usar esos embustes con el…



No, nunca intentaría esos trucos sucios con Kaz, su amor le cegaba. Pasó largo rato cavilando tonterías, sumergiéndose en la oscuridad de su propio dolor, de la angustia, del miedo, Kaz… su Kaz… ¿por qué tenia que ser así todo? Si tan solo viera una pizca de oportunidad insistiría, pero no la había, su amigo estaba totalmente cerrado a pensar siquiera en tener algo. Tendría que tratar su noche como algo pasajero, como sexo casual y eso…

- maldita sea – arrojó la copa contra la pared y se dejó ir en llanto nuevamente contra el cojín del sillón, como deseaba no haber ido a esa fiesta, no haber bebido, no haberse acostado con el… todo se estaba arreglando antes de eso… o al menos se sentía en paz, ahora su corazón era un desastre, se caía a pedazos, por primera vez entendía lo que era un corazón roto y lo odiaba.

Tomó la botella de vino y bebió directamente de ella, tragos largos y fuertes que le ayudaran a pasar los sentimientos que tenia atorados, que le ayudaran a olvidarse aunque fuera por unas horas de las mariposas en su estomago, de los remolinos en su cerebro y del dolor en su pecho. Con todo y botella revolvió algunos cajones hasta dar con un paquete de puros y un encendedor y de forma torpe se dirigió al balcón, se tiro ahí a beber y fumar el resto del día, no tenia hambre, no quería dormir y menos quería salir. Tenía que aceptar que había algo deliciosamente adictivo en dejarse hundir por el dolor, por la oscuridad, eso le daba vida a sus sentimientos rotos.

Luego de varios puros y botellas el solo se sentía tan mareado que solo atino a arrastrarse al sillón y dormir largamente.

Nunca creyó que podría arrepentirse de acostarse con la persona que amaba pero lo hacía, y no por Kaz, se arrepentía porque ahora dolía mas su rechazo, su belleza siempre había sido una buena arma para ganar corazones, y ahora ni eso le servía. Aceptaba que por algunos instante había albergado la esperanza de que Kaz, al admitir que lo había disfrutado, le diera una oportunidad pero no había sido así. 

Toda la tarde y la noche la paso entre sueños, entre lagrimas y entre fantasías que no podrían hacerse realidad.



-o-



- vaya cara… - murmuró Ju Ken al día siguiente al verlo entrar al estudio con ojeras, con paso agotado y la cara digna de alguien que acaba de salir del hospital

- cállate – murmuro dejándose caer en una silla y poniéndose las gafas suspirando, su largo momento de agonía se extendía ahora con la forma de la resaca mas épica que había tenido jamás. Gruño por lo bajo con una mueca y se subió el gorro de la sudadera queriendo oscuridad.

- ¡Pero si la fiesta fue antier! ¿acaso la siguieron ayer también? 

- Claro que no… ¿dónde esta Kaz?

- Fue a pedir que trajeran el desayuno… y tampoco se ve muy animado que digamos – comento Arly mientras acomodaba algunas cosas distraídamente - ¿ocurrió algo?

- No, ayer volvimos juntos de la fiesta y se marcho a su casa…

El bajista levantó la mirada y la clavó en su líder, no le cabía duda de que Hyde mentía, sin duda algo había pasado entre ellos, por algo ambos lucían deprimidos, aunque el estado del cantante era deplorable, tenía toda la lógica del mundo.

- Hey… ¿quieres ir… por un cigarrillo?

- Ya sabes que ya no fu…- Hyde miro al otro y comprendió que le estaba dando una salida para charlar sin los demás así que se levantó rápidamente – uno de vez en cuando no hace daño – fingió entusiasmo y salieron juntos a la azotea. Allí realmente encendieron un par de tabacos y tomaron algo de la brisa que les llegaba por la mañana – supongo que imaginas que algo paso…

- Claro, por la cara que traía Kaz y la que tienes tu… ¿intentaste de nuevo convencerlo?

El cantante negó y colocó una sonrisa triste en su cara – Kaz y yo… nos acostamos… - soltó sin mas mirando al cielo – en la fiesta

- ¡c-como dices! 

- Estábamos muy ebrios – se encogió de hombros mirando el rostro lleno de sorpresa de su amigo – yo no recuerdo nada, pero Kaz si, acepta que lo disfruto pero aun así dijo que no habrá otra noche, ¿sabes como es eso? Ni siquiera por placer estaría conmigo… es horrible… cuando despertamos… y lo hablamos, tuve la pequeña esperanza de que el aunque fuera por mi cuerpo…

- Kaz no es así… nunca se aprovecharía de ti así

- Preferiría que lo hiciera, quiero que lo haga, aunque sea una mentira, lo prefiero, aunque sean besos y caricias falsas… son mas que nada Ju Ken – las lagrimas resbalaron de forma traicionera por debajo del marco de las gafas y Hyde se apresuro a limpiarlas - ¿qué voy a hacer? ¿cómo voy a tratar con el después de esto?

- Me gustaría saber que decirte – el bajista parecía realmente preocupado y eso le saco una pequeña sonrisa al cantante 

- Has sido una gran ayuda ya… escuchando toda esta mierda desde el principio – suspiro – ayer toque fondo… si ni el sexo, ni la belleza física pueden tentarlo… nada lo hará, mis sentimientos tengo muy claro que no los desea, se terminó Ju, ya no puedo, nunca creí que me arrepentiría de enamorarme, de entregarme a alguien, pero esta vez lo hago, desearía deshacerme de todo lo que siento y tirarlo al caño, poder ver a Kaz como mi amigo de nuevo y no estar sufriendo así por el.

El bajista negó y le apretó el hombro – no te engañes, no te mientas a ti mismo, aunque estas sufriendo ahora, sabes bien que nunca te arrepentirías de amar a Kaz, dime la verdad… ¿Alguna vez alguien te genero un sentimiento tan fuerte?

- no…

- ¿de verdad preferirías no saber como se siente?

- No, soy un maldito masoquista – se quejo tirando la colilla del cigarrillo al suelo para pisarla y apagarla – pero a pesar de todo el dolor me da vida… me recuerda que soy capaz de querer a alguien de esa forma, eso es algo que no creía que pudiera hacer ¿sabes?

- Lo se – sonrió – caíste… ahora lucha

- ¿qué?



- Solo digo… su cuerpo no te rechazo… piensa en eso.

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