domingo, 21 de agosto de 2016

SIEMPRE


Los labios de Sakura temblaban sin control mientras intentaba controlar su llanto, no quería descomponerse por la belleza de las melodías que acababa de escuchar, Hyde había hecho una obra maestra con hermosos poemas convertidos en canciones y basados en aquel fin de semana que había comenzado toda la historia de su pelea.

Había podido identificar en cada metáfora y cada nota de la voz de Hyde el momento exacto en que la canción estaba basada, su novio había elegido momentos hermosos entre ambos, momentos significativos en cada palabra que se habían dicho en esos instantes y los había convertido en hermosas melodías que endulzarían el oído de cualquiera aunque no hubiera estado ahí con ellos.

Miró fijamente al lloroso castaño que esperaba a que dijera algo con la ansiedad impresa en la mirada junto con miles de sentimientos

- Hyde…

- Por favor, sé que cometí un grave error al no escucharte y firmar el contrato, por eso quería disculparme con esto, por eso decidí usar el disco que nos había hecho pelear para unirnos, no pensé que mi obsesión con esto te lastimaría tanto, que… nos destruiría tanto, yo creía estar volviendo al centro del tornado pero al parecer solo logre intentar atravesarlo – negó entristecido – por eso… quería que lo escucharas antes de que decidas esto, era mi forma de redimirme, pero salió muy mal, ahora no me queda mas que esperar otra oportunidad, no quiero que te vayas, no quiero vivir si no te tengo conmigo Ya-chan, he estado tanto o mas enamorado de ti como desde el primer día, yo te amo, te amo, y de verdad lamento profundamente el haberme confiado a que estarías conmigo sin importar cuan idiota pudiera ser… supongo que los años juntos me dieron una absurda seguridad sobre tus sentimientos por mi y me cegaron, esta vez puedo jurarte por mi vida que si me das otra oportunidad… que si te quedas conmigo nunca volveré a hacerte sentir abandonado ni menos ignorado, odio haber provocado que te sintieras así, mas aún porque te amo inmensamente, porque… porque se que nunca podría amar a nadie como te amo a ti, si es que lograra amar de nuevo, para mi no hay amor después de ti, por favor Sakura, te lo suplico, te consultare cada fecha y cada contrato, llegaremos a un acuerdo en los horarios, me tendrás en casa cuanto tiempo necesitemos para tenernos, lo prometo – el cantante calló y se mordió el labio apretando las manos en puños con nervios, tenia que convencer a Sakura, que hacerle ver cuanto lo amaba y cuan sincero era, no podía perderlo.

El mas alto tomó aire y cerró los ojos tras escucharlo en silencio, necesitaba pensar en que haría, claro que deseaba creerle, lo ultimo que quería era perder a Hyde, alejarse de él, pero su corazón… no sabia si su corazón podría soportar que la situación volviera a repetirse después, menos aun sabia si podía confiar en Hyde esta vez, si podía volver a cegarse de amor y confiar en cada palabra que acababa de salir de su boca. Tras meditar unos momentos levantó la mirada y clavó los ojos en el otro.

- ¿Qué tan dispuesto estas a hacer de todas esas promesas un compromiso?

- ¿C-Como que…?

- No me respondas con otra pregunta, contesta lo que te acabo de preguntar Hyde – Sakura estaba serio.

- Estoy dispuesto a todo lo que desees con tal de que te quedes a mi lado – respondió entonces de manera firme sin pensarlo ni un segundo – lo que sea, Sakura, dime lo que sea que quieras y diré que si, es mas… te digo que si desde ahora aunque no sepa que es.

- Bien, entonces voy a asegurarme que esta relación no se irá al caño por esto de nuevo – murmuró asintiendo – vamos a tener un contrato

- ¿Un contrato? – Hyde estaba en blanco

- Así es, dijiste que consultarías todas las fechas conmigo, me parece una buena solución, voy a obligarte a consultarme entonces ¿Firmarás un contrato así? No podrás aceptar contratos, fechas ni nada si mi firma no va también en esos papeles, eso es lo que quiero, ¿estás dispuesto a ello? Justo ahora no puedo creerte ninguna promesa, han sido palabras vacías desde hace ya demasiado tiempo, firma esto y nos olvidamos de esta pelea, volveré a casa y a ti; y no volveremos a mencionar nada de esto 

Hyde estaba sin palabras, aquello sonaba tan radical, Sakura nunca se había metido con sus negocios ni su trabajo, nunca, debía estar de verdad molesto con el para pedirle semejante cosa, pero si con ello lograba que su relación siguiera…

- Firmaré lo que quieras Sakura, tu y yo acordaremos las fechas y contratos de acuerdo a nuestras necesidades como pareja, si necesitas eso para confiar en mi de nuevo… bien, llamaré al abogado mañana mismo

El pelinegro sonrió un poco y asintió – bien, entonces esperaré a mañana para venir a firmar y de aquí nos iremos a casa juntos – dijo poniéndose de pié y caminando a la puerta, no estaba precisamente feliz con todo eso, pero necesitaba saber que Hyde no iba a hacerlo de nuevo, que de verdad iba a intentarlo esta vez, se detuvo en la entrada, quería abrazarlo, besarlo… pero en lugar de eso, sin verle habló – te amo… pero esta noche necesito estar solo – susurró y de reojo le observó asentir en silencio buenas noches Hyde

- buenas noches Ya-chan…- susurró el cantante mirándolo salir y dejando salir el aire en sus pulmones. Aquello no le gustaba nada, pero no quería perder a Sakura, su corazón se sentía tranquilo y feliz de que su novio pensara quedarse a su lado, el problema era que… acababa de aceptar un contrato con demasiado poder sobre la banda entera sin consultar a ninguno de los otros miembros.

Aquella noche la pasó en vela, pensativo y preocupado. Pero cumplió su palabra, para la tarde del día siguiente sus abogados tenían los papeles listos, también largos discursos del porque no era recomendable hacer semejante cosa y lo peor… el enojo de su fiel compañero de banda.

Kaz tenia gesto de que no podía creerlo, y estaba ahí sentado también con gesto serio queriendo ver todo con sus propios ojos, Hyde no había podido negarle el estar ahí, era su banda también. Algunas horas mas tarde Sakura apareció, se notaba que no había dormido mucho tampoco y parecía triste y agotado, justo como Hyde se encontraba en esos momentos. Ambos se miraron en silencio y sentaron frente a frente.

- Todo esta listo Hyde-san – dijo un abogado poniéndole los documentos en frente – si no tiene ningún cambio en la redacción que le mostramos…

- No, no tengo ninguno – murmuró el castaño negando – te lo enviaron hace horas… lo leíste ¿verdad?¿tienes algún comentario Ya-chan? – miró a su novio un poco serio, aquello no se sentía bien, su relación con Sakura nunca había sido sobre dinero, contratos y negocios… No le gustaba, pero no podía arrepentirse ahora. 

- No, todo me parece bien como esta – respondió Sakura quien tampoco se veía nada feliz, sabia que había pedido algo exagerado a su novio, que se estaba metiendo con aspectos de su vida que no le pertenecían, lo sabia, también sabia que Hyde no estaba feliz con aquello, mucho menos Kaz. Estaba generando un problema y reduciendo la inmensidad de los sentimientos que se tenían a unas firmas. Suspiro sin ver a su pareja a los ojos.

El abogado asintió rápidamente al verlos quedar en silencio y le tendió a Hyde el bolígrafo y el contrato definitivo, el cantante los tomó y tras titubear unos segundos y reprocharle con la mirada a Sakura comenzó a firmar cada hoja que le señalaban, cada línea. Cada firma que plasmaba se sentía mas y mas pesada, cuando terminó se sintió terrible, solo deseaba romper esos papeles, esa banda era su proyecto, su sueño… Nunca había sido criatura de pedir permisos, ahora se sentía atado de manos… como si las alas de su espalda hubieran sido cortadas. Se quedo en silencio con la mirada baja mientras le pasaban los documentos a Sakura para que firmara.

El batero tomó las hojas y la pluma y viendo fijamente a su novio… partió las hojas a la mitad, luego en cuatro y siguió hasta que quedaron hechas confeti sobre el suelo, Hyde no entendía nada, miraba a Sakura con los ojos como platos, luego al contrato destrozado y luego de nuevo a su novio que le sonreía inexplicablemente.

- Ya-c…

- Sólo quería ver hasta donde estabas dispuesto a llegar por mi, nunca te obligaría a rendirme cuentas sobre esto – se encogió de hombros – firmaste todo… a pesar de que eso te estaba matando – susurro conmocionado – ahora si puedo creerte – rió.

Lo siguiente que sucedió fue que Hyde se levantó de un golpe y se arrojo a sus brazos para besarle ansiosamente, todo volvía a su sitio… estaba donde tenia que estar, en brazos de su novio…

-o-

- no puedo creer aún el susto que me diste – negaba Hyde en el auto mientras Sakura conducía de vuelta a casa con una gran sonrisa, satisfecha de haber logrado una travesura.

- En realidad tus canciones me convencieron desde el principio… pude ver porque te habías obsesionado de esa forma con el disco, mi enojo se fue tras escuchar las primeras letras Hyde

- ¿Y porque me hiciste hacer todo esto?¿sabes el pleito que tuve con Kaz?

- Ah… Kaz lo sabia todo… hable con el anoche, estuvo de acuerdo en ayudarme, el mismo piensa que exageras a la hora de trabajar – le guiñó y pudo notar como la cara de su novio iba cambiando de color, del rojo al verde, al morado… todo mientras pasaba de la vergüenza al enojo y después a la furia para terminar en un sonrojo terrible y un bufido.

- Malditos… estuve toda la noche preocupado por eso…

- Y me da gusto, te merecías una noche como las que me haces pasar a mi tantas veces Hideto – Sakura estaba serio de pronto – así que la próxima vez que decidas llenarte de trabajo como un adicto hazte y hazme el favor de recordar esto.

Hyde suspiro cerrando los ojos, era verdad, no podía culpar a Sakura por haber querido darle una lección. 

Pronto estuvieron de vuelta en casa donde lo primero que hizo el cantante fue devolver a su sitio las cosas de Sakura, no quería ni pensar en los pocos minutos en que todos esos objetos habían dejado de pertenecer a ese pequeño mundo privado que era su hogar. Puso la ropa en su sitio con cuidado bajo la mirada de Sakura que le dejaba hacer todo mientras se deleitaba viéndolo ir y venir por ahí. Pero pronto ya no pudo soportarlo mas y con una gran sonrisa lo atrapo y quito lo que llevaba en las manos para lanzar las cosas al olvido y a Hyde a la cama.

- ¿qué piensas que…?

- Han sido semanas, así que cierra la boca, puedes guardar las cosas después de que te tenga – sonrió Sakura poniéndose sobre el y colando las manos bajo su playera sacándole un jadeo

- Hmm… como tu digas – sonrió el cantante antes de comenzar a besarle.

Era su primera noche juntos nuevamente, iba a ser muy larga y placentera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario