martes, 23 de febrero de 2016

CONFUSIÓN


-Lo prometiste….- dijo Miyavi quedándose quieto, esperando que Gackt lo soltara.

-Mmmm no quiero que te vayas…. No todavía- apretó su abrazo y lo llevo al sillón sentándose él y sentando a Miyavi sobre sus piernas, sin darle tiempo de replicar nada.

-Ya tuviste lo que querías ¿no? Ahora déjame ir… – Se revolvió tratando de soltarse sin ningún resultado - ¿Qué mas quieres de mi? Ya me tuviste, deja que me vaya… por favor – dijo despacio, bajando la voz.

Suspiró y sin hacer caso a sus palabras se dedico a oler la piel de su nuca, besando la zona de vez en cuando –Y ¿Qué más te da entonces? Déjame tenerte aquí un poco mas… dejaré que te vayas por la mañana, mira que ya esta oscureciendo.

-Y ¿Qué te hace pensar que me importa si esta oscuro o no? No quiero estar a…- Gackt le tapó la boca con la mano.

-Mañana… eres todo mío hasta mañana – repitió lentamente y en un rápido movimiento se levanto y puso llave a la puerta de la casa impidiendo que el menor pudiera irse.

Miyavi suspiró resignado y se sentó abrazando sus rodillas en el sillón – No dormiré contigo, me quedare justo aquí hasta mañana- murmuro.

Eso no esta a discusión, pero si me harás llevarte cargando hasta la habitación, déjame te informo que estas tan delgado que no me costara trabajo alguno – se acercó al chico y, antes de darle tiempo de reaccionar, lo levantó como si fuera un saco y lo llevo escaleras arriba, ignorando las protestas y los golpes en su espalda. Lo dejó caer en la cama e inmediatamente se colocó encima suyo obligándolo a quedar acostado, colocando su rostro sobre el suyo – Puedo ponerte también la pijama, así que, tú decides si seguirás con esa actitud – lo besó fuerte y pausadamente antes de separarse de él para dirigirse al closet y entregarle una pijama al chico. Tenía la necesidad de tenerlo cerca por el momento, por eso lo obligaba a quedarse.

Miyavi no dijo nada, completamente derrotado se cambio ante la atenta mirada de Gackt cosa que lo ponía sumamente nervioso. 

Cuando estuvo listo, se quedó sentado con la mirada perdida en la orilla de la cama, por lo que se sorprendió cuando Gackt lo jaló de la cintura y lo metió a la cama manteniéndolo muy pegado a él, apretándolo fuertemente contra su cuerpo.

-Buenas noches…- susurro antes de caer dormido. El menor aprovechó para tratar de soltarse pero los fuertes brazos del cantante habían formado un candado en torno a él, así que no le quedo mas remedio que tratar de dormir así.

Cuando Miyavi se despertó, Gackt ya se había marchado y él, no queriendo permanecer ni un segundo mas en el lugar, se cambió rápidamente y bajó para marcharse pero, al pasar por la sala, no pudo evitar quedarse mirando el sillón… Ahí había perdido la virginidad, prácticamente a la fuerza y de una manera que consideraba completamente humillante. Suspiró pesadamente y salió para dirigirse a la compañía donde seguramente un manager enrojecido de cólera le esperaba.

Llego a la compañía y, como lo supuso, hubo pleito con el manager, quien después de un largo regaño lo dejo solo al fin.

Se pasó el día suspirando y distraído completamente, por mas que trataba de convencerse que lo sucedido no era tan malo no se podía sacar la sonrisa burlona de Gackt de la cabeza, ni su cara de triunfo mientras lo hacia suyo.

-Al menos se terminó…. No volverá a molestarme de nuevo – pensó haciendo la guitarra a un lado, aun no podía concentrarse en tocar nada. Escuchó que tocaban a la puerta y se levanto a abrir.

-Hola niñato – saludo animadamente Gackt empujando al chico para pasar a la sala y cerrando la puerta tras de si.

-No quiero verte, dijiste que me dejarías en paz – lo miró retadoramente.

-Ja…. Lo se, pero… ¿De verdad no quieres ver al dueño de tu preciosa virginidad? – sonrió burlonamente con las manos metidas en los bolsillos.

-Tú…- Acababan de poner el dedo en la yaga – eres un….- no pudo terminar. El mayor, de un rápido movimiento lo había apresado entre sus brazos y ahora lo besaba contra la pared, soltándolo después de unos segundos, sonriendo ante la mirada atónita de Miyavi.

-Sólo venía a despedirme - le sonrió - no te molestare mas, aunque no quiero decir que te desee menos – le dijo lascivamente y sin dejar al otro responder, salió de la sala tranquilamente.

Miyavi miró la puerta por unos segundos y soltó un suspiro. Tomó su guitarra y se dispuso a ensayar lo que debía. El manager se asomó sorprendiéndose al verlo ensayar tan tranquilo y se fue satisfecho a arreglar las fechas de conciertos próximos, con la confianza que al menos ese día no tendría que estar haciéndola de nana.

Los siguientes días todo parecía volver a la normalidad, excepto que Miyavi comenzaba a llevarse muy bien con los Gazettos, iba y venia con ellos para todos lados y se les veía riendo a carcajadas juntos en los pasillos, abrazándose, incluso se daban besos en las mejillas.

Esto claro que no pasaba desapercibido para Gackt, había creído que luego de tenerlo estaría satisfecho. Y así se había sentido unos días, hasta que lo vio con otras personas que no eran él.

No terminaba de comprender por qué los celos se apoderaban de su mente deseando llegar allí y llevarse a Miyavi a rastras a algún lugar donde pudieran estar solos ellos dos. Se sentía extraño cuando pensaba esas cosas y mas cuando al verlo abrazado a alguien o dándole un beso, los instintos asesinos despertaban en el “DEMONIOS QUE SE CREEN ESOS PARA TOCARLO DE ESA FORMA” luego, se sorprendía a si mismo apretando los puños, tratando de no abalanzarse sobre los chicos y empujar a Miyavi contra la pared para besarlo durante horas si le era posible, no dejándolo escapar de sus brazos.

Entonces un día, cuando lo vio caminando abrazado a Ruki y Kai, riendo a carcajadas, la verdad cayó sobre él como un balde de agua helada “lo quiero” Pasó fugazmente por su cabeza, pero él mismo se negó a creerlo, “fue solo deseo, si fue solo eso”

Recordó entonces la suavidad del tacto de su piel y cómo había disfrutado tener al chico bajo suyo sintiendo el calor de su cuerpo y el sabor de sus labios.

-AHHH!! NO PUEDE SER!! – gritó de repente haciendo que todos, incluyendo Miyavi y compañía voltearan a verle. El mayor, al percatarse de esto, se levantó y, de forma decidida sin importar sus quejas, jaló a Miyavi del brazo hacia la salida y lo obligó a subirse a la camioneta que lo esperaba, indicándole al chofer que avanzara para que el chico ya no pudiera bajarse.

-¿Qué demonios fue eso? – pregunto Kai atónito.

-No lo se…. Pero por la cara que puso Miyavi él debe saber algo ¿no? – Contestó Ruki viendo a la camioneta moverse – le preguntaremos que sucede después.

Se dirigieron a ensayar con el resto de su banda, pasando a explicarle al manager de Miyavi que este había sido prácticamente secuestrado por Gackt.

-De todas maneras hoy no tenia nada programado – suspiro y continuo trabajando.

-¿¡Pero que demonios te sucede!? – Gritaba Miyavi viendo enojado a los ojos a Gackt – ¿Qué rayos fue eso? – Esperó unos segundos sin recibir respuesta alguna-¡¡DEMONIOS!! - gritó frustrado.

Gackt iba pensativo, enojado consigo mismo al darse cuenta que, aunque molesto y gritando se sentía mas tranquilo de saber que lo tenia con él y no estaba con alguna otra persona. Lo miró unos instantes, viendo como el chico trataba de que el chofer diera la vuelta y los regresara a la compañía, pero este le aclaraba que solo podía seguir ordenes de Gackt.

-Miyavi, tranquilízate un poco – dijo el mayor por fin. Miyavi lo miro enfurruñado como respuesta- ¿Por favor? – insistió Gackt.

- Bien… ¿puedo saber que rayos quieres esta vez? – Le dijo tratando de calmarse – si crees que volverás a hacerme……- frunció los labios sin querer decirlo en voz alta.

-No…. Escúchame – Gackt seguía tranquilo, entendía perfectamente la actitud del chico y, si él se alteraba también nada bueno saldría, ya que ni él mismo sabia a donde ir ni que decirle exactamente - Ni yo se muy bien porque lo hice, simplemente …sentí el impulso de sacarte de allí.

-Bien, impulso cumplido ahora regrésame a la compañía – simplemente no podía calmar su enojo, estaba bastante dolido con 

Gackt por lo sucedido y le era imposible tratarlo bien. Gackt observó su expresión molesta unos segundos, podía indicar al chofer que se diera la vuelta y hacer lo que el chico le pedía, pero algo en su interior no quería alejarse de él, simplemente no podía hacerlo, por mucho que le costara aceptarlo, debía hacerlo, “Me rindo” pensó “Esta bien…. Lo quiero y no soporto verlo con alguien mas porque lo quiero sólo para mi, aunque él me deteste justo ahora” Una amarga sonrisa se dibujo en su rostro y comenzó a acercarse al chico, quien se alejó lo mas que pudo, quedando pegado a la puerta del vehiculo donde Gackt lo rodeo con sus brazos fuertemente y hundió el rostro en su cuello.

Miyavi se quedo estático. Ese abrazo era diferente. Podía sentir que no era sexo lo que Gackt buscaba, no entendía que estaba pasando, pero quería salir huyendo lo mas rápido posible. Las actitudes del mayor lo confundían mucho, demasiado, no podía soportarlo, algunas lagrimas comenzaron a bajar por sus mejillas.

-S-Suéltame… Gackt por favor- dijo despacio sin moverse

Notó la voz de Miyavi quebrarse y se separo un poco de el para ver su rostro – No…. No llores, se que me detestas, aun así…. No quiero dejarte ir – le dijo secando las lagrimas suavemente con un dedo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario