Dedicado a mi Panda Musical con quien discutí muy animadamente esta idea y que siempre está animándome 🤭
- Llegué... - dijo Hyde con voz cansada lanzando los zapatos como fuera luego de quitarselos y arrastrarse por el pasillo hacia la cocina donde una sonrisa y un par de ojos cariñosos le recibieron. En segundos un par de brazos le rodeaban por la cintura y unos labios chocaban con los suyos suavemente.
- ¿Cansado?
- mucho... fue divertido pero estoy muerto - se quejó dejandose sacar la chaqueta - ¿me extrañaste?
- siempre - una sonrisa y un guiño antes de examinar de arriba a abajo al otro y suspirar - estas bronceado... y... necesitas afeitarte - declaró divertido aún con esa mirada cariñosa dirigida hacia el otro - esto está lleno de arena...
Hyde rodó los ojos - si si mamá - negó divertido - tu necesitas, no sé, relajarte... eres demasiado rígido... - pestañeó hacia el coquetamente - era un concierto en la playa... claro que me bronceé, y claro que todo tiene arena, y también estuve sin playera, asi que no solo es mi cara - canturreó con burla antes de dibujar una sonrisa maliciosa - estoy bronceado todo y... tampoco me duche los dos dias
- eso es evidente, prepararé un baño... y...- miró con desagrado la ropa sucia llena de arena y aroma a mar - colocaré esto en... la basura
- ¿eh? no seas exagerado...
- claro - sonrió sin agregar mas camino al baño y Hyde rodó más los ojos sabiendo que jamás volvería a ver esa chaqueta. Mientras tanto, Hyde se estiró antes de ir a destapar las ollas de la cocina para robar comida, bebió leche directo del cartón y se tiró en el sofá casi ronroneando de satisfación de estar en casa por fin, de estar con él por fin. Podía ser un amargado a veces, pero lo adoraba, y sabía cuanto era querido de vuelta. Odiaba cuando los viajes y demás compromisos le impedían pasar mas tiempo con el... o llevárselo, principalmente porque nadie sabía y nadie podía saber. Cerró los ojos aspirando el aroma de su hogar y trató de no quedarse dormido. Supo que no lo consiguió cuando despertó gracias a unos largos dedos masajeando su cuero cabelludo.
- mmm... eso se siente rico...
- a todos los gatos les gusta
Hyde sonrio divertido - ¿oh? ¿hasta hoy siempre pensé que era una persona?
Una sonrisa encantadora se asomó antes de responder - quizás... la mitad - dijo de forma casi científica sacandole una risita al rubio - vamos, la tina está lista, no todo es bronceado, estás cubierto de arena y tierra.
- ahhhhh ya voy mamá - se quejó poniendose de pie, o intentándolo, pero las manos que estaban en su cabello ahora estaban en sus hombros empujandolo hacia abajo. Pronto una cabeza asomó sobre la suya y luego fueron unos labios los que le impidieron hablar. Respondió el beso gustosamente mientras sentía un suave masaje en los hombros. que pronto fue a su pecho y luego, suavemente mas abajo, se separó del beso cuando sintió su pantalón abrirse - ¿qué haces? hm... - dió un saltito cuando una mano se coló en su pantalón y comenzó a masturbarle lentamente. El cantante se dejó hacer divertido - pensé que estaba demasiado lleno de arena y todo para tu gusto...
- ¿no vas a callarte?
- sólo si es una orden - canturreó alegremente
- es una órden - susurró soltándolo para darle la vuelta al sofá y poder sacarle la ropa. Hyde lo permitió sin decir nada pero sus ojos mantenían esa mirada juguetona - tienes rasguños...
- fans
Una mueca de disgusto seguida de resignación - mientes, fueron tus amigos pervertidos, jamás te dejas tocar tanto por los fans, además vi los videos, ni siquiera podían acercarse tanto...
- estábamos ebrios... - suspiró mirandole pasar los dedos por las marcas rojas que recorrían su abdomen y brazos - no les des tanta importancia
- no me gustan, no puedo ignorarlo, se supone que debo cuidar de ti - susurró besando su vientre
- lo haces...- Hyde hundió sus dedos en el cabello oscuro de quien hacía unos pocos años se habia convertido en su vida, se suponía que estaría a cargo de asistirlo, de asegurar que su vida fuera mas fácil, de recordar las cosas de la vida adulta que Hyde siempre olvidaba por lo ocupado que estaba. Pero en realidad había terminado cuidando su corazón. Era un hombre estricto, formal, excepto por el cabello largo y oscuro que siempre estaba limpiamente atado en su nuca y le daba un aire juvenil y rebelde, que se tomaba muy en serio su papel de cuidar de él y a quien Hyde le había entregado el control de su departamento y de su persona cuando estaban solos. No había pasado mucho de que su contrato iniciara cuando su linda cabeza rubia decidiera seducirlo y terminar enamorandose también - ¡oh! - se moridó el labio y separó mas las piernas, cuando esa boca lo atrapaba de esa forma, solo le quedaba ponerse a su merced - ah... debiste esperar... a que tomara un baño... hn siempre tan ansioso...
- estabas duro y apenas te habia tocado... no creo que el ansioso sea yo...
Entreabrió los ojos y negó - no lo eres - sonrió antes de inclinarse a buscar sus labios, suavemente deslizandose del mueble para caer sobre el y comenzar lentos y deliciosos movimientos - desnúdate también y deja de jugar, necesito un baño, comida... dormir, pero primero necesito esto - apretó con una manó la erección debajo suyo.
- ¿es una órden... Hyde-san? - una pregunta bastante simple, dicha con ese tono sensual, fue mas que suficiente para sacarle un gemido de ansiedad al otro.
- lo es - bufó
- será un placer - le mordío el labio inferior irguiendose para luego inclinarse sobre el cantante hasta quedar encima de él sobre la alfombra, besándole como llevaba deseando tres dias desde que lo despidiera en la puerta. No tardó mas que segundos en quedar desnudo también, para placer de Hyde, que siempre habia apreciado el contacto de sus pieles.
No tardó mucho en que sus dedos se dirigieran a comenzar a abrirlo, Hyde simplemente separó mas las piernas sin soltar sus labios. Los conciertos en la playa, las fiestas y pasarse el dia medio desnudo bebiendo y divirtiendose, siempre le excitaban, había deseado esto desde el día uno.
- hmm si... ahí - suspiro el rubio con los ojos cerrados dejandose llevar.
Con una sonrisa bajó a mordisquear suavemente sus pezones por el puro placer de hacerlo mientras sus dedos intentaban aflojar la entrada. Lentamente deslizando la lengua por todos los tatuajes, llegó nuevamente a terminar lo que había iniciado minutos antes. El cantante se rertorció suavemente soltando suspiros y después de algunos minutos de tortura, sus manos tiraron de su cabello para separarlo de él.
- suficiente, entra ahora - demandó acalorado
- ¿oh? - los dedos se retiraron de su labor - ¿ es acaso...?
- si, es una órden - bufó
- será un placer, Hyde-san - respondió con voz juguetona. Hyde odiaba que Él le llamara así.
- cállate y entra
- como ordene - susurró obteniendo a cambio una cara de fastidio.
Pronto un par de manos apresaron su cadera para acomodarse. Hyde tomó aire suavemente y cerró los ojos para disfrutar la invasión. Fue cuidadosa pero profunda, todo el tiempo concentrandose en el estiramiento y disfrutando de el. Era una sensación que le gustaba - si... hm, estoy bien, ya muevete - pidió con voz suave enroscando sus piernas alrededor del cuerpo ajeno para abrir los ojos y sonreirle - te extrañé...
- también te extrañé - respondió antes de empezar a moverse lento pero con fuerza cada vez que era momento de empujar dentro del otro. Hyde gemía obedientemente con cada intrusión, se removía o tensaba cuando los golpes alcanzaban su próstata y hacían un desastre lloroso de él. Una boca dejando suaves moridas en su cuello sólo ayudaba a ponerlo peor.
- mierda... oh... me vas a matar... hmmm
Una carcajada - quizás... pero no hoy... humm me debes un castigo por cada rasguño...
- ¿ah? ¿q-que...?
- odio que te toquen...
- joder... posesivo
- si
- celoso
- si
- hum... amargado...
- eres mío - declaró serio antes de atrapar sus manos y clavarlas a los costados de su rostro sosteniendole por las muñecas - y soy... envidioso - concluyó con un movimiento profundo que hizo a Hyde casi llorar de placer.
- ¡Bruto! - jadeó y se encontró con una sonrisa maliciosa - idiota ah
- ¿si? - se enterró en el hasta que no pudo mas y quedó quieto mirándole divertido - ¿acaso no lo eres? mío... quiero decir.
El cantante se estremeció sintiendo la ansiedad y su miembro presionandose contra la parte mas sensible e íntima de su cuerpo crear una sensación de que iba a explotar desde allí - hnn... ¿que h-haces?
- no no... es de mala educación responder una pregunta con otra, ¿tengo que enseñarte modales gatito?
Hyde le fulminó un total de dos segundos con la mirada antes de estremecerse, esa tensión en su cuerpo mientras intentaba soportar la sensación iba a matarlo. Por eso soltó un gruñido resignado y desvió la mirada a un lado mientras respondía - tuyo, soy tuyo
El agarre se apretó - Entonces ¿por qué dejaste que esto pasara? - una pregunta burlona, Hyde sabía que no estaba de verdad armando un drama, pero era ese juego de los celos y el control lo que hacía su convivencia tan divertida cuando estaban teniendo sexo.
- quizás... quería verte enojado - contraatacó
- lo lograste - tras una mordida en su cuello que sin duda iba a dejar una marca unos días, reanudó los movimientos. Esta vez rapidos y duros que sacaron del cantante balbuceos sin sentido mientras sus ojos volaban hacia su cerebro cuando las sensaciones eran demasiado intensas.
Minutos después los ansiosos gemidos cada vez mas altos del cantante y los roncos gruñidos del otro era lo único que podían escuchar. Hyde se corrió sin aviso de pronto, víctima de las sensaciones sin descanzo que estaba experimentando, sin embargo a pesar de las súplicas al estar hipersensible después del orgasmo, no sólo no fue liberado, si no que el ataque al punto mas sensible al cuerpo de cualquier hombre se volvió despiadado. Gritó y lloró largos minutos que le parecieron eternos hasta que el calor de la esperma que tantas veces había sentido en su boca, le hizo gritar en otro orgasmo. Su amante le mantuvo quiero recibiendolo todo en su interior hasta que estuvo satisfecho y aun así se quedo dentro, en silencio, hasta que la tensión en su cuerpo se disipó y su dureza comenzó a relajarse.
Hyde suspiró exageramente al sentirlo salir lentamente y en cuanto se sintió libre de moverse se giró para quedar con el estómgo sobre la alfombra y la mejilla aplastada contra sus brazos, intentando evitar que lo que sin duda alguna iba a escurrirse fuera de su cuerpo, quedara de forma permanente en la blanca alfombra que siempre estaba impecable gracias al otro. Le escuchó levantarse tras unos minutos, recoger la ropa, alejarse hacia lo que sonaba como el basurero de la cocina ser abierto y casi quizo ladrarle por seguir tirando toda su ropa cuando no le gustaba o la manchaba, pero la falta de fuerzas le hizo pensar que prefería sólo comprar otro pantalón después. Escuchó sus pasos ir al baño sin duda a revisar si el agua seguía caliente. Escuchó sus pasos de vuelta y pegó un salto cuando sintió una toalla entre sus nalgas limpiandole.
- hm no hagas eso... - se quejó, pero no se movió.
- silencio - sintió un beso en el hombro - levántate
- ¿para qué?
- ¿acaso no dije que necesitabas un baño?
- ¿vas a bañarme tu?
- Preguntas tontas ¿hace cuanto que no te bañas tu solo? - sonrió
- ¿en este apartamento?... nunca desde que existes
- exacto - sonrió - vamos
Hyde se dejó llevar casi a rastras al baño y meter al agua caliente, se tragó el reclamo cuando después de sentarse apoyado en el pecho ajeno, dos dedos entraron en el, hurgando hasta que sacaron todo lo que quedaba de sus recientes... actividades. Unas manos cariñosas le bañaron completo y juraría que se quedó dormido unos minutos mientras su cabello era lavado con mimo y enjuagado. Cuándo salieron del agua, iba a tirarse en su cama asi como estaba pero un par de brazos impidieron su escape del baño.
- siéntate - pidió aquella deliciosa voz que le estremecia mientras una de sus manos señalaba el banquito junto al lavabo.
El cantante lanzó la cabeza hacia atrás como un niño mientras se sentaba de mala gana mirando la espuma, loción y navajas listas.
- ¿tiene que ser ahora?
- claro, siempre te ves hermoso, pero el estilo vagabundo sin oficio no va conmigo - le guiñó divertido acercandose - ahora cállate y quedate quieto, no quiero arriesgarme a cortarte
- si mamá - murmuró con fastidio fingido y docilmente permitió que sus gentiles y hábiles manos le llenaran de espuma y después retiraran todo el vello facial de su rostro. Se sentía increiblemente íntimo permitirle a alguien hacer aquello. No cualquiera podía acercarse con una navaja a su cuello y lejos de sentir miedo, sentir amor. Cuando su rostro volvió a ser el de siempre, el mismo alcanzó su crema favorita y se la puso mientras se miraba al espejo, o pretendía mirarse cuando lo que hacía era ver en el reflejo al otro limpiar lo que habían usado. No necesitaba mirarse, conociendolo había hecho mejor tranbajo de lo que el mismo habría podido. Se enroscó una toalla en la cadera y se acercó a abrazarse a el - ¿ya tengo permiso de irme a dormir?
- en cuanto te seques el cabello - respondió esa deliciosa voz a su oido mientras sus manos acariciaban su cintura.
- ¿no vas a hacerlo por mi? - preguntó sorprendido de verdad por primera vez en el día.
Una sonrisa juguetona se dibujó en ese rostro amable - Haré todo por ti
Hyde sonrió.
Sabía que ya no hablaban de cabello.
Estaba en su lugar seguro.
Estaba en casa.
Adoré cada segundo leyendo esto!!! Atte: Panda
ResponderEliminarNo se porque no me deja responder directo del blog :’c pero no importa, gracias Panda bebé 🤭🤭🤭 te quiero -3-
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