- Hyde…
- ¿hmm? – el cantante miraba distraídamente por la ventana del auto, aun era raro ir tomado de la mano de Kaz de esa forma, le parecía tan irreal, luego de tanta tortura por semanas enteras, estaban juntos, haber pasado tanto dolor, haber llorado tanto, haber sufrido de esa forma parecía solo un mal sueño del pasado y no solo eso, su… novio… parecía sentirse atraído de una forma increíble hacia el, lo besaba en cada oportunidad y nunca dejaba de recorrer su cuerpo con la mirada.
Ni siquiera en un escenario con miles de ojos hambrientos encima se había sentido tan deseado como cuando Kaz clavaba sus ojos sobre el.
Bajo esos ojos se sentía expuesto por completo, desnudo… vulnerable, todo, estar enamorado era realmente una montaña rusa de sentimientos que no lograba controlar. Sus mejillas seguían ligeramente encendidas por lo ocurrido esa mañana, algo que no saldría de sus pensamientos en un largo rato, habían hecho una promesa luego de lo que había sido uno de los despertares mas intensos que tuvo jamás; y todo su cuerpo sentía las consecuencias de esa "nueva forma de sexo”, quizás para muchos era lo mas común del mundo, pero para el… para el, era algo a lo que aun debía acostumbrarse, hacerse a la idea de tener un nuevo papel en la intimidad, no era que tuviera algo de malo, el nunca había discriminado nada, pero era complicado no sentirse avergonzado cuando pensaba en ello, era algo que simplemente aceptaba por amor… bajo ninguna otra circunstancia se habría atrevido a… Sacudió la cabeza sonrojándose al recordar el encuentro y soltó un gran suspiro antes de girar lentamente la cabeza para mirar al otro esperando que le hablara.
- ¿qué tanto piensas?
- en…- se mordió el labio y negó – nada en especial
- no te creo… - Kaz sonrió mirando al frente, no le cabía la menor duda que Hyde aun no se hacia a la idea de lo que estaba pasando, aun no, lo comprendía, de alguna forma habían tenido un silencioso acuerdo en el que era el cantante quien cedería en la cama, al menos por el momento, al menos hasta que el mismo se hiciera a la idea de que algún día, si quería seguir con el otro, debía ceder también - ¿te estas arrepintiendo? – cuestionó al verlo tener un debate interno
- sabes que no es eso – murmuró de inmediato – eso nunca…solo… yo…
Kaz soltó un suspiro y le sonrió un poco, solo un segundo antes de volver la vista al camino, si era honesto sentía algo de culpa, a pesar de saber que el cantante aun estaba haciéndose a la idea de tantas cosas… se le había ido encima de nuevo. Y aunque Hyde nunca le rechazaba… Pero era tan difícil verlo allí, con esa mirada enamorada siempre y no desearlo. Un simple beso le había puesto como un loco al despertar, lo deseaba demasiado, desde la primera vez se había vuelto una droga para el.
- Te estoy presionando mucho… ¿verdad? Incluso te hice aceptar que experimentáramos mas y casi te obligue a hacerlo hace rato… - se mordió el labio, no quería hacerle sentir que había aceptado estar con el solo por sexo.
- ¡no me obligaste! – Hyde reprocho de inmediato – yo quería, me gusta… si eres tu, simplemente que aun necesito hacerme a la idea, pero no pienses eso por favor – le miró con rostro afectado, lo ultimo que quería era que Kaz se sintiera mal por desearle tanto – dijimos que… que dejaríamos la vergüenza a un lado, quiero eso, quiero que no nos sintamos mal por estar juntos…
- pero tu cuerpo también necesita…
- Kaz, “hasta que nos demos asco”, eso dijiste y yo acepté, no me importa si no puedo caminar después, no te reprimas, te lo dije la primera vez, no me hagas parecer una damisela, soy un hombre y puedo soportar un poco de dolor y si es por ti con mucha mas razón, no soy una chica…
El guitarrista rió asintiendo y aceleró, Hyde era maravilloso, esa idea se instaló en su cabeza para no irse, realmente tenía mucha suerte de que alguien así se hubiera enamorado de el. Con aquella preocupación fuera de su mente condujo hasta el estudio. Al llegar ambos se miraron luego de bajar del auto y se tomaron de la mano, otra cosa nueva a la que acostumbrarse, pero se sentía bien, demasiado bien. Ignorando miraditas enternecidas del staff entraron a la sala donde estaban los demás, llevaban nada menos que dos horas de retraso por culpa del guitarrista y su deseo incontrolable por el cantante.
- vaya… decidieron aparecer… - comentó Jin negando pero con una gran sonrisa al verlos tomados de la mano.
- siempre llegamos… tarde pero seguro – respondió Hyde con otra gran sonrisa también, todos a su alrededor actuaban como si nada, se habían propuesto hacer las cosas lo mas cómodas posibles para la pareja, no querían ser los culpables de ver a Hyde destrozado nuevamente si Kaz llegaba a arrepentirse. Lo que no sabían era lo profundo que el guitarrista estaba ya cayendo, en cuanto había aceptado que su amigo le atraía y visto cuanto estaba dispuesto a hacer por el, se había rendido, se hundía lentamente pero feliz, Ju Ken tenía razón, nadie en el mundo podría darle un sentimiento como el que percibía del cantante. Tiró de su mano para rodearle los hombros con un brazo y sentarse juntos a revisar las notas en que habían estado trabajando, de forma inconsciente mientras leían sus dedos jugueteaban con el cabello del otro y Hyde le dejaba hacer entre suspiros, a ratos se daba cuenta que no se concentraba nada en lo que hacía por centrarse en sentir esas caricias. Su corazón no dejaba de palpitar con fuerza, todo su ser se sentía en paz y lleno de felicidad.
Pasaron horas sumergidos en el trabajo y en el otro; antes de que el bajista se sentara frente a ellos y les mirara sonriente
- ¿no van a darnos el feliz anuncio?
- ¿y cual sería ese exactamente? – levantó la ceja Kaz – a mi me parece que nadie aquí necesita que le digamos nada… no creas que no he notado sus miraditas
- vamos… acepta que dejaste de ser un idiota cabezón al menos, nos tenían preocupados, tan solo mira el cambio que tienes en la cara Hyde
El cantante suspiro sonriendo - ¿y como no? Kazu me quiere… gracias por todo Ju… creo que me habría vuelto loco de no ser por ti – suspiro recargado en el hombro del guitarrista.
- y… ¿qué paso con el idiota que llego el otro día?
En seguida la mirada de Kaz se endureció y sus ojos se dirigieron a su novio con seriedad – es solo alguien que no va a volverse a aparecer por aquí… y por ninguna parte que este cerca de Hyde ¿verdad?
- hmmm ya deja eso… si no fuera por el…
- no se te ocurra terminar la frase… aun no puedo creer que hicieras semejante estupidez, no quiero volver a saber de ese…
- si no lo hubiera hecho tu nunca habrías reaccionado, así que no me arrepiento – replico Hyde sin dejarle terminar su frase y mirándole casi con reto – ya te dije que no volveré a buscarlo nunca, ¿puedes olvidarlo? ¿por favor?
- no lo creo… ibas a hacer una gran pendejada por culpa mía… ¿cómo voy a dejarlo ir tan fácilmente? Te orille a…
Las manos de Hyde atraparon sus mejillas de inmediato y le hicieron mirarle – no fue culpa tuya… yo… fui yo solo quien hizo todo eso pensando que comenzabas a odiarme, por favor, déjalo ya – susurro acercándose a el, no le importaba que todos ahí vieran, ya no le importaba nada, ellos estaban juntos, por fin tenia a Kaz, ¿qué mas daba el mundo? Suavemente se pego a sus labios temiendo por un segundo, en cuanto sus labios hicieron contacto que su novio fuera a rechazarle por besarle en publico, pero se llevó la grata sorpresa de que Kaz respondió de inmediato atrayéndole por la cintura y profundizando el beso.
Todas las miradas estaban fijas en ellos, todos los rostros con gratas sonrisas y es que todos esperaban que sucediera, era obvio que eran el uno para el otro.
- váyanse al baño – molesto Arly después de un rato en que no se despegaron causando algunas risitas por ahí y que Hyde finalmente dejara a Kaz con una suave sonrisa y un pequeño sonido al separar sus labios.
- no suena mal…- suspiró acalorado por el beso, comenzaba a comprender a Kaz, el también sentía deseo por su… novio, era algo raro acostumbrarse a la palabra aun. Si, la agitación en su cuerpo no podía ser otra cosa, el deseaba a Kaz también y ¿a quien engañaba? Por mas raro o doloroso que pudiera resultar, aceptaba que le gustaba estar con el en la cama… Pero eso no mataba sus instintos tampoco, necesitaba sentirlo también. Observo a Kaz sin soltar sus mejillas y beso sus parpados con adoración – hm… no me puedo concentrar hoy…
- somos dos – respondió el guitarrista ido en esas suaves caricias, ninguna chica le había tratado de forma tan dulce antes, las manos de Hyde eran suaves y dulces, le transmitían el cariño que el cantante le tenía cada vez que lo tocaba. Le observo morderse el labio sin quitarle los ojos de encima y sonrió tomando sus manos para alejarlas de sus mejillas y juntar sus frentes - ¿te importa si terminamos temprano hoy? Creo que ni debimos haber venido…
- seguimos aquí… - carraspeó uno de sus amigos
- cierto, mejor váyanse, igual solo vinieron a presumir
- no queremos ver sexo en el sillón
- cállense idiotas – rió Hyde y apretando la mano de Kaz se levantó – entonces vámonos, ya nos pondremos al corriente después, ustedes adelanten lo que puedan – se dirigió al resto dando un pequeño salto cuando el brazo de Kaz atrapo su cadera para acercarlo a el y caminar a la puerta, aquellas muestras de afecto aun le sorprendían, pero le alegraba mucho que Kaz, a pesar de haberlo pensado tanto, ahora no era nada tímido, no parecía importarle si alguien le veía tocarlo, el simplemente actuaba como si tuviera una relación perfectamente normal con una chica, como si nadie les fuera a mirar raro jamás, eran gestos que le enamoraban mas – nos vemos
- si, si… ya corran, les urge una habitación
Hyde rió ante el ultimo comentario y paso el brazo también por la cintura de Kaz para caminar así juntos - ¿a dónde vamos?
El guitarrista se detuvo y le miro unos segundos – yo…
- Kazu, lo hicimos esta mañana… ¿no me dirás que…?
- ¿qué? No creas que no vi como te pusiste después del beso, dejemos de hacernos idiotas Hyde, temo que no seamos capaces de sacarnos las manos de encima si seguimos así, al menos no en un buen tiempo…
- hm… vamos a mi casa – fue la única respuesta de Hyde antes de que volvieran a caminar a la salida, si, todo era nuevo y excitante, ¿cómo no estar como dos adolescentes hormonales y calientes? El anhelo que tenían acumulado era demasiado para que saliera tan rápido. Necesitaban mas, mucho mas. El camino transcurrió en silencio, con el deseo de ambos saliendo de los poros de su piel e inundando el auto poniéndolos peor, el cantante no podía creerlo, tan solo tenia unas horas que… y ahí iban de nuevo, pero esta vez… necesitaba… quería… Se preguntó si seria posible tan pronto, si el otro le quería ya lo suficiente para permitirle ir mas allá. No sabia cuanto mas podría suprimir sus propias necesidades instintivas de… “hombre”.
En cuanto llegaron al departamento del cantante se miraron unos segundos antes de acercarse a compartir un largo beso que terminó con Hyde pegado a la puerta abrazado al cuello del otro, ambos soltando pequeños jadeos y pegándose mas al cuerpo ajeno deseándose como nunca.
Las dos pares de manos comenzaron a tocarse y a abrir botones, bajar cierres y desabrochar cualquier cosa que quedara en su camino hacía la bendita piel que se sentía tan increíble con el roce de las yemas de los dedos, pequeños toques que ponían a los dos a temblar de excitación. Hyde mordió los labios de Kaz avanzando para caer sobre el en el sillón y soltar un suspiro al sentir sus manos entrar en sus pantalones para acariciar su trasero desnudo. Se separó entonces de su rostro lamiéndose los labios y mirándole fijamente dudoso.
El guitarrista captó esa mirada de duda de inmediato y llevo una mano a la mejilla del cantante para sonreírle - ¿qué pasa? ¿Dos veces es demasiado en un solo día?
- no lo sé… apenas estoy conociendo esas nuevas formas de usar mi cuerpo – sonrió el cantante y suspiro aun con esos ojos clavados en su pareja – Kaz… yo… entenderé si no… pero, ¿crees que podría…? – guardó silencio, no sabía como preguntarlo, el otro por ejemplo solo le había tomado… en realidad nunca habían hablado de eso, no tenia idea como plantearlo.
Kaz le observo debatir en su cabeza con el ceño fruncido y tomándolo del trasero le pego a sus labios de nuevo para sacarlo de su transe – Humm… dímelo, no lo pienses, solo dime que es.
- yo… ¿crees que me quieras ya lo suficiente para dejarme hacerlo yo esta vez? – sintió de inmediato como el otro se tensaba por completo y sus ojos se clavaban en los suyos buscando rastro de que fuera una broma por lo que rápidamente comenzó a balbucear - Si no quieres lo entenderé, es decir… yo… puedo seguir haciéndolo por ti hasta que… hasta que…
- ¿tu quieres?
La pregunta interrumpió sus escusas y balbuceos y le hizo mirar sorprendido al guitarrista que le sonreía, se notaba la tensión en cada musculo de su rostro pero… Kaz sonreía, aquello era buena señal ¿no?
- Kazu…
- ¿eso quieres?
- yo también te deseo a ti… siempre lo he hecho – susurró Hyde un poco apenado aun sentado sobre el otro y acariciando sus mejillas suavemente, mirándolo enamorado y…
- si, tus ojos me lo gritan… puedo ver el deseo… dios – el guitarrista cerró los ojos un momento y suspiro, no esperaba aquello tan pronto, sabía que algún día pasaría pero no… no cuando apenas estaba disfrutando de su nueva relación con su amigo, su amante… ahora su pareja – ya había pensado en que me lo pedirías alguna vez…
- ¿te molesta?
- no… tu lo haces por mi sin quejas… - susurró en respuesta a la pregunta que escucho con voz afligida y tímida, “dios…” Hyde era tan adorable cuando menos lo intentaba, ¿a quien engañaba? Desde que su idiota cerebro había derrumbado la muralla y aceptado al cantante, no le había tomado mas que segundos darse cuenta cuanto era que en realidad lo adoraba, Hyde… SU Hyde ahora… le encantaba. Se tomó unos segundos para mentalizarse y asintió con los ojos cerrados antes de abrirlos y mirar al sorprendido rostro del cantante – esta bien…
- ¿d-de verdad?
- claro… ya te negué muchas cosas y mucho tiempo…
Un beso selló aquel silencioso trato y no tomo mucho tiempo para ninguno dejar al otro desnudo, apenas seguían vestidos… a medias y todo estaba ya abierto y mal puesto. Así que en lo que parecieron dos segundos en sus cerebros… la ropa estaba ya en el suelo y ellos desnudos besándose como locos.
El cantante tenía el permiso… pero… no sabía como comenzar, era algo nuevo, haber desnudado a muchas mujeres antes no le había preparado para tomar el control así con un hombre, no se sentía igual y no deseaba tratar a Kaz como a una chica, debía ser cuidadoso con sus acciones. Así que mientras su cerebro se decidía a hacer algún movimiento que indicara el verdadero comienzo de sus anhelos, disfrutaba de los toques, besos y caricias…
- hm Kazu…
- tranquilo… no vas a lastimarme – susurro el guitarrista al darse cuenta del debate dentro de la cabeza del otro – como tu me dijiste antes… hm no soy una chica – murmuro besando su hombro y dejándole acomodarse entre sus piernas.
El cantante se alarmó un poco y le miró negando – espera, necesitamos algo para lubricar y…
- no – de forma cortante el guitarrista le miró serio negando – nada de eso, solo hazlo así… prefiero que duela a… pasar por ese otro… proceso – concluyó en voz baja – quita esa cara… solo ten cuidado – dijo tomándole del rostro para atraerlo al suyo y mirarse a los ojos – hazlo…
Con algo de nervios el mas bajo asintió y se acomodo sin dejar de mirar a los ojos al otro, habían establecido una conexión que en un mudo acuerdo habían acordado no romper sin darse cuenta, así que ninguno perdía contacto visual, ambos deseosos de conocer las expresiones del otro en esa “primera vez” de ambos.
- hm…- los dientes de Kaz se clavaron en su labio inferior para no gruñir y asustar al otro, sentía claramente como se abría, como su cuerpo se alertaba y tensaba al sentir aquella “invasión”, la presión… el dolor comenzaba a hacerse presente y solo entonces pudo imaginarse lo que hizo pasar al otro en aquella ebria y nada delicada ocasión en la fiesta. Así que tomó aire y se relajó lo mas que pudo para dejarle entrar en su cuerpo. Hyde estaba siendo cuidadoso y lo mas delicado y lento que podía, cosa que agradecía no quejándose y dándole la confianza de seguir. Como si lo hubieran acordado también, ambos cerraron los ojos y se entregaron a las sensaciones.
Poseer a alguien a quien amas no era lo mismo que tener solo sexo… cosa que el cantante experimentaba de una manera extraordinaria, el cuerpo ajeno… perteneciéndole en ese momento especial y haciéndole delirar de placer al sentirse atrapado en el cálido interior.
- ¿e-estas bien?
- hm… si…- Las sensaciones le invadían lentamente, la incomodidad y ese dolor estaban presentes pero también sentía una enorme calidez, aunque esa no provenía exactamente de donde sus cuerpos se encontraban, esa salía de Hyde, de los latidos desbocados de su corazón y el leve temblor de su labio, de sus nervios, de su miedo de lastimarle… todo eso le hacía sentirse bien, amado y de alguna forma protegido.
Tras unos minutos de besos y suspiros en que ambos se acostumbraban a lo que estaba pasando, comenzaron a moverse. Al inicio con movimientos tímidos y cuidados, el cantante no quería lastimar al otro de ninguna forma, pero su cuerpo no tardó en pedirle mas, aquello se sentía bien, demasiado bien.
Kaz también admitía para si mismo que… se sentía placer, mucho, una vez acostumbrado… el dolor disminuía y daba entrada a ese delicioso calor que se siente al tener sexo, que inunda el cuerpo de placer desde la zona y envía señales eléctricas por la espalda haciéndote estremecer. Sentía aquello como nunca antes y no sabia si era por como lo estaban haciendo o porque era con Hyde con quien lo hacía. Admitía también que… lo quería mas de lo que había aceptado, mucho mas de lo que había dicho en voz alta. A nadie mas que a él le habría dejado hacer… eso. Con nadie mas se habría entregado.
Sonrió jadeando cada vez mas alto a la par de la voz que se deshacía en gemidos del cuerpo ajeno, la fricción entre ambos cuerpos generando calor, sudor y humedad a su alrededor, cosa que solo facilitaba que ambos se movieran cada vez mas rápido y con mayor facilidad hasta que…
- ahhh…
Ese punto sensible desconocido para la mayoría de los hombres fue tocado por el menor en el interior de su novio y este no había podido evitar retorcerse de placer. Se miraron, besaron… y la verdadera entrega de ambos comenzó, ahora que todo era placer para ambos no se detuvieron hasta que la explosión de sensaciones les hizo alcanzar un alto orgasmo y quedar rendidos pero felices en brazos del otro.
- hm gracias…
- no digas eso… no me debes nada – susurro el guitarrista mientras sus dedos se enredaban en las hebras del otro y le atraían a sus labios – hm… ahora nos pertenecemos…
- ya lo hacíamos
- ahora yo se que lo hacemos – le guiñó y al sentirlo salir lentamente le dejo bajo su cuerpo para observarlo y reír. Nadie le hacía sentir lo que esos ojos lograban… era una sensación que no cambiaría nunca por nada mas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario