Conforme los días pasaban después de decirle a Kaz lo que sentía por el, Hyde comenzaba a aceptar la realidad, a aceptar que no tendría jamás al otro, que sus deseos eran imposibles que su corazón podía solo soñar. Su amigo se comportaba lo mas normal posible con el, y sabia que era porque no quería lastimarlo mas tratándolo diferente, pero aún así podía sentir la diferencia, porque ya no se atrevía a abrazarlo, a recostarse en sus piernas, a hacerle bromas, a decir chistes con el. Ya no se atrevía a ser el amigo que siempre había sido por miedo a que el otro pensara mal, que creyera que intentaba ganárselo con trucos, no sabia si un abrazo seria tomado como los abrazos de siempre entre amigos o si Kaz pensaría que tenia pensamientos mas allá al tocarlo, así que se mantenía lejos y con las manos en los bolsillos para resistir el impulso.
Si, todo era normal y a la vez el infierno, porque antes de confesarse Hyde sabia que Kaz no rechazaría sus brazos, incluso sus besos en las mejillas en el escenario pero ahora no estaba seguro de nada, el guitarrista nunca mencionaba el tema ni lo presionaba para hablar de nada, si él se acercaba, le escuchaba como siempre pero ya no había iniciativa por parte de Kaz y eso dolía, verlo ahí sentado con su guitarra, conversando con todos, siendo el de siempre, de quien se había enamorado dolía, y mucho, su corazón seguía acelerándose por el, sus sueños y pensamientos seguían viajando hacia su persona, todo su mundo giraba en torno a el, todo… Incluso los días que no se veían todo lo que hacia era pensando en el.
Hasta las letras románticas de las canciones en que se encontraba trabajando eran pensadas en el, rechazo o no, el guitarrista tenia su corazón en sus manos, aun sin saberlo y sin quererlo quizás era ya su dueño.
Pero… Hyde se consideraba a si mismo un ser tremendamente egoísta al momento de desear tener a alguien y no le bastaba con eso, con pertenecerle aunque fuera solo en su cabeza, también deseaba ser el dueño del corazón ajeno y eso era lo que mas lo frustraba, tenerlo ahí, siempre tan cerca y no poder tenerlo, no le importaba que Kaz fuera un chico, no le importaba hacer el papel de una chica en su cama si eso le dejaba sentir el amor que tanto anhelaba. No le importaba nada, estaba dispuesto a todo, a todo menos a dejar ir esos sentimientos; porque aunque había prometido superarlo… no podía, no quería siquiera intentar olvidar a quien ocupaba su vida en esos momentos, porque le aterraba sentirse vacío si lo lograba.
Y era así como se encontraba perdido en sus pensamientos la mayor parte del tiempo, dos se preguntaban que le pasaba y dos sabían perfectamente la verdad, pero eran cero personas las que podían ayudarlo… bueno, había una, pero esa una era el objeto mas grande de sus deseos así que no contaba, no para ofrecerle una solución.
Por eso mientras reflexionaba en todo eso y soñaba despierto torturándose a si mismo con fantasías no notó las constantes llamadas de atención del resto pidiéndole ayuda u opiniones sobre el trabajo.
- ¡Hyde!
El cantante pegó un brinco y miro desorientado en dirección de Jin que le mostraba las notas y esperaba con impaciencia a que le pusiera atención
- ah… lo siento ¿qué?
- Dios… llevas toda la semana así, necesitamos terminar esto, tienes que concentrarte ¿qué te sucede? ¿hay algo que te preocupa?
- No, no… sólo he estado pensando cosas… para futuro – inventó tomando los papeles – lo lamento, intentaré concentrarme – murmuró y se puso a revisar todo. Podía sentir la mirada de Kaz clavada en el, sabia que el guitarrista estaba pensando en el motivo de sus distracciones y sabia también que Kaz no se equivocaría si creía que pensaba en lo que había pasado entre ellos. Tomo una larga bocanada de aire y trato de ignorar al par de ojos que le miraban con preocupación y culpa – están perfectas… puedes seguir así desde este punto y usar esta parte para el coro – señaló con una pluma las partes y le regreso los papeles a su compañero. Se puso de pie y les sonrió un poco – necesito tomar algo de aire, no me estoy concentrando bien hoy…
- Lo hemos notado – murmuro Arly desde su sitio
- Si, lo siento, no tardaré, ustedes sigan con lo que puedan hasta que vuelva, de todas formas tengo las letras listas así que tendremos tiempo suficiente
- Tomate tu tiempo
- Bien…- sin mas se dio vuelta y salió de la sala para dirigirse al techo del edificio, necesitaba unos momentos al aire libre y mentalizarse para trabajar y no estar pensando tonterías que nunca pasarían con Kaz. Se apoyó en el barandal y observo la ciudad mientras intentaba aclarar su mente, parecía que lograría algún progreso hasta que una voz le distrajo.
- Hyde…
- Creía haberte dejado claro que tu amabilidad no me ayudaba… ¿por qué viniste a buscarme?
- Porque necesitamos hablar, no puedes seguir así, hay mucho que hacer y tu no te concentras
- ¿Crees que no lo se? Escucha… se que esto te hace sentir mal y de verdad estoy intentando actuar lo mas normal posible, pero es difícil ¿si? No te estoy pidiendo que hagas nada – aclaró antes de decirle lo que seguía en su mente – pero te amo, te amo y es horrible no poder cumplir mis caprichosos deseos sobre ti, mi mente se la pasa viajando a eso
- Escucha…
- No, no me pidas mas disculpas, solo dame tiempo, deja que se me pase… hasta entonces por favor no te sientas culpable ni nada, solo ten un poco de paciencia, intenta comprenderme un poco Kaz – se giró a mirarlo – no quiero perder a mi amigo, así que tu no cambies conmigo, ya me acostumbrare a volver a ser solo tu amigo
- ¿Y tu crees que puedo ignorar esto tan fácilmente? Siento que te lastimo con cada palabra que doy en tu dirección, ya no se si hago bien o mal en sonreírte o apoyarte… no se si estoy siendo insensible con tus sentimientos si me acerco demasiado o si no lo hago, ¡no quiero lastimarte mas! – Kaz comenzaba a alterarse un poco, toda la situación le generaba un estrés y una culpabilidad impresionante, algo que nunca creyó poder sentir
Hyde le observaba en silencio, estaban solos… Si se acercaba a el… Sacudió la cabeza negando, ni siquiera debería estar pensando en esas cosas, no con lo que Kaz le estaba diciendo, pero se moría por acercarse y besarlo, por rodear su cuello con los brazos y pegarse a sus labios, por abrazarse a el largo rato y poder sentir su corazón y su respiración.
- dios… demonios Kaz, esto no se trata de lo que hagas o dejes de hacer, ni yo se si me lastima o no que me hables o me sonrías, déjame lidiar con mis sentimientos a mi, tu sigue siendo tu – suspiro – es lo único que puedes hacer – dijo en tono de que la discusión se terminaba ahí, pero podía ver en sus ojos que de verdad no estaba conforme, que necesitaba una solución. Así que se acercó a el y se plantó a tan solo un par de pasos – quiero que seamos amigos, quiero que… que sigamos como siempre – le dijo con seriedad - ¿Puedes hacer eso?
- Claro que si, ¿puedes tu? Porque eres tu quien ha estado actuando diferente conmigo y lo sabes bien, como el otro día que…
Hyde escuchaba como su amigo seguía hablando enumerándole las situaciones en que se había comportado distante, pero ya no estaba poniéndole atención, así tan cerca seria tan fácil probar sus labios… su mente estaba ya en sus fantasías, y estaba tan sumergido en ellas que no se dio cuenta que se acercaba de mas, que Kaz se había callado y preguntaba que hacia, que sus brazos habían tomado la ropa del otro y que su rostro se acercaba como hipnotizado. Sintió pronto la respiración del mas alto tan cerca que perdió noción hasta de donde estaba, solo dos centímetros… sus labios estaban ya tan cerca…
- Hyde…
Si tan solo hiciera un pequeño movimiento hacia delante… podría besarlo, ¿cómo se sentirían esos labios? Su aroma ya le había robado la razón, era delicioso… tan el… tan tentativo, tan…
- Hyde… ¿q-que haces? Oye…
- Hm Kaz…- sus ojos se cerraron y sin mas termino el espacio que les separaba de forma desesperaba, necesitaba hacerlo… deseaba tanto ese contacto ese beso…
El guitarrista estaba tieso como un tronco, su amigo estaba besándolo, no logro reaccionar hasta unos segundos después cuando Hyde intento profundizar el beso, que fue cuando decidió tomarlo gentilmente de los hombros y separarle suavemente, lo ultimo que quería era hacerle sentir peor.
El cantante jadeo cuando se vio separado del pequeño trozo de paraíso en que estaba y sus ojos se abrieron, se dio cuenta de lo que acababa de hacer y de inmediato se aparto del confundido guitarrista avergonzado – lo siento, perdóname… no me di cuenta de lo que hacia, me deje llevar – dijo de forma atropellada pasándose las manos por la cara. Se reprocho a si mismo el pésimo trabajo que estaba haciendo intentando comportarse normal, acababa de besarlo… ¡De besarlo! Justo después de decirle que quería su amistad… - soy un idiota… yo…
- esta bien… - Kaz se había repuesto y tras analizar la actitud de Hyde se dio cuenta que su amigo no lo había hecho del todo consciente de sus acciones, además… no podía ponerse como un loco por un pequeño beso robado, no con Hyde, no cuando a pesar de no querer una relación de pareja con el, lo quería tanto como un amigo, como una persona importante – no pasa nada… no te angusties, no estabas pensando, pude darme cuenta – susurró mirándole
Hyde le observo y tras asegurarse que de verdad no se pondría a gritarle o algo asintió – gracias… se que no parezco capaz de… volver a ser como antes, pero lo haré, porque lo ultimo que quiero es perderte, aunque sea como un amigo, si es lo único que puedo tener de ti, te seguiré queriendo conmigo – aseguró aun un poco sonrojado, sus labios picaban, la sensación de los labios de Kaz sobre los suyos había sido increíble… Se había sentido como nunca antes al besar a alguien.
Debía ser el amor… Solo algo tan intenso te puede dejar tantas sensaciones ¿no?
- deberíamos volver Hyde, los chicos no tardan en comenzar a buscarnos
- baja primero… los alcanzo en unos minutos
- bien, no tardes – tras dirigirle una ultima mirada preocupada Kaz se marcho. Los ojos de Hyde le siguieron hasta verlo desaparecer, entonces se giró hacia la hermosa vista de la ciudad y soltó un gran suspiro para mirar al cielo.
¿Cómo demonios iba a olvidarse de sus sentimientos? ¿Cómo si esos labios se habían sentido como la gloria? Aunque le juraba y prometía a Kaz que lo superaría, no tenia idea de cómo lograrlo, si es que existía alguna posibilidad, había sido como un sueño poder sentirlo aunque fuera solo ese poco, porque cuando había deseado sentirle mas… Kaz le había rechazado nuevamente.
Verse separado de sus labios se había hecho reaccionar, si hubiera podido seguir en su trance un poco mas… tan solo un poco mas, si hubiera podido probar el interior de su cálida boca, sentir su sabor…
Suspiro mirando las nubes ¿por qué el amor era tan difícil?, era horrible estar enamorado de esa forma, no tener control sobre sus sentimientos, no saber cuando una pequeña acción de Kaz iba a acelerarle el pulso.
- demonios…- negó – debo lograrlo… debo…
No. No podía, lo sabia, no había forma en que dejara de amarlo, no cuando había ya caído de forma tan intensa, si tan solo se hubiera dado cuenta a tiempo hubiera podido parar sus sentimientos pero no había sido así, cuando pudo notar lo que le pasaba ya estaba completamente hundido.
Lo amaba demasiado, tanto que dolía el solo pensarlo, lo soñaba día y noche, se daba cuenta que jamás había deseado tanto algo en su vida, ni siquiera su sueño con VAMPS era tan grande, ni la música, nada…
Estuvo otros pocos minutos pensando en ello y decidió que si bien no podía dejar todo atrás podía fingirlo, la actuación no se le daba tan mal, podía fingir que todo iba pasando hasta que se le volviera costumbre y todo volvería a la normalidad, así sufriría solo, sin hacer sentir mal a Kaz por rechazarle.
Si, eso haría.
Se mentalizo y volvió a la sala donde entro sonriente – listo para seguir – anunció y por primera vez en días sus amigos le vieron actuar como siempre, todos menos uno que le conocía demasiado bien para dejarse engañar, pero si Hyde iba a hacer el esfuerzo de pretender… el también podía ¿verdad?
- esto ya esta terminado, revísalo y si tienes algún comentario me dices – le dijo el guitarrista a su amigo con una pequeña sonrisa
El cantante asintió también sonriéndole un poco, ambos podían hacerlo, por el bien de la banda y de ellos mismos, tenían que ser los mejores actores del mundo.
Bien decía un viejo poema del que Hyde gustaba mucho, “en los seres que el dolor devora, el alma gime, cuando el rostro ríe” y eso haría, lloraría por dentro mientras mostraba su radiante sonrisa a todo el mundo, porque era la única opción que le quedaba, al menos si deseaba mantener a Kaz a su lado aunque fuera como un amigo. Enterraría en su interior sus deseos y sueños y le demostraría cuanto era que le amaba dejándole ir.
Porque así funcionaba el amor, le amaba demasiado para forzarlo, demasiado para hacerle sentir mal, demasiado como para hacerle pasar por la agonía e incomodidad de ser amado sin permiso, de ser el objeto de los mas profundos y dulces deseos de alguien mas.
Porque Kaz no tenia la culpa… y aunque la tuviera, lo amaba demasiado para dejarle asumirla. No, aquel seria su problema, solo suyo, al igual que el inmenso amor que llenaba su corazón de dolor en esos momentos.
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