lunes, 11 de julio de 2016

MAR DE TRAMPAS


- ¡Ya-chan! 

- ¿Ahora que?

- Te digo que no quiero ir a esa fiesta, tengo muchas cosas que hacer, llévame a casa ¿si? – pidió Hyde usando su mejor tono de voz para escucharse adorable a oídos de su novio que lo había subido al auto a la fuerza y conducía tranquilamente ignorando sus quejas.

- No, te la pasas trabajando, quiero ir contigo y vamos a ir, acabas de volver de gira y apenas si me prestas atención

- Pero Sakura, de verdad tengo mucho trabajo – suspiro cruzándose de brazos resignado, conocía a su novio, llevaban años, muchos años juntos, el otro no iba a llevarlo de vuelta.

Sakura sonrió negando y tomó la mano de su pareja divertido, Hyde podía ser todo un bebe a veces, uno que se la vivía pegado al trabajo, cosa que comenzaba a exasperarle en demasía.

- Te aseguro que te va a gustar 

- Hm… lo dudo

- Hagamos algo, si no te gusta el lugar al que vamos iré contigo a una gira como tanto me has pedido

Hyde le volteó a ver emocionado – ¿De verdad?

- Si, pero si te gusta…

- Algo no huele bien aquí – se quejó el cantante de inmediato – si llegara a gustarme ¿qué?

- Volverás a teñirte el cabello

El mas bajo le miró y rodó los ojos, de nuevo con eso, habían discutido el tema miles de veces y era cosa de nunca acabar, Sakura odiaba el cabello rubio, le había pedido que no lo hiciera desde el inicio, luego había estado jodiéndole durante meses para que volviera a teñirse y finalmente se había vengado con sexo, pero el cabello rubio seguía allí le gustara o no al baterista.

- Así que este es tu nuevo plan… ¿Tanto lo odias?

- Como no tienes idea 

- Me gusta como se me ve…

- Pues a mi no – Sakura le guiñó y Hyde puso mala cara, no era que le encantara especialmente ese estilo pero no quería tener que cambiarlo tan rápido.

- De acuerdo, de todas formas nunca me han gustado los sitios a los que vas a fiestas.

- Estoy seguro que este si te gustará

- Bueno, se vale soñar Ya-chan – respondió el rubio con tono juguetón.

- Veremos…

Después del acuerdo ambos siguieron un camino silencioso, casi nunca charlaban cuando iban juntos de esa forma, su relación se basaba en mucho mas que intentar cubrir los silencios con ruido, se disfrutaban enormemente simplemente estando así, juntos, aunque no se dijeran o hicieran nada. Así era su concepto de amor, “amor aburrido” como algunos le llamaban y callado, basado en ser ellos mismos acompañados del otro y no en buscar emociones tontas para llenar vacíos o complejos. Quizás era por ello que llevaban tanto tiempo juntos. La única pelea había sido años atrás con un incidente que involucraba drogas, a Sakura y lo peor, a la maldita policía. Hyde había tardado mucho en recuperarse del duro golpe que había sido todo aquel asunto pero ahora era feliz, su novio estaba estable, sano y siempre sonreía mucho. Y, aunque L’Arc En Ciel se había terminado como había sido conocido hasta aquel instante, había renacido también y se había estabilizado, todo el asunto estaba olvidado por todos y ellos habían vuelto a su dulce y perfecto amor. 

La dichosa fiesta a la que Sakura había insistido en llevarlo estaba a un par de horas en auto de donde vivían, ya había anochecido para cuando entraron a la ciudad llena de luces y gente que se abarrotaba en las calles.

- Esto es muy lejos para una fiesta, ¿Es de alguien importante? Digo para conducir dos horas hasta aquí…

- Muy importante, ya lo verás Haido

- Bien – suspiro mirando por la ventana, ya estaba allí de todas formas - ¿Aun es lejos?

- Solo un poco mas, no seas impaciente, estas acostumbrado a muchas mas horas viajando que esto amor

- Lo se, solo preguntaba… Tengo hambre – se quejó levemente

- Eso es una buena noticia porque cenaremos llegando – sonrió Sakura y ese fue el final de la conversación, se sumergieron en el silencio nuevamente hasta que a las afueras de la ciudad la playa comenzó a divisarse. 

Aquel lugar era famoso por estar lleno de playas privadas, cosa que claro, solo pocas personas podían darse el lujo de tener, así que Hyde no vio raro que la fiesta fuera en la playa. Era muy común entre famosos hacer fiestas allí.

- Debiste decirme… me hubiera puesto otra ropa Ya-chan – murmuró mirando sus botas, jeans y la sudadera que llevaba.

- Tomando en cuenta que te metí al auto a la fuerza, si te hubiera dicho igual no te hubieras cambiado cariño – respondió el pelinegro encogiéndose de hombros – traigo tu ropa en la cajuela – sonrió guiñándole.

- Maldito, lo planeaste todo desde el principio, ¡dijiste que te habían invitado de ultima hora! Dime la verdad, ¿Desde cuando sabes de esto?

- Un mes… Pero no quería darte la oportunidad de escaparte – guiñó sonriente

- No entiendo la necedad en traerme – suspiró el cantante – podríamos estar en casa disfrutando el tiempo juntos y…

- Y estarías pegado a la computadora o al teléfono diciéndome “Lo siento bebe, tengo trabajo, dame unos momentos”

Hyde guardó silencio, su novio tenia razón y lo sabia bien. Le miró con reproche unos segundos y abrió la ventana para observar el paisaje y sentir la brisa en el rostro conforme se adentraban a las zonas privadas donde estaba lleno de cabañas.

Pronto Sakura detuvo el auto frente a una cabaña que parecía demasiado tranquila y apartada para ser el sitio de una fiesta, pero no dijo nada, quizás no era la fiesta loca que se imaginó si no alguna reunión con un amigo de su novio. El mas alto se bajó y sacó la maleta de la cajuela colgándosela al hombro y le guiñó a su novio que había abierto la boca sorprendido del tamaño de la bolsa. Se suponía que regresarían esa misma noche, como mucho al día siguiente, ¿para que tantas…?

- Espera…

- Cállate bebe, ya estas aquí, no quiero quejas

- Pero ¿cuánto tiempo planeas que…?

- Hyde, te dije que te callaras – rió tomando su mano y tirando de el hacía la puerta, sacó una llave de su bolsillo y abrió como si fuera su propia casa en lugar de tocar el timbre. 

El rubio le miraba sin entender nada, no había ruido, no había nada y su novio le miraba sonriente. Suspiro cuando el mas alto le tomó de la nuca y le atrajo para besarlo antes de abrir la puerta y dejarle ver el interior. Todo estaba lleno de velas, había rosas por todas partes decorando unos preciosos muebles antiguos y oscuros, todo el lugar era como entrar en un viejo castillo, la construcción era madera y piedra, el suelo estaba cubierto de alfombras con tejidos hermosos y las paredes llenas de candelabros. Hyde estaba sin habla. 

- ¿Te gusta? – escucho a su oído y suspiro cerrando los ojos

- Me teñiré el cabello en cuanto volvamos a casa – susurro como respuesta y lentamente se adentró en el lugar, todo era perfecto, sacado de sus mas locas fantasías y para colmar sus exigentes gustos, al lado de la sala, al fondo de la cabaña unas gruesas y pesadas puertas de madera estaban abiertas apuntando directo a la playa donde un camino de piedras llevaba a una zona diseñada para comidas al aire libre y donde Sakura había hecho poner una mesa con la cena servida. 

Hyde miró a su novio casi al borde del llanto, incluso los cubiertos y la comida eran estilo antiguo y con ese toque gótico que tanto le gustaba. Dio unos pasos hacía la mesa conmocionado por la sorpresa.

- Tus amigos me ayudaron…

- Entonces ¿Cuánto…?

- Estaremos aquí todo el fin de semana, se que tus fans son importantes pero yo también necesito mi dosis de Hyde y tomando en cuenta que es mi novio… me parece que merezco mucho mas tiempo que ellas – le sonrió abrazándole por la espalda y besando su nuca

- Tu eres mas importante que ellas… lo sabes – murmuró Hyde girándose para abrazarse a el con fuerza – gracias

- Un placer como siempre – rió el mas alto y le atrapó de las mejillas para besarlo – hm… dijiste que tenias hambre, vamos a cenar mi amor

- Claro – rió Hyde y se sentaron a la mesa, la vista era preciosa y no se veía ni un alma, aunque sospechaba que no hacía mucho mas de diez minutos que quienes habían preparado todo se habían marchado, todo estaba aun caliente y las velas no estaban casi derretidas.

- ¿Cómo supieron que ya llegábamos? No vi salir a nadie de aquí y todo esta recién puesto – murmuro Hyde sorprendido

- Les envié un mensaje – Sakura se encogió de hombros – los conocerás mañana, vendrán a hacer limpieza por la tarde y a abastecer la despensa para estos días.

- Les agradeceré, todo es hermoso

Sakura le mando un beso volado y continuaron comiendo mientras disfrutaban las olas, la arena y las estrellas, todo era delicioso, le sorprendía lo bien que su novio lo conocía, todo era de su gusto, el vino era el que el habría elegido, el lugar… era increíble, todo era increíble. Hyde a veces no creía cuanto era que su pareja lo amaba.

Cuando terminaron se cambiaron de ropa para estar cómodos en la playa y se sentaron en la arena viendo las olas y terminando la botella de vino.

- Te amo Ya-chan

- No mas que yo a ti

- Gracias por engañarme esta noche – rió Hyde tomando su mano

- Y la noche apenas comienza cariño

2 comentarios: