sábado, 2 de julio de 2016

ADIOS


Sakura recogía sus cosas rápidamente, estaba cansado, harto, completamente agotado de lo que pasaba entre su novio y él, mejor dicho de lo que no pasaba. Terminó de hacer su maleta y suspiro.

Apenas hacía un par de semanas que se habían reconciliado de su ultima pelea, y eso sólo porque Hyde había cumplido su promesa y había vuelto a casa una tarde con el cabello teñido como le había jurado que haría. Habían hablado, acordado algunas cosas, había dejado que Hyde por esa ocasión fuera como siempre, un obsesivo adicto al trabajo, había soportado varios días así…

Hasta que las excusas habían vuelto, la fecha límite del bendito álbum había sido nuevamente la causante de la discusión. La pelea había sido terrible, los gritos…

Por alguna razón que no lograba comprender Hyde se había obsesionado de forma enferma con ese disco, había algo en ese maldito disco que tenia al cantante completamente hipnotizado y Sakura nuevamente se había pasado días y días solo, sin llamadas ni mensajes porque Hyde estaba ocupado en el estudio e incluso cuando estaba en casa se encerraba en alguna habitación. Ponía todos los pretextos posibles para no dejarle ver lo que hacía, a veces ni a dormir llegaba. 

Y él se lo había advertido…



“…te estoy dando una ultima oportunidad, quizás soportaré tus días de adicto al trabajo por esta última ocasión.”



Suspiro mirando las maletas, sabía que el bendito disco estaría listo en pocos días, Hyde al fin había terminado de componer y grabar… de hecho solo estaban esperando a que el disco de prueba saliera para ver como lucía, pero no había soportado mas. Su novio había estado peor que nunca los últimos días… sin mencionar que eso incluía que los últimos dos el cantante ni se había aparecido en casa. No podía ser el fin, no después de tantos años… no podía…

Pero Sakura ya no podía más. 

Tenía que ser el fin.

Cuándo tuvo todo listo tomó el teléfono y marcó el número de Hyde, esperó pacientemente por varios segundos pero nadie atendió. Aquello sólo hacía crecer su furia, pero mantuvo la cabeza fría, de todas formas ya había tomado una decisión. Le envió un mensaje de texto al cantante y sin más se marchó.

Hyde no tenía ni idea, ni siquiera se imaginó lo que acababa de suceder, no hasta que cuando al fin tuvo un pequeño descanso pudo revisar su teléfono y su rostro palideció al leer.

- Hyde entonces… ¿estas bien? – cuestionó Kaz al ver el semblante de su amigo que parecía que acababa de ver un fantasma.

- N-No… No puede ser… No ahora – susurro sintiendo como las lágrimas resbalaban por sus mejillas sin que pudiera controlarlas – dios… 

- Hyde, oye…

- Ahora vuelvo – murmuró el mas bajo saliendo rápidamente de la sala para ir a donde nadie pudiera oírle. De inmediato presionó el botón de llamar en su teléfono y aguardó impaciente, su pecho dolía, sentía que entraba en pánico lentamente. Sakura le había dejado… No, podía soportar todo menos eso… - Ya-chan… responde por favor…- susurró para si mismo pero no hubo caso.

Molesto golpeó la puerta al salir y volvió donde sus amigos esperaban a ver que demonios había pasado – ¡Más vale que este maldito disco sea casi mágico!

- ¿Qué demonios te pasa?

- ¡Esto! ¡Esto me acaba de costar! – les mostró el mensaje de Sakura y se dejó caer en uno de los sillones dejando las lagrimas salir libremente – Sakura se fue… y no me responde… solo faltaban unos días – sollozó – solo un poco mas y el escucharía el disco, entendería cuanto… dios…

Los demás se miraron en silencio, ¿Qué podían decirle a Hyde? Realmente… ¿Había algo que pudieran decir para consolarlo? Todos sabían cuantos años Sakura y Hyde habían estado juntos, cuanto se amaban, lo mucho que ya habían pasado y todo el trabajo que había tomado para que tuvieran la relación que tenían. Todos sabían que Hyde estaba perdidamente enamorado, que Sakura estaba completamente hundido por Hyde… 

- No será en serio, Hyde por dios… ustedes no pueden vivir sin el otro, lo sabes, solo esta molesto, se le pasará y…

- No – Hyde interrumpió al guitarrista y le miro con tristeza – ya me lo había advertido, está cansado de mi y mi obsesión con el trabajo, tiene razón… no se darme el tiempo, esperaba que su paciencia aguantara un poco, iba a pedirle perdón con éste álbum… e iba a… a nunca volver a hacer esto…

- Sólo dale un rato… te llamará y…

- ¡No Ju Ken, no! ¡El llamó! No respondí, por eso envió el mensaje, porque ni de responderle el maldito teléfono tengo tiempo… y todo porque yo mismo no me lo doy – negó – me lo dijo, si que me lo dijo… pasamos semanas de infierno por eso, le prometí… ¡Maldita sea! 

Mientras todos trataban de pensar como ayudar a su amigo pasaron las horas, horas en las que Hyde no paro de llorar y maldecir, de golpear cosas y de beber. Nadie podría jamás entender lo que sentía, lo devastado, lo destruido que se sentía, nada en su vida se sentía bien en ese momento, no si no tenia la seguridad de que al volver a casa su vida estaría allí. Nunca pensó lo mucho que le dolería perder a Sakura. Se sentía en un abismo, sólo, rodeado de oscuridad y dolor… su pecho… su pecho se sentía como si lo aplastaran entre dos paredes que se cerraban y sus ojos picaban sin parar como si estuviera siendo atacado por agujas. Sakura había sido su vida desde los inicios de L’Arc, se había enamorado de el tan perdidamente que no le importó siquiera todo el lío de las drogas, incluso había peleado con Tetsuya de forma horrible cuando su amigo le pidió dejar a Sakura de una vez por todas. Y habían logrado salir a flote todos esos años…

- Hyde… tienes que dejar de beber ya mismo – susurro la voz de Kaz trayendo su mente de vuelta a la realidad…

O algo parecido, porque había terminado con tal cantidad de alcohol que no podía ni levantarse del sillón, tampoco había parado de llorar.

- Kaz… Sakura, me dejó… y-yo ah… n-no puedo… - se aferró a su amigo como un niño pequeño a su madre y lloró con todas sus fuerzas. Su corazón se partía en su interior, casi podía escucharlo crujir dentro de él conforme los pedazos caían al abismo. 

- Vamos, te llevaré a casa

- N-No… el no esta ahí…

Kaz lo levantó suspirando – vamos a la mía entonces y…

Justo fue en ese instante que el celular de Hyde sonó, era el tono de Sakura. El cantante casi se avienta sobre la mesa para tomar el aparato y responder.

- Ya-chan… por favor, no hagas esto, te lo suplico, no… ¡No puedes dejarme! ¡Sabes que no puedo vivir sin ti maldita sea! – gritó con furia 

Sakura suspiro del otro lado, el también había estado bebiendo, llorando y mirando a la nada en la oscuridad de la casa de su amigo. Sabia que no podía estar sin Hyde pero… tenerlo y sentirse ignorado por el era peor a no estar a su lado. 

- Hyde, no puedo mas… ya no puedo…

- Por favor… no…

- ¿Sabes como es… estar con quien amas y ser nada en su vida? ¿Ser solo… su pasatiempo cuando nada mas importante se atraviesa?

- N-No… espera, no es así… por favor, no hagas esto, vuelve a casa, te lo ruego… Sakura, te amo, te amo… n-no puedo si no estas t-tu…

- ¿Y para que me quieres en casa? – preguntó el mas alto con la voz apagada – tu nunca estas ahí, cuando estas ni me miras porque estas ocupado… acéptalo cariño, para ti será lo mismo si no estoy ahí, y yo… ya no puedo mas… me duele demasiado sentirme nada en tu vida

- Tu eres mi vida… 

- Sólo en tus ratos libres… Amor mío, siempre serás al único a quien ame Hyde, yo… yo nunca podría amar a alguien mas como te amo a ti, pero… ¿no es mejor así? Vamos mejor a jugar a los amantes…

- No, Ya-chan, por favor… n-no me hagas esto… yo…

- No quiero que otro te toque – Sakura continuó hablando en voz baja – y yo nunca podría estar con otro así que… solo…

- … será sexo… eso es todo lo que podre obtener de ti ahora… ¿e-eso es lo que me estas diciendo? – cuestionó como en un trance, el dolor no le dejaba ya ni reaccionar.

Sakura sonrió desde donde estaba, una sonrisa triste, apagada… un pequeño relámpago de tristeza – eso es lo que te estoy diciendo mi amor, apagaremos nuestros corazones y sólo complaceremos nuestros cuerpos… quizás algún día entonces esto deje de doler tanto y…

Hyde sollozó con fuerza tapándose la boca mientras las lagrimas corrían libres por su rostro, dolía tanto que le costaba respirar. Cuando Sakura usaba ese tono significaba que aunque le suplicara de rodillas no iba a ceder… Pero ¿De verdad era todo? 

- Te amo Sakura… yo… lo siento t-tanto… 

- No llores Hyde – pidió el baterista dejando correr las lagrimas libremente también, aunque de forma mas compuesta que el otro – piensa en que esto es lo mejor, ahora duele como el infierno pero, pronto eso se ira y…

- Quedaremos vacíos… lo se… No voy a poder soportarlo

- Si, si podrás

- No – suspiró – no sabiendo que esto es mi culpa, que jodí todo, que lo que mas me importaba en la vida no fue suficiente para que me diera tiempo y… 

- Bueno, ese disco te importa mas que yo Hyde, soy tan patético… ni siquiera pude ganarle a un estúpido álbum…

Hyde se quedó estático, el disco… el bendito disco… Quizás, solo quizás…

- Espera, Sakura – su voz sonó ansiosa, era su última esperanza antes de perderlo para siempre – puedes… ¿podrías escucharlo antes de… de… tomar la decisión?

- Ya está tomada, te lo dije, ya no puedo mas… 

- Por favor… te lo suplico, dame la oportunidad, deja que te demuestre cuanto te amo, cuanto me importas… te lo ruego, al menos escúchalo, escucha porque me obsesioné tanto con el…

El batero soltó una carcajada irónica - ¿Me estas pidiendo… que escuche la razón por la que te estoy dejando? – cuestionó en un tono que le partió el alma a Hyde en pedazos, la oleada de dolor que sintió no se comparaba con nada que hubiera sentido en su vida – tu si que…

- sólo… e-escúchalo… es todo lo que pido… si después de eso n-no logro convencerte de que sigas a mi lado, te prometo que nunca volveré a molestarte y que me tendrás en tu cama cuando desees tenerme sin reproches… ni mención de nada sobre nosotros – susurró afligido.

Sakura suspiró, podía concederle un pequeño deseo… mas bien… no podía negárselo, lo amaba demasiado, Hyde era su vida… Simplemente lo dejaba para ya no sentirse un estorbo, para ya no ver como su novio le ignora, al menos estando lejos tendría un pretexto del porque estaba siendo hecho a un lado, la distancia. Solo así se sentía capaz de tolerar la indiferencia de Hyde cuando estaban en casa, cuando se rodeaba de trabajo estúpidamente.

- Bien… iré para allá, pero Hyde… no…

- No me lanzaré sobre ti, lo prometo – susurró interrumpiendo, le dolía menos decirlo el mismo a escucharlo de labios de Sakura. Así no sonaba a rechazo…

No hay comentarios:

Publicar un comentario