Los fuertes brazos de Kaz rodearon su cintura lentamente desde su espalda, se tensó de inmediato, aquello solo quería decir una cosa y lo confirmó cuando su compañero de banda comenzó a tirar de el hacia atrás.
- Kaz…
- Shh
- Ahora no, te dije que estaba terminando unos papeles y…
- Ayer te fuiste con esa zorra, si te das el tiempo para esas te obligaré a darte el tiempo para mi – la voz de Kaz sonó tan seria que Hyde tuvo que quedarse callado y dejarse arrastrar a la primera habitación que encontraron vacía en el estudio. Gimió al quedar de un empujón firme con la mejilla pegada a la puerta
- No te muevas…
- Lo tengo claro – se quejó - ¿Siempre tienes que ser tan rudo?
- ¿Siempre tienes que ser tan necio? Te dije… cada zorra que te tiraras tendría sus consecuencias y aceptaste – Kaz sonrió mientras sus manos sacaban despacio la ropa de Hyde hasta dejarlo desnudo de la cintura para arriba y con el pantalón abierto y a medio bajar.
El cantante se dejaba hacer dócilmente, no se había movido ni un centímetro de cómo el guitarrista lo había colocado, ambas manos contra la puerta, la mejilla pegada a la misma y las piernas ligeramente separadas. Se mordió el labio resignado, el había propuesto aquella locura después de todo.
- Hmm… Pero no necesita dolerme cada vez – suspiro sintiendo apretones en los pezones y mordidas en el cuello, aquello dejaría marcas sin duda, pero no replicó sobre el tema.
- A mi me duele cada vez – murmuro Kaz en su oído haciéndole cerrar los ojos con culpa.
- Lo se…
- Entonces cállate – ordenó y mordió el lóbulo de su oreja antes de girarlo para mirarle a los ojos fijamente y señalarle la pequeña sala que había al centro de la habitación. Hyde entendió de inmediato y suspirando caminó hacia allí y se sentó en uno de los sillones donde de inmediato quedo atrapado por el cuerpo de Kaz que paso una rodilla a cada lado de su cuerpo mientras sus manos acariciaban su cabello – abre la boca... – en cuanto Hyde lo hizo hundió su erección contra aquella deliciosa y cálida garganta y comenzó a moverse lentamente contra ella.
Había momentos en que Hyde perdía el ritmo y le costaba respirar, pero el respaldo del sillón le impedía separarse, su cabeza estaba atrapada entre el mueble y la cadera de su novio que no dejaba de moverse contra su boca sin intentar darle un pequeño respiro. Se quejó débilmente cuando Kaz se hundió contra su bien entrenada garganta hasta que sus labios quedaron pegados a la piel de su vientre, hasta que era imposible clavarle un centímetro mas y sus manos intentaron empujarlo al estar tan dentro pero las manos del mas alto le tomaron del cabello impidiéndole separarse.
- Quédate quieto…
- hmm… - sus ojos se encontraron con los oscuros del otro y captando esa mirada peligrosa intentó tranquilizarse.
Kaz le soltó y dejó respirar – Aguanta un poco mas – murmuró mirándolo divertido antes de volver a rozar su punta contra sus labios, momento en que el cantante suspiro para volver a recibirlo. No pasó mucho cuando la velocidad comenzó a crecer, las uñas de Hyde se clavaron en la tela del sillón e intentó relajarse, tomar aire en cada oportunidad y dejar que el otro siguiera prácticamente follándole la boca hasta que sintió contra su garganta aquel viscoso y ligeramente salado líquido que anunciaba que Kaz había terminado.
- No te lo tragues aún…
Kaz se bajó del sillón y observo a su novio que le miraba agitado y con los labios apretados evitando dejar salir lo que acababa de darle. Sonrió y se sentó a su lado sacándose la ropa que ya tenía toda abierta - ¿Sabes que odio hacerte esto verdad?
El cantante asintió cerrando los ojos
- ¿Sabes que odio que te vayas con cualquier zorra también?
Un asentimiento nuevamente, el guitarrista suspiro cerrando los ojos – eres mi novio… llevamos años juntos, llevábamos años perfectos hasta que comenzaste con esta locura Hyde, no entiendo cual es tu afán, tu necesidad… Terminaré por volverme loco, debo tragarme mis celos con tal de complacer tus sucios deseos… Puedes tragártelo.
EL cantante de inmediato lo hizo y jadeó aliviado para mirar a Kaz girando la cabeza hacia el – pero hicimos un trato
- Uno del que siempre te quejas
- Tu siempre te pasas
- No es así, sea lo que sea que te haga nunca te he lastimado, aunque admito que te hago sufrir un poco mientras tanto – suspiró negando – Sostente de aquella mesa y apoya la frente en ella – dijo dando por terminada la muy pequeña discusión que habían sostenido durante ese breve lapso de tiempo.
Kaz observó a su novio caminar y colocarse como le había indicado, en esos momentos podía verse como el mas maldito de los hombres tratándolo así, pero era la única forma que tenía de sacar lo que sentía cada vez que Hyde se iba de noche loca con alguna chica de “vida ligera” que encontrara en los bares o fiestas. Habían peleado por esas infidelidades durante meses antes de que Hyde le dijera directamente que le dejara hacerlo, cuando Kaz había escuchado semejantes palabras estuvo a punto de mandar a su novio al carajo y terminar todo entre ellos. Pero Hyde había propuesto aquel trato “déjame hacerlo… y a cambio de que no termines lo nuestro tampoco… haz lo que quieras conmigo cada que yo tenga una de mis noches”. Así que ahí estaban.
Pero la realidad era que Kaz estaba explotando lentamente, no sabía cuanto mas soportaría tratando así a Hyde para desquitar su coraje y que el otro pudiera continuar sus fiestas.
Se levantó y caminó hacia el, tiró de sus pantalones hacia abajo y paseó las manos por su espalda sintiéndolo estremecerse.
- ¿Sabes algo? Quizás deberíamos ser solo amigos con derechos – murmuró tomando su cadera y de un solo movimiento enterrándose con fuerza en su cuerpo, llegando desde el principio lo mas profundo que le fue posible. Hyde enterró de inmediato los dedos en la mesa y soltó un gran gemido, mitad de dolor, mitad de placer, habían pasado muchos meses ya desde que sintiera como era hacerlo con amor, de forma cálida y dulce. Pero no podía quejarse.
- hmm… n-no ahh… no soportaría s-si alguien mas pudiera tenerte – jadeó sintiendo sus fuertes embestidas que le tenían el cerebro apenas funcionando.
- humm y yo s-si tengo que soportarlo… no sé cuanto mas voy a ahh soportarte así
- K-Kaz…
- Cierra la boca… ahh dedícate a gemir y ya… - ordenó molesto y continuó moviéndose con fuerza, con deseo contra aquel estrecho cuerpo que le recibía, a pesar de la situación que rodeaba sus encuentros, siempre era delicioso poseer a Hyde, su cuerpo parecía hecho para recibirle, le hacía ver estrellas y aunque siempre se quejaba sabía que el mas bajo lo disfrutaba también, sus gritos, gemidos y fuertes orgasmos se lo confirmaban siempre. Pero era sexo vacío.
Cuando ambos alcanzaron el orgasmo Kaz salió de su cuerpo y se tumbó en un sillón mientras veía a Hyde derrumbarse a un lado de la mesa jadeando.
- dios…
- ¿Duele?
- Sabes que si… eres un bruto – murmuró el cantante clavando sus hermosos ojos en los de su pareja
Kaz sonrió – y eso no se compara a lo que siento cada vez que te vas de puto con alguien mas, sinceramente no comprendo porque me retienes así a tu lado, sería mas fácil terminar todo, si lo que quieres es coger conmigo de vez en cuando podemos hacerlo
- No, te amo, no quiero terminar esto
- Hyde...
- Sé que estas harto Kaz, que hace meses no tenemos una relación en serio porque estas muy enojado conmigo, pero saber que ya no somos nada me terminaría de matar.
- ¿Y por qué no dejas de…?
- ¡Porque no puedo! – el cantante estalló en lágrimas apretando los puños en el suelo – n-no puedo hacerlo, me llama, me… atrae tanto, créeme que ya intenté resistirme
Kaz suspiró recogiendo su ropa – y yo ya intenté seguir este juego tuyo, ya no puedo, me esta partiendo el corazón en dos, eres libre, cumple tus deseos y tentaciones irresistibles todo cuanto quieras y cuando te canses… cuando decidas que lo nuestro te importa mas búscame, pero te lo advierto, si tardas mucho quizás yo sea el que ya no tenga interés – se encogió de hombros y se vistió.
Hyde estaba helado en el suelo mirándolo sin creerlo, ¿Kaz le estaba dejando? ¿Así nada mas? Pues si, porque el guitarrista acababa de comprender que el pretexto de caer en una tentación y no tener voluntad para negarse era el símbolo de que a su novio simplemente no le importaba lo suficiente ni el ni lo que tenían como para decir que no. Salió de aquella sala tan molesto que ni siquiera podía llorar, quería golpear a su pequeño novio, golpear a cada zorra con la que se había metido, pero no, no valía la pena, estaba cansado.
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Fueron los dos meses mas largos de la vida de ambos, trabajando juntos sin hablarse mas de lo necesario, tocando juntos, tomándose fotos, componiendo, todo sin realmente dirigirse la palabra, Hyde había seguido sus fiestas y Kaz simplemente había continuado con su vida, saliendo a veces con alguna chica, teniendo alguna cita, odiando cada día que pasaba en que Hyde no se acercaba a decirle que lo había elegido a el.
Y así habrían seguido de no ser por el día en que una hermosa chica apareció en el estudio para sonreírle a Kaz, besar su mejilla y salir con el de la mano hacia el estacionamiento. Hyde se había quedado helado, completamente perdido. Llevaba varios días pensando en la mejor forma de decirle a Kaz que lo sentía y pedirle perdón, pensando en como suplicarle que volvieran a ser una pareja, que volvieran a ser como antes.
Claro que lo último que pensó era que Kaz hablaba en serio con seguir con su vida, había sido un idiota al pensar que lo esperaría después de todo lo que había pasado, de todo lo que le había hecho sufrir, no, claro que no iba a esperarlo.
Aún así el dolor que sintió al verlo irse con alguien mas fue indescriptible, su corazón se hacía pedazos lentamente conforme los pasos de Kaz se escuchaban cada vez mas lejanos en el pasillo.
Ése fue el factor determinante, en ese mismo instante se dio cuenta de lo que estaba perdiendo por no dejar ir sus fiestas y diversiones, por insistir en ser un Don Juan y estar con una y otra chica cuando tenía todo lo que necesitaba en casa… Se puso de pie con seriedad – terminamos por hoy – declaró tomando sus cosas y saliendo ignorando los ojos interrogantes de sus compañeros, era hora de dejar de ser un imbécil, ojalá no fuera demasiado tarde.
Llegó a casa, tomó toda la ropa que usaba para ir de ”conquista” y la metió en una bolsa, salió y la metió en el maletero del auto y partió a su compañía telefónica, pidió un nuevo numero, compró otro teléfono y de una sola vez sacó de su vida a todos sus “cogi-amigos” incluidas las zorras con las que aún tenia algún contacto. Dio de baja el número anterior luego de traspasar todos los datos que le importaba conservar y únicamente a esos que se quedaron les dio aviso del cambio.
Se deshizo de la ropa y canceló varias tarjetas de crédito que tenía únicamente para el consumo en los bares y fiestas donde iba, en fin, se alejó el mismo de todas sus tentaciones y preparó para esa noche, iba a recuperar a Kaz, o al menos a hacer el intento porque se daba cuenta que no podía vivir sin el. Quería a su novio de vuelta y lo tendría.
Cuando Kaz abrió la puerta esa noche se sorprendió de ver a Hyde ahí parado mirándolo serio, se hizo a un lado y le dejó pasar algo incómodo ya que en la sala estaba su amiguita de aquella tarde usando una de las playeras de Kaz y ropa interior, lucía alegre sentada en el sillón con aquella gigantesca prenda de ropa que le cubría hasta la mitad de los muslos, era obvio que ambos estaban recién bañados y el aroma a sexo en el lugar. Hyde apretó los puños.
- ¿Qué pasa? Como puedes ver estoy un poco ocupado Hyde – murmuró el guitarrista que solo llevaba unos shorts encima y sus accesorios de siempre, cruzándose de brazos - ¿Por qué estas aquí?
- ¿Estas saliendo con ella?
- Si… algo así, es sexo casual – se encogió de hombros hablando en voz baja para que la chica que ni se inmutó de la llegada de Hyde, no escuchara lo que decían – llevamos un par de meses viéndonos de vez en cuando ¿por qué estas aquí?
- Yo… - tomó aire y junto valor para ignorar la pregunta de Kaz y avanzar hacia la sala – lárgate de aquí – le soltó sin mas a la chica que se quedó muda de sorpresa – tengo que hablar con Kaz y estorbas, anda, vete
- ¿Qué mierda crees que estás haciendo? – llegó Kaz con una clara voz molesta – no le hagas caso, Hyde ya se va – le dijo a la confundida muchacha que los miraba sin entender que pasaba. El mas alto tomo del brazo a Hyde y tiró de el, pero el cantante se revolvió y miró a aquella extraña de forma casi suplicante.
- Vete… es una emergencia – susurro con la voz mas dulce y lastimera que pudo lograr. Y consiguió lo que quería, ella sonrió, le dijo que no se preocupara y corrió a cambiarse, tomó sus cosas, le dio a Kaz un beso en la mejilla y salió con tranquilidad. El guitarrista que había estado en silencio intentando descifrar las intenciones de Hyde suspiró y se dejó caer en uno de los sillones.
- No voy a volver contigo
- Kaz… por favor, escúchame – pidió acercándose y de forma audaz poniendo una rodilla entre las piernas de Kaz y la otra a su costado para quedar sentado sobre el apoyado en una de sus piernas, tomó su mano y suspiró. El guitarrista le dejaba hacer por la simple y sencilla razón de que conocía al otro, aunque intentara quitárselo de encima Hyde se aferraría a el.
- bien, habla
- te amo, aún te amo, sé que me he portado como un verdadero idiota, creí que podía seguir jugando un tiempo y luego volver a ti para de verdad comportarme como un novio y ser felices. Pero no entendí que esto no se trata de juegos, ya no… casi me desmayo cuando te vi irte con esa chica, no pude tolerarlo – confesó apoyando la frente en el hombro del mas alto – Kaz yo…
- Hyde, ya basta, sabía que estabas celoso, pero ¿y? Eso no cambia nada, te di la libertad de tener la vida que querías, ve y disfrútala y deja que yo disfrute la mía, no vamos a volver al tira y afloja de…
- No, espera – interrumpió el mas bajo – mira – le entregó el celular – revisa los contactos, revisa todo, el número también es otro… saque toda la ropa que usaba para fiestas y la tiré… Danos otra oportunidad, se que aún me amas, te juro que sólo seré tuyo y de nadie más de ahora en adelante, no habrá mas fiestas a menos que tu vayas conmigo
- Hyde…
- Por favor, por favor Kaz, sé muy bien que lo arruine todo pero… maldita sea ¡Te amo! ¡Tanto que hoy al verte con alguien mas quería morirme! – las lágrimas comenzaron a descender por sus mejillas sorprendiendo al guitarrista que estaba sin creer lo que veía, Hyde al fin había entendido… ¿Era cierto?
Suspiro y le tomó de la cintura para ponerlo a un lado y levantarse cruzándose de brazos frente a el y mirándolo serio.
- Ni una fiesta tu solo
Hyde le miró con los ojos como platos y asintió rápidamente limpiándose los ojos y mirándole ansioso, se moría por lanzarse contra sus labios y colgarse de el en profundos y ricos besos como antes – lo prometo.
- Nada de llamadas con “amigas” u “amigos” y mucho menos salidas, no a menos que vaya yo contigo
- Como tu digas
El guitarrista suspiró buscando en sus ojos y encontrando en ellos la sinceridad que estaba buscando, podía respirar el anhelo que la piel de Hyde transpiraba y dejaba rastro por todo el aire dentro de su casa. Asintió soltando el aire y caminó hacia la ventana pensativo.
- Ésta es la última oportunidad – aceptó al fin, en realidad había extrañado a Hyde como el infierno pero… bueno. No pasaron ni dos segundos cuando sintió los brazos de su nuevamente novio rodearle desde atrás y su rostro contra su espalda.
- Te juro que me portaré como se debe…
- Si tus “necesidades” vuelven yo mismo te las sacaré a gritos, ¿Me oyes? Así tenga que atarte a la cama para hacerte entender Hyde – se giró y tomó su rostro para mirarle a los ojos – eres mío, bajo ninguna circunstancia dejaré que vuelvas a ser de alguien mas.
- Lo sé – respondió el cantante de inmediato, aceptaría lo que fuera con tal de no volver a cometer la estupidez de casi perder a Kaz nuevamente. Se colgó de su cuello y se acercó a sus labios para besarlo con ansiedad – hm… haz algo sobre… tu amiguita – volvió a besarlo – sólo puedes…- otro beso – tomarme a mi…- otro – de ahora en adelante…
Kaz sonrió y sus manos de inmediato bajaron al trasero del cantante para atraparlo y pegar sus caderas mientras sus lenguas se enredaban entre sus bocas, una deliciosa y húmeda danza que comenzaba a nublar el ambiente con gemidos, jadeos y suspiros.
- hmm demonios…- Kaz no perdió demasiado tiempo en levantar a Hyde del suelo y hacerle rodear su cuerpo con las piernas, introdujo las manos dentro de su pantalón y jugando con las suaves y firmes nalgas del otro le llevo a la habitación donde le lanzo a la cama para tirar de sus pantalones y sacárselos con todo y ropa interior, luego se encargó de sacarle la playera a tirones.
Hyde se dejaba hacer sin reproche alguno y en cuanto se vio desnudo se arrodillo en la cama para acercarse a la orilla y abrir el pantalón del mas alto – hm quítate la playera- susurró mientras el se encargaba de deshacerse de la prenda de mezclilla que cubría las piernas de su novio y su ropa interior, se pasó la lengua por los labios y mirando a los ojos del otro llevó su boca a lamer su ya despierta erección, la disfrutó como un niño a un chupete antes de introducirla en su boca por completo y jadear al sentirla crecer y ponerse mas dura y caliente.
Kaz jadeaba suavemente y enredaba los dedos en el cabello del otro, pero su deseo por el, la emoción de volver a tenerlo… de que no habría mas que ellos dos le hizo arrancar a Hyde de su entrepierna al tirar de las oscuras hebras y se le fue encima, no podía resistir mas, necesitaba tenerlo. Y de inmediato se clavó lo mas profundo que sus cuerpos permitieron en el interior del cantante que soltó un sonoro gemido al sentirlo tan profundo de una sola vez. Se trepó las piernas de Hyde a los hombros y tomó firmemente su cadera para comenzar a embestirlo sin piedad, ese cuerpo era suyo, lo tomaría cuanto y como deseara, en todas posiciones; de cualquier forma que fuera, dejaría claro a ese travieso ser que gemía su nombre sin parar a quien le pertenecía.
- hmmm ahhh K-Kaz…
- hm… grábatelo bien… s-si vuelves a las andadas…
- no ahhh… no mas… s-solo te quiero a t-ti… s-solo ah... d-dejare que seas tu quien me tenga así…
- mas te vale… hummm o sabrás lo que es… quedar c-como la maldita bandera de Japón…
El cantante tembló por completo al esas ultimas palabras haber sido con una voz tan ronca, tan sensual… - dios… lo juro…
Kaz le giró y volvió a entrar en el mientras le masturbaba lentamente desde atrás y se inclinaba sobre su espalda para besar sus orejas y gemirle al oído, le gustaba sentir el temblor en el cuerpo de Hyde al escucharlo. Sus movimientos lentamente fueron aumentando de ritmo hasta que ambos gritaban con fuerza sin poder parar de moverse, sentían cerca aquel esperado y delicioso desfogue de tantas emociones y sensaciones. Hyde amaba esa sensación mas que nadie en el mundo y cuando era Kaz quien sin piedad se la provocaba al tomarle en cualquier situación… era aun mejor.
Apretó los puños en las sabanas y se arqueo al encontrar la culminación de su placer entre los dedos del otro que sin pudor alguno los llevo a su boca y le dejo probar su propia esencia antes de terminar dentro del cuerpo ajeno y aún en su interior dejarse caer sobre su cuerpo. Con las respiraciones entrecortadas se quedaron sin moverse por largo rato hasta que Hyde soltó un pequeño quejido y se removió algo incomodo al necesitar desesperadamente estirar las piernas. Justo en ese momento su rostro descansaba en las sabanas pero sus rodillas aun cargaban el peso de su cadera y de su novio sobre el.
- K-Kaz… q-quítate… necesito moverme – pidió en voz baja pero el otro no se movió, se aferro a su cuerpo de esa forma y se acerco a su oído
- No, hasta que me jures por todo lo que amas en este mundo que tus malditas aventuras terminaron
- hm ya te dije que…
- júralo
-… lo juro…
- buen chico – sonrió Kaz antes de salir de el y dejarle estirarse por completo en la cama con pequeños sonidos de placer que salían de sus labios al sentirse bien estirar sus agarrotados músculos.
Aquel encuentro era el nuevo comienzo de su relación y con una lección aprendida, un juramento y un amor que ningún otro cuerpo había podido romper se miraron a los ojos antes de volver a entregarse al otro con mayor desenfreno que antes.
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