viernes, 25 de marzo de 2016

CAPITULO 4


Las miradas de ambos seguían fijas en la moneda, la de uno era de triunfo y la del otro casi de pánico, habían hecho una apuesta… Una cuyas consecuencias eran permanentes.

- Bueno… ya tenemos el resultado – una voz alegre y bastante divertida se dejó escuchar luego de dos minutos de silencio que se habían sentido como horas para uno de ellos.

Lo siguiente que se escucho fue como un par de pies salían corriendo intentando alcanzar la puerta y como el segundo par corría tras el primero atrapándolo contra la misma que apenas había logrado alcanzar. Un jadeo y una risita.

- S-Sakura… Ya-chan por favor…

- Te dije que iba a hacerte mío en este mismo momento – le guiñó – tu mismo lanzaste la moneda cariño, no hay excusa

- Si pero no tiene q-que ser justo ahora – negó el cantante maldiciendo internamente el no ser mas veloz, si hubiera logrado salir se habría librado de alguna forma del asunto, pero no, pasó saliva dificultosamente al sentir las fuertes manos del mas alto deslizarse por su estrecha cintura mientras su rostro se acercaba a su oído. Su respiración le hizo estremecerse.

- No… pero ya agotaste lo que tengo de paciencia, además ya habíamos comenzado – susurró esa voz ronca por la excitación en su oído mientras sus manos bajaban rápidamente a sus muslos y lo levantaban con facilidad.

- ¡ah! – soltó un pequeño grito creyendo por un corto segundo que iba a caerse al dejar de sentir el suelo bajo sus pies, por lo que de forma automática se había aferrado al cuello del batero - Espera ¿No pensarás que vamos a hacerlo aquí verdad? – intentó razonar con el rápidamente mientras era llevado a los sillones.

- ¿Y porque no? Ya me tienes cansado… esto se acaba hoy, saldremos de aquí como una pareja, y eso voy a sellarlo en este mismo instante – sonrió besando su mejilla y tirándolo en el sillón quedando sobre el – shhh… voy a ser cuidadoso, te va a gustar Haido, solo quédate quieto y relájate.

- Pero…

- Eres un hombre, hiciste una apuesta y perdiste, ahora deja de ser un bebe asustado y enfrenta las consecuencias – dijo Sakura poniéndose serio al seguir escuchando quejas, ¿es que Hyde no dejaba de reclamar por todo nunca?

Pero sus palabras tuvieron el efecto que quería, habían ido directo al orgullo del mas bajo, si, había aceptado una apuesta… había perdido… Hyde cerró los ojos y suspiro sonrojándose

- Bien, tu ganas, pero… ten cuidado – pidió intentando calmarse, quizás todo lo que había escuchado no era verdad, puede que no doliera en realidad. O eso quería pensar. Aún así no pudo evitar sentir nervios cuando las manos de Sakura comenzaron a abrir su pantalón mientras sus labios jugaban con sus pezones buscando ponerlos duros – hmm… ah Y-Ya-chan… - se tapó la boca para evitar que esos vergonzosos sonidos salieran de ella.

Pero aquello no le hizo gracia al baterista que atrapo sus manos y negó – nada de eso, déjame escucharte, llevo mucho pensando en todo lo que iba a hacerte cuando lograra atraparte, quiero el paquete completo – le guiñó ante su sonrojo y le mordió un pezón sacándole un grito que aprovecho para besarlo de forma apasionada y llevar una mano dentro del pantalón ajeno comenzando a masajear una erección que comenzaba a despertar. Los gemidos ahogados contra sus labios le estaban poniendo duro a el también, llevaba tanto deseando tener a Hyde de esa manera…

Pronto el vocalista había olvidado la vergüenza y gemía abiertamente contra los labios ajenos mientras sus manos apretaban el cabello de Sakura. La verdad era que por unos segundos se había olvidado de lo que iba a pasar. Estaba simplemente perdido en esos labios, en ese beso tan profundo que le robaba el aliento y que tanto había deseado. En esas manos fuertes que de alguna forma habían logrado dejarle desnudo y estaban haciéndole estremecer de placer.

- hmm ahhh…

- Si que puedes ser lindo cuando te portas bien – murmuro el baterista mientras su mano continuaba su trabajo de masturbar al otro y observaba su lindo rostro perdido en el placer, beso su cuello y bajo con un camino de besos hasta llegar entre sus piernas para atrapar su cadera y continuar lo que su mano había estado haciendo ahora con la boca.

- N-No ahhhh… n-no hagas eso hmm – La vergüenza volvió de golpe a las mejillas del cantante, aquello era… increíble. Sakura estaba volviéndolo loco, la forma en que el interior de su boca le envolvía, como se movía su lengua, como rosaba sus dientes contra su erección. Todo era demasiado. Su espalda se arqueó y su boca soltó fuertes jadeos mientras sus manos se aferraban al cabello oscuro de quien le daba tanto placer.

Al darse cuenta que estaba tan receptivo Sakura soltó su cadera para poder llevar dos dedos traviesos dentro de su cuerpo.

- humghh S-Sakura!

- shhh… quédate quieto – susurro el de cabello oscuro volviendo a lo que hacía y comenzando a mover los dedos en su interior. La primera reacción del cantante había sido intentar sacarlos pero de inmediato se olvido de la idea al recordar que lo había prometido, además era mejor prepararse mentalmente para lo que venía… También tenia que admitir que si bien habían dolido un poco comenzaban a sentirse increíbles en su interior. Sentía como su hundían profundamente en el y le sacaban suspiros, eso mas el trabajo del otro entre sus piernas le tenía perdiendo la razón.

Sakura suspiró al sentirlo al fin rendirse, su cuerpo al fin estaba relajándose y podía sentirlo en sus dedos que se movían con mayor facilidad dentro de ese estrecho pasaje. Ingresó otro con cuidado de no lastimarle y sonrió al escuchar el gemido que el otro soltó. Se separó de su miembro para subir a besarlo sin dejar de mover los dedos dentro.

- Hyde…

- hm… Dime

- Ya no puedo esperar mas – susurro sobre sus labios y retiró los dedos de su cuerpo mientras sus ojos se conectaban con la mirada del cantante que lucía brillante, excitada y asustada.

Hyde tomó aire y asintió - no vayas a… pasarte conmigo – fue todo lo que dijo y aferró las manos a los hombros del otro que comenzó a acomodarse entre sus piernas – dios – murmuró al sentir contra su piel la erección del mas alto, misma que pronto estuvo en su sitio y comenzando a hacer presión. De inmediato atrajo del cuello a Sakura para pegarse a sus labios y no ponerse a gritar como un loco sintiendo como lentamente se llenaba del otro, como su cuerpo se abría para el. Los minutos fueron eternos en su mente hasta que al fin sus cuerpos chocaron, lo tenía completamente dentro, podía sentirlo duro y caliente, profundamente enterrado en el – hmm… esto es… ahh…

- ¿Duele?

- s-solo un poco, muévete, estoy bien – susurro abrazándose con fuerza a su espalda y jadeando cuando la primera embestida choco contra su cuerpo, la sensación era increíble, estaba lleno, su interior temblaba y parecía querer succionar a Sakura.

- hmm… demonios… estas tan estrecho Hyde…

- humgh ahh

Sakura no era un hombre paciente, nunca lo había sido, y ahora que por fin tenía a Hyde donde lo quería y había deseado por tanto tiempo no pudo contenerse. Sus cadera comenzó a moverse con fuerza contra su pequeño cuerpo, llegando siempre muy profundo, atacando sin parar el punto mas sensible de su cuerpo, enterrándose con fuerza como si quisiera llegar aun mas adentro aunque pareciera ya imposible, pues cada que llegaba a fondo no quedaba ni un pequeño espacio entre sus cuerpos. Poco a poco aceleró hasta alcanzar un ritmo que no dejaba ni respirar a Hyde el aire suficiente para seguir gimiendo y eso solo lo ponía peor. Quería hacerlo gritar, hacerlo llorar de placer como el mismo deseaba hacer al estar en el mismo cielo dentro de él.

Y lo estaba logrando.

Hyde ya no recordaba ni su nombre en esos momentos, sentía ese duro, grueso y caliente miembro dentro de su cuerpo moviéndose y arrancándole gritos de placer, la fricción de su entrepierna entre sus cuerpos solo hacía aun mejor todo. El delicioso dolor que le recorría la espalda y que terminaba en forma de sonidos en su garganta le excitaba mas. Maldito Sakura… sabía bien lo que le estaba haciendo.

- Ahh Sakura hmm hazlo mas duro – pidió cuando ya no pudo resistirlo mas, no le importaba si después no podía caminar o levantarse, quería todo, necesitaba la intensidad, la fuerza, el deseo del otro. Quería sentir que lo había arrollado algo, Sabía que en ese poco tiempo que llevaban así ya se había hecho adicto. Era increíble, ni cuando había estado con chicas, en sus mas locas noches había sentido tanto placer, quería mas, mucho mas. Y Sakura estaba dándoselo comenzando a moverse con mucha mas fuerza que antes, su cuerpo usando toda la fuerza que poseía para impulsarse contra su interior.

En algún punto sus miradas se conectaron y terminaron en un apasionado beso, ahora moviéndose ambos, porque el cantante no había resistido mas tiempo y su cadera había empezado a moverse a la par que la de su amante buscando mas profundidad, mayor intensidad. Lo jadeos de Sakura contra sus labios le dejaban saber cuanto lo deseaba y estaba disfrutando tenerle. Le sorprendía lo mucho que saber eso le gustaba, le excitaba sentirse tan deseado. Se arqueo ante un movimiento especialmente profundo que le hizo gritar y no tardó en sentir los besos húmedos del otro en su cuello haciendo pequeñas marcas, dejando mordiditas y caminos de saliva por su piel.

- hn Y-Ya-chan…

- Hyde…

El calor entre sus cuerpos iba en aumento, los gritos y gemidos también, así como pequeños quejidos salían de entre los labios de Hyde cuando le tenía tan adentro que sentía que se partía deliciosamente. Pero poco le importaba ya. Sólo pensaba en su liberación, en lo bien que se sentía, en lo grande y duro que los miembros de ambos estaban poniéndose al acercarse en momento de reventar. Porque nadie podría soportar demasiado tiempo aquel ritmo tan desquiciante. Ambos sentían que se ahogaban en el calor que se sentía.

- y-ya no p-puedo mahhh…

La espalda de Hyde se arqueo en un grito dejándose ir entre sus cuerpos, su cuerpo tensándose por completo para luego quedar completamente relajado, todo su ser moviéndose únicamente por efecto de las embestidas de Sakura que no paraban hasta que se enterró hasta el fondo en el y en un ronco gemido se dejó explotar en el interior del cuerpo de Hyde que soltó un pequeño jadeo al sentir el liquido caliente dentro y luego el cuerpo del mas alto abrazarse a el. Ambos respirando con dificultad.

Largos minutos se quedaron así recuperándose y escuchando los fuertes latidos de sus corazones y sus respiraciones que fueron tranquilizándose lentamente conforme el tiempo pasaba. Entonces Sakura salió con cuidado del cuerpo mas pequeño y se irguió para mirar a Hyde que estaba mirándolo con ojos perdidos y satisfechos.

- ¿Estas bien?

- ujumm… solo… un poco adolorido – susurró moviéndose un poco para poder cerrar las piernas y destensar los músculos – dios, fue demasiado intenso – murmuró – sentándose finalmente con una mueca y estirando la espalda para abrazarse a Sakura acercándose a el – tu ganas, pero seré un novio muy celoso – murmuro antes de pegarse a sus labios de nuevo.

Sakura recibió el beso gustoso y rodeo su cuerpo con ambos brazos acariciando su espalda sonriéndole al separarse – eso ya lo esperaba – rio y junto su frente con el – aún debemos terminar la sesión de fotos…

- hm… no creo que pueda – rio Hyde – mira como quedamos… y me duele – se sonrojó y suspiro – pero debo admitir que estuvo increíble, creí que iba a desmayarme de placer, nunca había estado con otro hombre

- eso lo supuse al ver tu cara de pánico cuando perdiste la apuesta – rio Sakura – pero te dije que ibas a disfrutarlo, además… la próxima vez no te dolerá tanto.

- ¿Próxima? – Hyde puso gesto de susto de inmediato haciendo reír al otro.

- ¿Creíste que nunca mas volveríamos a tener sexo? – levantó la ceja el baterista mirándole divertido

- no… no lo había pensado – bufó y se separó de el para buscar su ropa en el suelo – ¡ou! eres un salvaje, mi pobre cadera – se quejo al agacharse a recoger sus pantalones, pero le miró con un puchero y luego sonrió, se sentía libre y feliz. Estaría con Sakura, al fin había logrado decir todo, ya habían sido uno… - Ya-chan, entonces ¿nosotros vamos a ser…?

- Novios – completó Sakura vistiéndose también, ya jugamos al si y no te quiero, ya peleamos, ya me celaste y te enojaste, así que ya fue suficiente, eres mío, punto.

Hyde asintió y terminó de vestirse, cuando ambos estuvieron presentables salieron juntos de allí hacia donde estaban todos. Masumi solo tuvo que mirar el rostro sonrojado del cantante para saber que todo estaba hecho. Se levantó y camino hacia ellos alegremente.

- Hyde-san, ya no necesita odiarme, Saku-chan es todo suyo

Sakura rió y Hyde la miro con la boca abierta, semejante descaro… la maldita todo el tiempo supo lo que hacía y sin duda alguna en ese momento sabía lo que había pasado en esa habitación.

- Tu… ¿cómo te atrevhmmm? – no pudo terminar su frase cargada de enojo al Sakura taparle la boca antes de que se pusiera a gritarle a la chica.

- No cariño, esa no es forma de tratar a una chica – bromeó sin querer soltarle – Masumi, gracias por todo, de verdad…

- Sabes que fue un placer – sonrió la chica – ahora que todo esta hecho, debo irme, fue muy divertido, ¡me debes una! – agregó antes de alejarse, se despidió de Ken y Tetsuya y se marchó como si nada. Hyde la observo desde los brazos de Sakura y suspiro cuando el mas alto le liberó.

- Aunque fuera fingido no me agrada – se quejó

- Bah, solo estas celoso… pero al único que le hice el amor hace rato fuiste tu mientras ella estaba aquí afuera, recuerda eso

- Cállate – bufó el cantante y comenzó a caminar donde los chicos para dejarse caer en una silla y ahogar de inmediato un gritito – mierda… - murmuró, la costumbre le había hecho olvidar ser cuidadoso… Su cadera aun estaba resentida. Pero claro que a los otros dos eso no les pasó desapercibido.

- Sakura, ¿que le hiciste a Hyde? Míralo… apenas puede sentarse – bromeó Ken – será que…

- Debe ser que por fin el asuntito…

- ¡Si, si, Ya-chan y yo somos novios! ¡Dejen de joder! – replicó Hyde logrando que se soltaran a reír a carcajadas. Hyde los miró con fastidio pero se le derritió la mirada en cuanto Sakura se sentó a su lado. Debía admitirlo, estaba tan feliz que no podía mantenerse enojado, sus miedos se habían ido, Sakura era suyo. Tomó su mano y se sonrojo mirándole. Ahora podía verle cuanto deseara.

Sakura le sonrió y se inclinó a besarlo lentamente sin importarle que sus amigos vieran, después de todo no pensaba dejar ir a Hyde y los cuatro eran una familia. Que se acostumbraran, porque planeaba besarlo lo suficiente para compensar todo el tiempo que perdieron peleándose, todo el tiempo que Hyde se mantuvo en silencio y todo el tiempo que fingió con Masumi. Hyde le debía mucho tiempo y llegando a casa iba a seguírselo cobrando.


De eso no cabía duda.



No hay comentarios:

Publicar un comentario